El reggaetón y sus letras prohibidas

El reggaetón y sus letras prohibidas

Abril 24, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Adolfo Ochoa | Redacción de El País
El reggaetón y sus letras prohibidas

El contenido explícito de algunas canciones de reggaetón, que hablan sin tapujos de sexo y drogas, ha dado para iniciativas que buscan silenciarlas.

La niña quiere creepy creepy/ Porque la pone happy happy (...) Y sus ojitos rojos la delatan/ Se le nota por encima que le gusta la mata/ No le gusta la mary porque es muy barata...Julián canta mientras la música retumba en las ventanas de su cuarto. A su lado su hermanito Felipe, de unos 8 años, tres menos que él, hace el coro mientras improvisa unos pasos de baile.A pocos metros, la abuela de ambos, sentada en una silla en el comedor, apenas si les presta atención a los chicos. Ninguno está haciendo nada fuera de lo normal. Julián y Felipe están cantando, como casi todos los días, un reggaetón muy conocido que suena en una de las cuatro emisoras dedicadas exclusivamente a este tipo de música en Cali. El asunto aquí es que la letra de esa canción (‘Creepy’, de los colombianos Yandar y Yostin) hace referencia a una clase de marihuana bastante cara, porque es procesada en invernaderos y que a veces es manipulada genéticamente para hacer sus efectos más intensos y duraderos.Eso no lo sabe la abuela. Mucho menos los niños, los padres o las niñeras. Pero sí lo sabe perfectamente el abogado Joaquín Torres, quien hace unos días entabló una acción popular con la que busca que se prohiba la difusión de cualquier canción que tenga en su letra cualquier mención insinuada o literal sobre consumo de estupefacientes.Torres dice que quiere evitar que música con un contenido tan polémico sea escuchada por menores de edad como Julián, justo en el momento en el que el país intenta atacar de frente el problema del narcotráfico, endureciendo las leyes vigentes.“Es francamente insólito que mientras se promueve un acto legislativo con el que se pretende prohibir el porte y dosis mínima, por el otro lado los jóvenes estén expuestos a canciones en la que de forma abierta se estimula el consumo de estupefacientes”, dice el jurista para justificar su iniciativa que ya fue admitida por el Tribunal Administrativo de Bolívar.Torres explica que su acción legal está basada en ‘letras prohibidas’ como, por ejemplo, las de la canción ‘Sexy Robótica’, del boricua Don Omar: “Lleva en su lengua medicina (éxtasis)/ Que suministra al besarla /Usa un perfume que hipnotiza (popper)/ Y un polvo mágico que hechiza (finísimo de Colombia pues)/ Fuma cigarro que da risa (straight for Washington streets)/ Y una pastilla que la eriza (Europea). Carolina Piñeros Ospina, directora ejecutiva de la Red de Padres y Madres, Papaz, explicó que el tema de las letras del reggaetón fue llevado al Ministerio de Educación para que el debate tome dimensiones nacionales. Por esa razón, encuentran pertinente la acción del abogado Torres.“Las emisoras deben emitir contenidos aptos para todos los públicos y sin duda las canciones que promueven el consumo de sustancias psicoactivas ilegales no son un contenido apto para los menores de 18 años”, opina Piñeros. Sin embargo, no todos comparten esa apreciación. Para Manolo Bellón, experto en música, pese a que haya una trasgresión en las letras de las canciones de reggaetón, la censura, según él, es inadmisible. “La música no debe ser objeto de censura. Es una expresión artística que debe ser, por definición, libre. El problema radica en que a la gente que no le gusta el reggaetón la ofenden sus letras. Jamás he oído a alguien pedir que se prohiban rancheras que hablan de violencia contra la mujer. Las rancheras también hablan de asesinar, maltratar, pero ese género no les choca a los padres”. Una idea parecida tiene Richy DJ, director de Rumba Stereo Cali, quien afirma que hay que diferenciar entre hablar de drogas en las canciones e invitar a consumirlas. Agrega que no conoce ningún caso de “personas que hayan salido a matar a alguien después de escuchar un álbum de música ñorteña”.El director de la emisora enfatizó en que la mayoría de jóvenes que escuchan reggaetón prestan muy poca atención a sus letras y se enfocan principalmente en el ritmo, para bailar.Camilo, un chico de 17 años no niega que algunas letras puedan causar curiosidad sobre temas como el sexo y los alucinógenos, pero confiesa que muchas veces no tiene ni idea de lo que significan palabras como ‘creepy’ y que, justo como dice Richy DJ, lo que le gusta es bailar. Sebastián, otro ‘reggaetonero’ apasionado dice que solía oír reggae todo el tiempo, pero no consume marihuana.Por su parte, Alejandro Galves, director de Radio Uno, piensa que sí hay algunas canciones con contenidos “fuertes” para menores, pero agrega que pensar en que el reggaetón sea silenciado es impensable.Y quizás no se equivoca. La polémica no es nada nueva, pero ahora tiene a la ley de por medio. Así que sólo resta esperar si el reggaetón quiere más gasolina como decía Daddy Yankee o si los tiempos del ‘perreo’ quedarán en el pasado para siempre. Queda abierto el debate musical.

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