El Valle del Cauca puso su cuota en la Carta de 1991

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Diez vallecaucanos dejaron su huella en la Carta del 91. 20 años después, seis de ellos la evalúan.

El Valle del Cauca puso su cuota en la Carta de 1991

Julio 03, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Alda Mera

Diez vallecaucanos dejaron su huella en la Carta del 91. 20 años después, seis de ellos la evalúan.

La Carta del 91 fue un hecho histórico que le dio a Colombia un nuevo ordenamiento constitucional que puso al país en el mapa político mundial, de cara al tercer milenio. Varios vallecaucanos dejaron su huella en esta hoja de ruta que enrumbó al país en busca de mejores horizontes para sus ciudadanos: Angelino Garzón, hoy vicepresidente de Colombia; Carlos Holmes Trujillo, embajador en Bélgica; la abogada y consultora María Teresa Garcés Lloreda; Gustavo Zafra Roldán, catedrático universitario; Otty Patiño Hormaza, vinculado al Observatorio de Culturas de la Alcaldía de Bogotá; Rosemberg Pabón Pabón, director del Departamento Administrativo de Economía Solidaria, Dansocial; Carlos Ossa Escobar, rector de la Universidad Distrital ccy Armando Holguín Sarria, abogado. Fallecieron el ex ministro Rodrigo Lloreda Caicedo y el ex senador conservador Cornelio Reyes.Preguntas: 1. ¿Cómo recuerda el proceso de la Constituyente y la promulgación de la nueva Constitución de Colombia?2. ¿Qué destaca como lo mejor de la Carta del 91?3. ¿Qué falencias cree que tuvo en su momento?4. ¿Qué implicaciones cree que trajo para Colombia y la vida de los colombianos?5. ¿Cómo analiza los cambios que se le han hecho en estas dos décadas, han sido para bien o para mal?Faltó en salud y educación: Gustavo Zafra1. La Constitución del 91 oxigenó la vida política colombiana, el balance es favorable; por supuesto, con debilidades como todas las obras hechas por el ser humano.2. Todo estaba orientado en el derecho a la igualdad. El Artículo 13 es la pieza fundamental donde todos los colombianos somos iguales ante la ley, tenemos los mismos derechos, los mismos deberes, las mismas libertades políticas, religiosas o de opción sexual: esa es la gran apuesta que la Carta del 91 le dejó a generaciones futuras, por encima de la tutela que sólo es un instrumento para garantizar esa igualdad.3. Faltó ser mucho más categórico en la apuesta por la salud y por la educación. Todos los gobiernos le han hecho conejo a los recursos para la educación y la salud. Le hizo conejo el gobierno de César Gaviria, el de Ernesto Samper, con su ministro de hacienda Guillermo Perry; el Andrés Pastrana con su ministro de Hacienda, actual presidente Santos, y obviamente, le hizo conejo Álvaro Uribe, con las dos reformas para reducir el monto de las transferencias a esos sectores y por eso tienen problemas: es la estrategia acumulada de gobiernos neoliberales que no se apersonaron del mensaje socialdemócrata de la Carta.4. Los colombianos sienten que hoy tienen más cultura política en derecho, todo el mundo habla de tutela, de los derechos fundamentales y la gente no se deja atropellar tan fácil como antes de la Constitución del 91. Por supuesto, hay mucho por recorrer, y se debe hacer mediante la educación.5. Fuera de la reelección, que fue una enorme metida de pata con los resultados nefastos que conocemos, los demás han sido cambios inocuos. Otros han sido buenos como el régimen de bancadas para una mejor organización de los partidos políticos, o el hecho de Colombia haber suscrito a la Corte Penal Internacional, CPI, lo que significa que el país entra en el tema de las obligaciones y trata de mejorar el control del Estado; la nueva Ley de Regalías que evita ese despilfarro de las pequeñas regiones que las recibían y que no querían que se fuera para las grandes regiones.Es un Estado de Derecho:Otty Patiño Hormaza1. Como una vivencia que nos sacó de la realidad cotidiana y nos llevó a otra dimensión.2. Por los efectos que tuvo luego, es que Colombia pasó de ser un país donde los derechos no estaban garantizados, a un país donde empezó a generarse una cultura del Derecho. Con instrumentos expeditos como la tutela y sin necesidad de acudir a un abogado o un arma, la gente siente que puede defender sus derechos en un país donde no existía un Estado de Derecho. Cuando se hablaba de ello, se pensaba en jurisprudencia, abogados, no en el ser humano; esa humanización de la Constitución fue lo fundamental.3. La gran dificultad ha sido que a la clase política, que todavía existe y tiene el gran asiento en el Poder Legislativo, le quedó grande desarrollar los mandatos constitucionales. Aún queda el reto de construir un Estado Social de Derecho que vivió en la violencia, por la Constitución del 86 con un Estado centralista, autoritario, confesional, presidencialista, sin garantías. Hemos avanzado, pero nos falta mucho para pasar de la barbarie a la civilización.4. Pese a los atrasos debido a una clase política que no quiere renunciar al pasado, la Constitución está viva y gracias a la gente que reconoce en ella un poder popular, encarna en buena parte ese poder que antes sólo estaba en manos del Estado. Ese progreso democrático es irrenunciable. 5. Los más perjudiciales son los relacionados con el fortalecimiento del presidencialismo, que ha desequilibrado los otros dos poderes. El primer gran cambio lo hizo el mismo César Gaviria, al establecer los auxilios parlamentarios para someter los designios del Legislativo a los del Ejecutivo, cuando una de las aspiraciones de la Carta del 91 era que el Congreso ejerciera un control y fuera un contrapoder del Ejecutivo. Y en los últimos ocho años el gobierno anterior, deterioró el poder judicial, pero éste pudo plantarse en firme y evitar que se debilitara hasta quedar sometido. La de la reelección desfiguró la arquitectura con la que una democracia trabaja: con controles, equilibrio de poderes, pesos y contrapesos.La unidad en la diversidad: Angelino Garzón1. Recuerdo el proceso como un escenario que reflejaba la unidad en la diversidad y en donde el diálogo y la concertación fueron la base para los acuerdos constitucionales.2. Destaco que cuando hablamos de Derechos, incluyendo los Derechos Humanos, hablamos de seres humanos y su legítimo derecho a vivir mejor y en paz.3. Que los constituyentes no tuvimos plena consciencia del verdadero poder que teníamos.4. El país de hoy es mejor del que teníamos antes de 1991.5. En lo fundamental, hemos debido trabajar en un pacto político y social para volver una realidad el contenido y alcance de la Constitución Política Nacional.Le veo mucho futuro porque afecta su plena implementación, empezando por el artículo donde manda que los derechos de los niños y las niñas prevalecen sobre los demás derechos.Es la mejor embajadora: Carlos Holmes Trujillo1. Es uno de los procesos de construcción institucional más importantes en la historia del país, caracterizado por la participación, la inclusión, la apertura de espacios democráticos y por la adopción de elementos que le dieran a la institucionalidad colombiana una gran estatura en el ámbito de las constituciones de América Latina.2. La democracia de participación y la inclusión de los elementos que permiten hacerla efectiva; la descentralización, el fortalecimiento del poder judicial y la carta de derechos y los mecanismos para garantizar su defensa y ejercicio.3. Lo fundamental es mirar la Carta del 91 con serenidad, no adoptar una actitud reformista ‘per se’, sino modificar las normas que a la luz de la evolución del país, resulten convenientes.4. Son múltiples y muy profundas: los derechos de los ciudadanos, las herramientas para garantizar su ejercicio y defenderlos, la manera como se han ampliado los espacios de participación ciudadana y está en marcha el fortalecimiento de las regiones. Como embajador, puedo decir que esta construcción institucional es una de las mejores embajadoras que tiene Colombia.5. Las reformas han sido unas para bien, otras para mal, pero no hago de éste el tema central; es normal que a la luz de los acontecimientos políticos, económicos y sociales se tomen decisiones modificatorias. Lo fundamental es que la columna vertebral de la Constitución continúa incólume.Sin vencedores ni vencidos: Rosemberg Pabón Pabón1. La Constitución Política de Colombia de 1991 surge, producto del proceso de paz firmado con el M19, en un contexto de polarización y violencia; fruto de los continuos cambios sociales, políticos y económicos a nivel nacional y mundial; sumado a la apertura económica y al no contar con acuerdos representativos de diferentes fuerzas de la Nación.2. Los Derechos Individuales y Colectivos protegidos por acciones como la tutela y la acción de grupo. Y los 15 artículos que fomentan y fortalecen al sector solidario y el bien común, que implementamos como política pública desde Dansocial, creando modelos solidarios en vivienda, agro, emprendimiento, ahorro y crédito.3. Lo común de las 14 Constituciones en la historia de Colombia era que quien ganaba la guerra hacía la ley; en cambio en la Constitución de 1991, que fue fruto de un Acuerdo Político, no hubo vencedores ni vencidos.4. Mejoró la vida política del país al permitir que las minorías étnicas, religiosas y de género tuvieran igualdad de oportunidades y cada día se reducen los “sectores intocables”. 5. Siempre ha estado latente la contrarreforma para detener sus avances democráticos, no ha sido posible gracias a la participación de la sociedad civil. Y ya empiezan a verse los frutos del desarrollo constitucional como las leyes de Justicia y Paz, la de Víctimas y de Tierras, la de Desmovilización y la de Ordenamiento Territorial.

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