El fútbol colombiano, al borde del abismo

El fútbol colombiano, al borde del abismo

Septiembre 12, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País y Colprensa

De continuar el desorden administrativo de la mayoría de clubes, el balón podría dejar de rodar. en este momento, 15 de los 36 clubes que hacen parte de la Dimayor incumplen con las obligaciones que tienen con sus jugadores. Informe en tono de tarjeta amarilla.

El descalabro podría convertirse en tragedia. De no ser atendido con el rigor que requiere, en no mucho tiempo el fútbol colombiano estaría condenado a desaparecer como consecuencia de los problemas organizacionales que viene arrastrando. Los líos que afrontan los equipos tienen una magnitud tal, que en caso de que los futbolistas afectados decidieran un cese de actividades colectivo pondrían en jaque la continuidad del torneo. No es una exageración: en este momento, 15 de los 36 clubes que hacen parte de la Dimayor incumplen con las obligaciones que tienen con sus jugadores. Hasta hace tres meses, de acuerdo con una investigación realizada por la Superintendencia de Salud, 14 equipos ya habían sido sancionados por presentar irregularidades en el pago de los aportes al Sistema General de Seguridad Social; pero aún así seguían jugando. Aquella vez fueron castigados con el pago de multas Cali, Patriotas, Equidad, Academia, Alianza Petrolera, América, Real Cartagena, Millonarios, Pasto, Bucaramanga, Bogotá, Envigado, Valledupar Fútbol Club y César Fútbol Club. Sin embargo, según se pudo establecer, la situación es tan compleja que la investigación ha continuado en una segunda etapa, que derivaría en nuevas sanciones que serán dadas a conocer próximamente.El Ministerio de la Protección Social, a través del Grupo de Inspección y Vigilancia, detectó faltas que también fueron castigadas: América, Millonarios, Huila, Medellín, Envigado, Once Caldas y Pereira tuvieron que pagar. Las razones: incumplimiento de salarios, no pago de aportes al Sistema General de Seguridad Social Integral, afiliaciones extemporáneas e infracciones al Código del Trabajo. Pero a pesar de las investigaciones y las sanciones, no ha habido una que deje un precedente. Clubes donde los futbolistas no tienen agua al final de los entrenamientos, donde los jugadores comen tan mal que se desmayan en medio de las prácticas, siguen como si nada, recibiendo dinero de los patrocinios, como si nadie fuera capaz de pitarles el ‘fuera de lugar’. Esa es una de las razones para que, como nunca antes se había visto, jugadores de América, Quindío, Once Caldas, Pereira y Deportivo Pasto hayan hecho huelgas con el fin de exigir que se respeten sus derechos. El ex jugador Carlos González Puche, director ejecutivo de la Asociación Colombiana de Futbolistas Profesionales, Acolfutpro, asegura que esa postura de los futbolistas, lo que ha demostrado, es que ya no temen denunciar. “Y aquí la responsabilidad recae en dos ámbitos: los directivos y el Gobierno Nacional, que a través de Coldeportes no ha controlado, inspeccionado y vigilado”.González Puche fue enfático: “El dinero para solucionar los problemas existe, pero no se sabe a dónde va a parar”. Esperamos que con la intervención del Gobierno y las denuncias que hemos hecho, de una vez por todas se le ponga coto a esta situación, porque llevamos cinco años denunciando lo mismo. Es evidente que plata la ha habido por concepto de patrocinios y de televisión. Los clubes en 2009 tuvieron ingresos del orden de $170.000 millones, ¿a dónde fueron a dar?”.Un dirigente vallecaucano que pidió la reserva de su nombre atribuyó buena parte del descalabro económico de los equipos a eso que en el léxico mafioso del fútbol es reconocido como las “cometas”, es decir esa suerte de impuesto cobrado por algunos directivos y técnicos a la hora de contratar algunos futbolistas y poner a jugar a otros más.“Esas cometas han quebrado clubes enteros en los últimos años. Y así han llegado a los equipos técnicos y jugadores que, sin sentir nada por las instituciones, piensan en la plata sin remordimientos”.Gustavo Moreno, presidente del Depor Aguablanca, coincide en que uno de los problemas que agudizan la crisis es justamente ese: “jugadores que llegan sin ningún respeto a su profesión, jugadores sin mística que llegan a sobrevivir del fútbol sin compromiso alguno”.Ramón Jesurún, presidente de la Dimayor, reconoció que existe una sobrevaloración en las nóminas de varios de los equipos, por lo cual anunció que de continuar la situación podrían desaparecer varios equipos. “Los técnicos han tomado demasiado poder a la hora de escoger cantidad de jugadores”. Asimismo, declaró la existencia de jugadores pagos, pese a no ser tenidos en cuenta en ninguna competición existente.Al respecto Luis Bedoya, presidente de Colfútbol, enfatizó que por eso se está gestionando una norma que regirá temas deportivos, administrativos y financieros de todo los equipos. Y prometió que cuando esté lista: “quien la incumpla, tendrá consecuencias inmediatas” .

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