El riesgo grande de ser niño actor en Colombia

Mayo 09, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Meryt Montiel Lugo, editora equipo de Domingo.
El riesgo grande de ser niño actor en Colombia

Santiago Sánchez, de 'la Teacher de inglés'. “Mis papás siempre me han mantenido aterrizado, nunca han dejado que la fama se me suba a la cabeza”.

¿Qué hacer para que los pequeños artistas colombianos no se conviertan en adolescentes y adultos explotados laboralmente o con graves problemas de conducta? Panorama.

En los años 30 y 40 se extendió en Hollywood una frase entre los actores adultos: “Jamás trabajes con niños o con animales en una película, nadie va a reparar en tu trabajo”. Por fortuna los tiempos han cambiado y en la Meca del Cine y en Colombia, particularmente, son muchos los niños que hoy refrescan las pantallas. En nuestro país sólo basta con ver las más sintonizadas telenovelas y películas en cartelera: Chepe Fortuna, La Pola, La Teacher de Inglés, Lecciones para un Beso... A diferencia de los años 30 y 40 el problema actual no es que los niños acaparen toda la atención del público sino cómo hacer para que de talentosos y tiernos chiquillos no pasen a convertirse en terribles adolescentes o adultos que terminen olvidados, explotados laboralmente o sumidos en la droga, el alcohol, la anorexia o en líos con la justicia.Porque para la muestra, botones hay en el ámbito internacional.“La fama, la plata y la adolescencia son una bomba atómica”, admite Silvia Román, madre de José Julián Gaviria, protagonista de ‘Lecciones para un beso’. Para esta comunicadora social los muchachos son vulnerables a muchas cosas si no se les está protegiendo y poniéndoles un polo a tierra: como dejarlos estudiando en un colegio tradicional, “donde viven una vida normal, socializan con profesores y compañeros, donde los regañan y les exigen igual que a los otros”.Jamás dejarlos sin su compañía o la de un adulto de confianza cuando van a grabar o viajar es otra de las reglas que cumplen las madres de niños actores consultadas por El País. Primero, porque, como asegura Silvia, uno no puede tapar el sol con un dedo: los actores mayores y los técnicos no se dan cuenta o no les importa conversar temas de adultos delante de ellos. “Entonces uno los aparta o tiene que estar atento a la información que están recibiendo para ver cómo la canaliza, estar con el ojo muy abierto, no los podemos tirar al ruedo solos”.¿Explotación infantil?El director John Bolívar y la actriz Carolina Sabino -que empezó su carrera antes de los 6 años-- coinciden en afirmar que no es el medio artístico el responsable de las conductas non sanctas de los menores, pues los malos comportamientos se dan en todos los medios y profesiones, sólo que por ser los artistas figuras públicas son más fácilmente señalados.Para Bolívar los niños “se enloquecen” básicamente porque son hijos de padres frustrados que quisieron ser artistas y los embuten a toda costa en la pantalla o desean solucionar sus problemas económicos, por eso los obligan a trabajar y no los incitan a jugar, como deben ver la actuación en esta etapa: estoy jugando a ser otro. “Todo está en la crianza”, dice.El director recuerda casos de “niñas ardidas en fiebre” en el set de grabación y al pedir él que las retiren sus madres insisten en que ellas sí pueden grabar.“Los adultos sabemos cuándo salimos de la casa pero no cuándo regresamos y hay niños que son sometidos a esto y no estoy de acuerdo. Yo no lo permito en mis grabaciones”, enfatiza Bolívar.En Colombia no se ve mucho la explotación con los niños actores, interviene el mánager Carlos Alberto Galeano, ‘Cabeto’, porque asegura, la ley no lo permite y los canales se cuidan mucho de cumplir todas las normas. Además, agrega Galeano, el Ministerio de Protección Social hace visitas relámpagos a las productoras y canales para cerciorarse de que todo esté en orden y por otro lado, cada mánager cuida mucho sus talentos. “En los contratos se exigen buenas condiciones: trato respetuoso, tutoría en tareas, áreas de juegos donde se puedan entretener, transporte puerta a puerta, etc”, comenta ‘Cabeto’.Efectivamente, dice el abogado Felipe Andrés Navarro, de la oficina jurídica del Canal Caracol, la ley colombiana establece que los menores de 14 años pueden trabajar un máximo de 14 horas diurnas a la semana. Además, es necesario solicitar un permiso especial del Ministerio de Protección Social.Sin embargo, manifiesta Navarro, “en Colombia debería existir un régimen especial que no equipare las actividades artísticas con el trabajo, pero que sí se encargue de evitar que los niños artistas se conviertan en el sustento de sus hogares”.Porque, la verdad sea dicha, en nuestro país los casos de explotación a niños actores por parte de los padres sí se han visto, como se especula, sucedió con la ex Lolita Carla Giraldo. ‘Cabeto’ conoció el caso de una niña cuya mamá era la más interesada en que fuera actriz, por las ganancias económicas. La pequeña estuvo mucho tiempo en una producción. “A los 16 años se sublevó porque sus padres se gastaban todo el dinero, no ahorraban”. Pero estos son casos aislados, reconoce el mánager.Madres consultadas aseguran que no viven de lo que ganan sus hijos, empero, cada familia dispone de este dinero conforme a sus necesidades. Leila García, madre de Juan Sebastián Parada (hace del verdadero hijo de Aníbal Conrado en Chepe Fortuna) dice que con el dinero que recibe por él, paga gastos del niño, ahorra y hace inversiones como la compra de predios.Marcela Leal, mamá de Sebastián Gutiérrez (hermanito de La Pola) manifiesta que si su hijo quiere zapatos de lujo u objetos tecnológicos como un BlackBerry o rompe el vidrio de una ventana por estar jugando fútbol hace que lo pague con su propio dinero. Y como tiene en mente irse a trabajar a Hollywood y él mismo le solicitó ponerlo en un colegio donde le enseñaran más inglés, acordaron que él ayudara con el pago de las mensualidades. “Antes pagábamos $800.000 en colegio, ahora $1.500.000, entonces con el dinero que él se gana se paga el excedente”.Fama y disciplinaSaber manejar la fama es uno de los asuntos con los que más les cuesta lidiar a madres y niños. Adriana Peñuela Rodríguez, mamá de Santiago Sánchez (La Teacher de Inglés) cuenta que suele ser inevitable que ellos en algún momento se muestren alzaditos, porque la gente les expresa mucha admiración, pero con constante diálogo, disciplina, con premios y castigos como quitárles algunos beneficios aterrizan.Hace poco, cuenta Marcela Leal, su hijo Sebastián Gutiérrez se volvió grosero con ella y su esposo, porque, además de entrar en la pubertad, él comprende que es tener un protagónico (es el estelar de Años Maravillosos, próxima telenovela del Canal Caracol).Así que en la casa quería que todo se lo hicieran: “traigan, hagan, cojan...”. Entonces, dice Marcela, le hablamos claro: que la fama es efímera, que así como hoy es protagonista mañana no lo pueden llamar, que si se dejaba arrastrar por el momento se iba a estrellar contra el mundo y le dimos ejemplos de otros artistas. “Así que cambió y volvió a ser el mismo niño normal que lleva su plato a la cocina o tiende la cama”.Pequeños gigantesBenjamín Herrera. Recordado por ser Ramoncito en Dejémonos de Vainas, comedia de los 80 de la que salió por sus problemas con el alcohol.”Tenía fama y sin darme cuenta el alcohol se volvió social. A cualquier parte donde iba me recibían con trago”. Hoy, con 35 años y rehabilitado, ganó el reality La Granja.Carla Giraldo, la Lolita. Saltó a la fama con su personaje en Me llaman Lolita. A los 14 años huyó de su hogar con dos mil pesos en los bolsillos. Fue a parar a un Hogar de Bienestar Familiar de donde también escapó y luego se internó en la Fundación La Luz. Se especula que sus padres adoptivos, con problemas con el alcohol, la explotaban laboralmente. Ella lo desmiente.Sebastián Gutiérrez, de 12 años. Encarnó al hermanito de La Pola. Hoy graba para Caracol ‘Años Maravillosos’, donde será el protagonista. Su mamá le ha enseñado que “ande con pie firme porque al ser figura pública así como la gente lo sube también lo llega a pisotear”.Pobres angelitosMacaulay Culkin (Mi Pobre Angelito). El protagonista de esta saga cayó en la drogadicción, ha sido arrestado por posesión de sustancias ilegales y emprendió una lucha legal contra sus padres para recuperar su fortuna.Drew Barrymore. Debutó en E.T. a los 6 años y a los 9 tenía problemas con el alcohol. A los 13 años ya había tocado fondo. Su madre la ayudó y en 1990 ingresó a una clínica de la que salió recuperada. Dana Plato. La dulce Kimberly de la comedia ‘Blanco y Negro’ (años 80) se convirtió en drogadicta, actriz de películas porno, robó autos y se suicidó en 1999 a los 25 años.

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