"El quinto mandamiento dice: no matarás": padre William Bustamante

Abril 26, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Jorge Enrique Rojas | El País.

"¿Decidir sobre la vida de una persona? Eso a mí no me corresponde, porque yo no soy el dueño de la vida", dice el sacerdote.

[[nid:415864;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/270x/2015/04/euta26abr15n13photo01.jpg;left;{Padre William Bustamente.El País.}]]El padre William Bustamante, miembro de la Orden de  Carmelitas Descalzos en Cali, defiende la postura de la Iglesia católica: ¿Por qué la Iglesia católica se opone a la eutanasia?Creo que no es solo la Iglesia. Si usted mira quién promueve la eutanasia, lo hacen  siempre entidades o realidades de tipo filosófico que quieren resolver fácil las cosas de la vida. La Iglesia promueve la vida y la eutanasia es una contradicción. ¿La Iglesia por qué promueve la vida? Porque es don de Dios y, al promoverlo así, está diciendo quién es el dueño de la vida. Y a la vez nos está diciendo que no somos los dueños de la vida y yo no puedo decidir sobre lo que no es mío. El sacramento de la unción de los enfermos permite que un sacerdote ayude a un paciente a ponerse en paz en momentos de mucho sufrimiento. ¿De una u otra forma ese sacramento no se asemeja a la intención de una eutanasia? Ese no es un sacramento para despedir la gente, lo central de la celebración es pedirle al Señor que se haga su santa voluntad frente al que está enfermo. Lo esencial es pedir por su  salud espiritual y corporal. ¿Y lo que hace un médico que le permite a un paciente terminal con mucho dolor, padre, no es ayudarle a encontrar sosiego espiritual y corporal? Quién sabe si es mucho dolor. Muchas veces uno va a las casas y le dicen, ay padre, pida por mi mamá que está postrada hace tantos años en esa cama y nada… Entonces uno dice, a ver,  yo creo que su mamá no está cansada porque uno la ve ahí relajadita en la cama… Para mí, la eutanasia es la manera más fácil de resolver el cansancio del que muchas veces está cuidando al enfermo. Pero hay enfermedades que provocan dolores para los que no sirve ni la morfina…Esas enfermedades que producen dolores terribles son enfermedades que se resuelven en dos o tres días. Un cáncer terminal da dolor, pero yo por eso no puedo adueñarme de la vida de él.¿Decidir sobre la vida de una persona? Eso a mí no me corresponde, porque yo no soy el dueño de la vida, el médico tampoco es el dueño de la vida. Si yo le termino a usted la vida, me llaman asesino; si yo termino con mi vida, me llaman suicida; eso no puede salir de ese plan. Estamos pensando por los demás y estamos tratando de decidir por los demás. Si yo decido terminar con mi vida es mi irresponsabilidad de no mantenerme firme frente al proyecto que Dios me ha dado. Una enfermedad terminal también es parte de la vida. Si acepto lo bueno, ¿por qué no aceptar lo que me implica más responsabilidad? ¿La agonía de cada quien corresponde a la vida que tuvo?Cómo se le ocurre, ni riesgos. La agonía no es un castigo, es parte de la misma vida al decir que ya un cuerpo dejó de vivir. Es como cuando tienes  agua en una bolsa y se acabó, tienes  que escurrir la bolsa y hacer un poquito más de esfuerzo. Lo que para nosotros es esperanza, lo estamos llamando castigo. ¿Los médicos que practican una eutanasia están cometiendo un pecado?La conciencia que yo tengo de pecado es lo que me separa a mí del amor de Dios y si Dios me da la vida, la vida es responsabilidad mía. Yo no me puedo meter en la conciencia del otro, el otro es el que sabe si está cometiendo o no un pecado. Pero desde la postura de la Iglesia…El quinto mandamiento dice no matar y no se le quita la vida  a nadie ni con arma ni con  la lengua ni con el desprecio ni con el desamor.

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