Emotivo reencuentro de los rescatados con sus familiares

Junio 13, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Por Yesid Toro | El País

El general Luis Mendieta fue el primero en saludar a los altos mandos y a sus familiares al bajarse del avión del Ejército. Luego los otros tres uniformados, el sargento mayor Arbey Delgado Argote, el teniente coronel William Donato y el coronel Enrique Murillo, bajaron del avión Antonov para saludar la libertad.

Cuando la puerta trasera del avión Antonov de la Fuerza Aérea se abrió, la primera que estaba al frente era María Teresa Paredes de Mendieta. En el momento en que el general de la Policía Luis Mendieta descendió del gigante ucraniano, ella cumplió lo que había planeado durante los 139 meses que lo esperó: lo besó sin decirle ni una sola palabra. En ese momento, como ella misma expresó: “En el corazón se siente fuego, en el estómago mariposas”. Con la llegada de la aeronave hacia las 10:27 de la mañana a la base militar de Catam, terminaban para los Mendieta once años, siete meses y trece días de sufrimiento por el secuestro de quien en 1998 era el comandante de la Policía en Mitú, Vaupés, tomado por las Farc.Junto con Mendieta, llegaron a la base de Catam los otros tres liberados en la denominada ‘Operación Camaleón’: Los coronoles de la Policía Enrique Murillo y William Donato y el sargento del ejército, Arbey Delgado.Estos últimos tres traían colgando del cuello largas cadenas metálicas atadas con un candado, que el comando no pudo quitarles de inmediato debido a que no llevaban en sus equipos una segueta o sierra. Al abrirse la compuerta de la nave, los uniformados fueron recibidos por un tumulto de parientes y jefes de las Fuerzas Militares y de la Policía, entre abrazos, besos y una algarabía de ¡“Viva Colombia, viva el Ejército!”.En la pista del aeropuerto militar se vivieron momentos de gran emotividad con el reencuentro de los militares con sus familias. Tras abrazar y besar a María Teresa, su esposa, Mendieta se fundió en un abrazo con Jenny, su hija y con su padre, quien fue llevado hasta el aeropuerto por un equipo médico debido a sus quebrantos de salud. Mendieta, quien era el secuestrado con más alto rango en poder de las Farc, y quizás el más ‘valioso’ de los llamados canjeables, también agradeció a Dios y al Ejército por ese operativo “excelente”. El oficial admitió que temía por su vida y afirmó que “desafortunadamente la guerrilla toma represalias con los cautivos cuando pasan este tipo de cosas”. Los rostros tristes de otras tres familias también se transformaron en felicidad. Sosteniendo en sus manos un rosario y aún encadenado, el coronel Donato no contuvo su emoción y no dudó en afirmar que Colombia tiene “el mejor Ejército del mundo” y que la operación “fue muy limpia” El coronel Enrique Murillo, por su parte, abrazó a sus hijos y a sus padres y les agradeció por su esfuerzo durante todos estos años. “Quiero agradecerle a mi familia que nunca decayó, que públicamente estuvo ante ustedes, que fue una unión que ojalá sea un ejemplo para todos”.El recién liberado sargento José Arbey Delgado recordó que fue secuestrado cuando tenía 29 “hoy tengo 41” y no dudó en calificar de “salvajes” a las Farc por lo que han hecho sufrir a mi familia y ante todo a mis hijas”."Este es un Ejército triunfador": General Óscar GonzálezEl comandante del Ejército Nacional, general Óscar González, se declaró satisfecho con el resultado de la ‘Operación Camaleón’: "Estamos felices, ojalá cualquier colombiano pudiera tener esta sensación. Este es un Ejército triunfador" .Desde la base aérea de Catam, sobre la ‘Operación Camaleón’ reveló que: "Fue una operación minuciosa, una operación especializada. Cada vez que estoy frente a los hombres de inteligencia del Ejército me sorprenden con su creatividad. Confío ciegamente en ellos, en lo que me proponen hacer. Ellos saben para dónde van".

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