"El país no entendería que la paz demorara más allá del 2015": Juan Fernando Cristo

"El país no entendería que la paz demorara más allá del 2015": Juan Fernando Cristo

Febrero 01, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País

Juan Fernando Cristo, ministro del Interior.

Juan Fernando Cristo, ministro del Interior, confía en que los acuerdos de paz se puedan refrendar en octubre. “La reforma de equilibrio de poderes no será colcha de retazos”.

El ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, es un convencido de que este año se firmará la paz y por eso no duda en decir que los diálogos con las Farc están llegando a una etapa definitiva. El titular de la cartera política, quien estuvo en Cali, cree que debido a ese momento se avecinan más controversias como la que generó la propuesta de crear una policía rural para el posconflicto, donde no se descarta estudiar el posible ingreso de desmovilizados, aunque dijo que ese tema no se ha llevado a la mesa de negociación.Sobre paz, agenda legislativa y oposición, El País habló con el Ministro.El 6 de febrero inicia sesiones extras el Congreso para estudiar el Plan de Desarrollo. ¿Será el del posconflicto?Va a ser el plan del posconflicto construido desde las regiones. El Gobierno tiene claro que la firma de un documento en La Habana no significa la paz de Colombia, porque es desde los territorios donde vamos a tener que construir la paz y se debe preparar el país para el posconflicto. No me cabe duda de que el 2015 será el año de la paz y la reconciliación. A partir de allí hay que trabajar intensamente, no solo el Gobierno sino toda la sociedad, en la Colombia del posconflicto, especialmente en las zonas donde por 50 años la violencia ha impedido que se generen oportunidades. ¿Cómo van a preparar las regiones?Se está empezando a trabajar en eso. En el Ministerio del Interior estamos avanzando con las fundaciones Ideas Para la Paz y Paz y Reconciliación en un diagnóstico de las zonas de conflicto. Hay 112 municipios donde aún hay accionar de grupos violentos: Farc, ELN, bacrim. Hemos detectado que aún hay cultivos del narcotráfico que coinciden con minería ilegal. Son zonas complejas donde hay que diseñar un plan de recuperación para el Estado y la sociedad. Allí estamos haciendo un diagnóstico de debilidades y fortalezas de las instituciones y lo que tenemos que reconstruir. La reparación a víctimas y la restitución de tierras son políticas típicas de un posconflicto en cualquier lugar del mundo. En Colombia nos adelantamos. ¿Cómo será la agenda legislativa ordinaria?Este va a ser un periodo muy corto que va de marzo a junio y está atravesado por la Semana Santa. Tenemos proyectos que van para segunda vuelta, que serán la prioridad del Gobierno: la reforma de equilibrio de poderes, el plan de desarrollo, la ley anticontrabando, la ley estatutaria que llevó el Fiscal General para garantizar la doble instancia a congresistas, que se aprobó en Cámara y tendrá 2 debates en Senado, la reforma al fuero penal militar. Allí concentraremos los esfuerzos.¿Cuál será la suerte de la reforma de equilibrio de poderes, terminará como colcha de retrasos como ha ocurrido con otras reformas políticas?Le garantizo que no habrá colcha de retazos ni ningún mico por ahí asomado. El Congreso ha hecho una tarea seria. Uno puede estar de acuerdo o no con las normas contempladas, pero logramos un acuerdo entre los partidos para no incluir más temas, para no sorprender al Gobierno ni al país con artículos que generen incertidumbre.Pero le han querido colgar cositas...Sí, pero se las hemos descolgado y es lógico que en un cuerpo como el Congreso quieran meter ideas, algunas acertadas, otras no; unas de buena fe, otras no. Tenemos una reforma con una columna vertebral que se ha mantenido intacta en los cuatro debates, con la eliminación de la reelección presidencial y del Consejo Superior de la Judicatura, que es fundamental. Hay gente que dice que no es lo que necesita la justicia, pero yo digo que sí. El problema de la justicia es de gerencia. Hemos hecho todas las reformas posibles a la justicia, pero lo que necesitamos es gobierno y administración eficiente de los recursos humanos y financieros de la justicia. Si logramos eso, habrá más acceso del ciudadano a la justicia y menor congestión judicial.¿Cómo analiza el papel del Centro Democrático en el Congreso?Ha sido importante para el país. Yo ejercí la oposición ocho años en el gobierno de Uribe y creo que el papel que cumplió el Partido Liberal fue importante para el país. Y ahora que el Centro Democrático está en la oposición me parece que ha sido una oposición disciplinada, una bancada seria, con un liderazgo indiscutible del senador Uribe. El de ellos ha sido un papel positivo, más allá de las diferencias profundas al momento de ver la realidad nacional.El Centro Democrático insiste en que no hay garantías para la oposición...Es un lugar común de declaraciones. Al presidente Santos se le puede criticar por muchas cosas, pero no se le puede desconocer su talante democrático y su tolerancia.Pasando al tema de la paz, ¿dentro de la planificación para el posconflicto se incluye la creación de la gendarmería o policía rural ? Hoy existen los carabineros, que en la Policía son la fuerza rural. Hay que hacer un esfuerzo para fortalecerla en zonas del conflicto. La pregunta es: ¿podrán entrar desmovilizados de las Farc? El Presidente dijo que no lo ha pensado, pero tampoco se ha descartado. Me parece que descartar esa posibilidad de plano no es inteligente, habría que revisarlo. En unas zonas se reinsertarán con proyectos productivos, en otros serán guardabosques. Y eso no cambia para nada la estructura de la Fuerza Pública. Habría que esperar sí se da o no. Hay modelos de reinserción en otros países donde se ha implementado, en unos ha fracasado, en otros, no. De pronto en la mesa se concluye que no es conveniente, habrá que ver cómo se negocia.¿Y en la subcomisión para el fin del conflicto se ha tocado ese tema?No. Estamos llegando en el proceso a la etapa definitiva dónde se van a tratar los temas calificados como fin del conflicto: desarme, desmovilización y reinserción de integrantes de las Farc y los mecanismos de justicia transicional que se tendrían que aplicar a los guerrilleros si renuncian a las armas. Es el momento clave y de aquí en adelante vamos a tener controversias. Primero fue sobre la refrendación ciudadana, ahora esto. ¿Hablar de la policía rural es una manera de ir ambientando el tema?Es una manera de abrir un debate, más que de ambientar o evaluar, estudiar antes de que se discuta en la mesa. No me parece malo que se den estos debates de cara al país. Aquí hay mucha gente que conoce del conflicto, que ha participado en procesos de paz en el mundo y que pueden aportar luces.¿Cómo nos podríamos imaginar a ‘Timochenko’, ‘ Romaña’... sin violencia?Creo que nadie se imaginaba a Antonio Navarro y a Gustavo Petro sin violencia.Pero son personajes distintos...Sí, todos son distintos, pero empuñaron las armas y lucharon contra el Estado por esa vía. Hoy tenemos que ser capaces de imaginarlos de otra manera. Soy optimista y creo que hay una decisión política de las Farc de renunciar a las armas. Lo han demostrado con este proceso, pese a las dificultades, con el escepticismo total de la opinión pública, porque las Farc le han hecho mucho daño al país.Usted está seguro de que este año se firma la paz, pero las Farc parecen no tener prisa. El jueves ‘ Timochenko’ reiteró que no está tan cerca como dice el Gobierno, ¿qué opina?Hay diferentes percepciones sobre el tiempo que han tenido las Farc en estas negociaciones, pero confío que estamos en etapa decisiva. Tenemos todo el año para avanzar en desmovilización, cesación del fuego y definir mecanismos de la justicia transicional. El país no entendería que la paz demorara más del 2015. Someter al país a un proceso prolongado e indefinido en el tiempo no es la mejor opción.¿Antes de octubre se habrá firmado?Eso es lo que quisiéramos todos los colombianos, pero es una buena pregunta para los negociadores. No me quiero meter en camisa de once varas. Soy optimista y creo que se ha avanzado en tiempos. Sería muy bueno que con las elecciones regionales, donde elegimos alcaldes y gobernadores que tendrían que trabajar en la implementación de esa paz, pudiéramos votar y decir sí o no a unos acuerdos de paz. El tiempo se ve apretado porque hay que tramitar la ley de referendo y seguir los pasos ordenados por la Constitución. No hay que perder la esperanza.¿Cuál es el mecanismo contemplado por el Gobierno para refrendar los acuerdos de paz?Hay unos mecanismos en la Constitución y el Gobierno no tiene definido cuál es el mejor camino hoy. El Presidente siempre ha dicho que este proceso va a ser votado por los colombianos; mediante qué mecanismo y cuándo, tendrá que definirse en la mesa de diálogos. En la Constitución se contempla además de referendo, consulta popular, plebiscito y tendrán que ponerse en la balanza bondades y dificultades de cada uno. Lo importante, más que el mecanismo y el momento es que los colombianos van a poder votar unos acuerdos de paz. ¿Refrendar los acuerdos en octubre no es politizar el tema, pues hay quienes dicen que es una manera de ganar las elecciones?¿Cree que hay un tema más político que la paz? No hay que tenerle miedo al debate, que es ponerle fin a un conflicto de 50 años. Me sorprenden esos analistas y la oposición, pues señalan que el proceso de paz va mal, que no creen en él, que hay escepticismo. Nos señalaban previo a la elección donde se reeligió al presidente Santos y parece contradictorio porque al tiempo lo acusan de querer usar la paz. Si es tan impopular, no debería preocuparles esa circunstancia. ¿Y si no se logra en octubre, para cuándo quedaría la refrendación?Habría que esperar el avance de los acuerdos, pero van a ser refrendados.Sobre el posconflicto hay dos temores: que aumente la violencia en zonas donde desmovilizados pueden ser absorbidos por las bacrim y los recursos para ese proceso... La primera, es natural. Muchos escépticos de firmar la paz, lo son, pero porque son incapaces de imaginar lo que sería el país en paz. Es vergonzoso que aún no hayamos sido capaces de superar eso. El conflicto está arcaico, hay que dar un paso adelante. Es clave el modelo de reinserción que se construya y que se aprenda de las equivocaciones del pasado y de experiencias internacionales. También la generación de oportunidades para los reinsertados, avanzar en la reparación plena de las víctimas para hacer reconciliación y ocupar con seguridad esas zonas del posconflicto. En cuanto a la financiación, hay que hacer un esfuerzo para avanzar en ella. Una vez hecha la paz, tendremos muchas posibilidades de cooperación internacional.

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