El presidente del Congreso Juan Manuel Corzo no está de acuerdo con las sesiones extras

El presidente del Congreso Juan Manuel Corzo no está de acuerdo con las sesiones extras

Junio 27, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Argemiro Piñeros Moreno - Colprensa
El presidente del Congreso Juan Manuel Corzo no está de acuerdo con las sesiones extras

Juan Manuel Corzo insiste en que el Gobierno Nacional tenía conocimiento de cómo quedó la conciliación y no se opuso, dice que no es autor de ninguno de los micos y que no ha pensado en renunciar al Senado.

Juan Manuel Corzo insiste en que el Gobierno Nacional tenía conocimiento de cómo quedó la conciliación y no se opuso.

Tras una semana de silencio por el escándalo que suscitó la aprobación en el Congreso de una reforma a la justicia llena de ‘micos’, el presidente del Senado, Juan Manuel Corzo, habló sobre el tema para ahondar la crisis legal desatada, pues asegura que el Gobierno está equivocado en convocar a extras con la intención de hundir la reforma.Corzo dice que, en lugar de ese camino, él habría podido no promulgar el acto legislativo. Sobre los problemas del texto sostiene que fue el ministro de Justicia saliente, Juan Carlos Esguerra, quien llevó a los congresistas a aprobarlo, sin importar esos ‘micos’.El Presidente del Senado sostiene que no fue autor de ninguna propuesta al interior de las comisiones de conciliación y que fue quien pidió la presencia del ministro en esa reunión.¿Está de acuerdo con el llamado a extras que hizo el Gobierno para hundir la Reforma a la Justicia?Desde luego este es un tema discutido, ese llamado ha tenido varios traspiés: uno es que el Presidente de la República no promulga el acto legislativo, con lo cual empieza a manejarse la teoría de que eso le corresponde al Presidente del Congreso; desde luego, mantuve la posición de decir que no promulgaba y, si no se promulga, no nace a la vida jurídica, ese es el camino más expedito que teníamos. El otro camino, que se pensó en las comisiones de conciliación, si se violaba el principio de consecutividad, era que fuera al control constitucional, pero las protestas de la gente llevaron a que el Presidente haga una convocatoria a sesiones extraordinarias y estamos pensando si está o no dentro del marco constitucional.¿Por qué cree que es posible no promulgar el acto legislativo?Hay precedentes de que a través de un decreto se puede hacer una manifestación clara en donde se dice que no se puede promulgar. Pero la obligación de la promulgación le corresponde al Presidente de la República.¿Usted cree que pueden violar la Constitución los parlamentarios al asistir a estas extras?Entramos en la aplicación del Artículo 149 de la Constitución y podemos rayar con la violación de la Carta y cometer prevaricato, pero esto tiene que ser una decisión de bancada.¿Si su partido, el Conservador, pide hundir la reforma, usted la hundirá?Me someto a lo que diga el partido; desde luego es un partido que se fundamenta sobre la legalidad y sobre el Estado de Derecho; seguiremos desde ahí el análisis jurídico, este es un tema jurídico y de conveniencia social porque ha conmovido las bases del país.¿Cómo fue su participación el día de la conciliación de la reforma?Cabe decirlo, y está en las actas, que no presenté ninguna propuesta dentro de todo el articulado. Respondo por lo que me corresponde como persona, no presenté ninguna de esas propuestas.Pero tampoco manifestó su oposición a algunos de esos temas polémicos…Hay temas en los que estuve de acuerdo y lo manifestamos con otros congresistas, pensando que esto iba a llegar al control de constitucionalidad, que ciertos artículos se iban a hundir por no tener la consecutividad y que esos temas que habían salido del calor de la discusión se hundirían posteriormente. En el intermedio queda ya la manifestación social, que con razones se pronuncia para que se hunda la reforma, ahí es donde viene el tema de la promulgación, que no se debe hacer.¿Actuarán con libre albedrío las comisiones de conciliación para cambiar las discusiones?Hay que decirlo, en el interior del Congreso hay problemas serios, esa comisión de conciliación es una cosa imposible porque se van mezclando textos entre Senado y Cámara, e imponiendo por mayorías y se van votando.¿Por qué se fue en medio de la discusión de la reforma?Viajé a la China atendiendo una invitación oficial, pero inmediatamente me devolví a poner la cara. Ayer (lunes), una vez llegué, me reuní con el alto gobierno, con constitucionalistas y con el Partido Conservador.¿Apoyó usted que sacaran al Ministro de Justicia de la conciliación?Puede preguntarle al Ministro, en ese momento yo no había llegado; lamenté mucho eso. Insistí en la necesidad de dejarlo participar, hacia el mediodía, vehemente lo hice. Pero yo tenía sólo un voto y fui derrotado.¿De quiénes son esos errores?Aquí hay errores de mucha gente que participó, desde quienes lo hicieron como asesores para crear la reforma, los ministros que estuvieron en la presentación de la misma, los ministros que acompañaron la reforma...¿En qué temas se opuso al interior de la conciliación?No me gustó la delegación de la justicia en manos privadas. Y dos, no había sensatez en la transición que iba a haber en la justicia, eliminando todos los órganos actuales a unos nuevos, eso iba a crear un vacío en la Rama Judicial.Frente a los ‘micos’ que se metieron en la conciliación, ¿cómo actuó?El tema del gerente de la Rama Judicial lo toqué por fuera con el representante Germán Varón; manifestamos que ese era un punto del Gobierno, que no estábamos de acuerdo. Hay que decir la verdad, cuánto interés había para tumbar el Consejo Superior de la Judicatura. El tema de quitarle la investigación de los aforados a la Fiscalía no sé quién lo presentó, en ese momento no estaba presente. Estuve entrando y saliendo, y no estuve al término de la conciliación.¿Por qué no se dieron cuenta de lo que se aprobó en la plenaria?Se indujo al Congreso a un error. En la plenaria se lee al Ministro de Justicia artículo por artículo, pero además el Ministro hace una fe de erratas, en la cual debió colocar los artículos que tenían problema de consecutividad.¿Entonces el Gobierno pidió la votación sabiendo los problemas?El Gobierno invita con conocimiento de causa a todo el Congreso a votar y se hace por mayoría. Acá hay una carga de responsabilidades muy grandes.¿Quiénes fueron los autores de los ‘micos’ colgados en la reforma?No tengo certeza; ese día estuve saliendo y entrando de la comisión de conciliación por mi responsabilidad en la plenaria en el último día de trabajo. Voy a revisar quiénes fueron los autores. Pero repito: también hubo un control posterior del Gobierno, que debió oponerse férreamente.¿Hasta dónde le cabe a usted responsabilidad por este escándalo de la Reforma a la Justicia?Las conciliaciones son el punto cuestionado. Pero, insisto, si la reforma no se ha promulgado no es acto constitucional, todavía no hay nada. ¿Quién más del Gobierno, aparte del Ministro de Justicia, pecó por pedir la votación de la reforma?Si se hace un análisis de la reforma, hay que verla desde el principio para encontrar a los culpables.¿Ha pensado en renunciar como consecuencia de este escándalo?No, realmente no. Actué de buena fe. Usted puede revisar las actas y las proposiciones y no encontrará ni una mía. Si yo renuncio, tendría que renunciar todo el Congreso, pues se votó por mayoría absoluta. Aunque yo sí leí todo el articulado, era imposible controlar todas las leyes que se pasaban ese día.

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