“El Estado es cada día más incluyente y pluralista”: magistrado de la Corte Constitucional

“El Estado es cada día más incluyente y pluralista”: magistrado de la Corte Constitucional

Junio 13, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Miguel André Garrido - Colprensa
“El Estado es cada día más incluyente y pluralista”: magistrado de la Corte Constitucional

Magistrado de la Corte Constitucional, Humberto Sierra Porto, quien fue designado como juez ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

El magistrado Humberto Sierra Porto, elegido juez ante la Corte IDH, habló del papel que viene jugando Colombia ante los órganos internacionales.

Los planes del magistrado de la Corte Constitucional Humberto Sierra Porto no podían haberle salido mejor. Este cartagenero, quien ya empezó la cuenta regresiva para dejar en septiembre el alto tribunal, tras ocho años de labor, cuenta los días para iniciar un nuevo reto profesional, esta vez en la Corte Interamericana de Derechos Humanos, Corte IDH, (desde enero del 2013), a donde llegará gracias a 15 de los 24 votos posibles, que lo respaldaron en la última asamblea de la OEA, en Cochabamba, Bolivia.Expresidente de la Corte Constitucional (de febrero de 2008 a febrero de 2009), Sierra Porto es recordado por haber sido quien le dijo No a la segunda reelección de Álvaro Uribe; pero, como él mismo lo señala, también fue uno de los que le dijo Sí, a la primera iniciativa en ese sentido.Además de esas, muchas han sido las decisiones que durante su paso por la Corte profirió este jurista, quien recuerda con especial atención el fallo que permitió equiparar el trato jurídico dado a hombres y mujeres, al cambiar el uso de la expresión ‘hombre’ en el Código Civil, para ser reemplazado por el de ‘persona’ cobijando de manera equitativa a los dos sexos.¿Cómo se dio su postulación a la Corte Interamericana?La decisión fue de la Cancillería; fui postulado a mediados de enero. Esto es un gran éxito del trabajo diplomático de la canciller, María Ángela Holguín, y de los embajadores (ante la OEA) Andrés González y Luis Alfonso Hoyos, entre otros, pues esta elección se decide en un ámbito diplomático.¿Fue corto el tiempo para el ‘lobby’?No. De acuerdo con el reglamento de la Corte IDH los países deben presentar sus candidatos seis meses antes de la elección.Muchas han sido las críticas por los gastos en que ha incurrido el Gobierno al respaldar aspiraciones internacionales como la suya o la del Vicepresidente ante la OIT. ¿Cuánto calcula que le costó al Estado su campaña a la Corte IDH?Todos los viajes y gastos que me correspondían, corrieron por mi cuenta. El Gobierno no tuvo que sufragar ni un peso. El Estado puso, y hay que reconocerlo, la iniciativa y el trabajo de las embajadas en las que se iban a solicitar los votos.¿Qué significa para un abogado llegar a la Corte IDH?Un profundo orgullo y una gran responsabilidad. Este es un reconocimiento a la Corte Constitucional y a su trabajo, a la manera como se entienden los derechos fundamentales y a la visión garantista que ha tenido.Y para la justicia nacional, y para Colombia…Es un reconocimiento al Estado de Derecho y a la existencia de una administración de Justicia y un Estado comprometidos con la protección de los derechos, independientemente de las dificultades que hay.¿Cuál es la diferencia entre la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Cidh, y la Corte IDH, a la que usted va?Se podría hacer un símil con la Justicia colombiana y decir que la Comisión vendría a ser la Fiscalía y la Corte, los jueces. En la Comisión se conocen denuncias y, cuando no hay posibilidad de llegar a acuerdos, se presentan los casos ante la Corte, para que ésta juzgue y decida si condena o absuelve a un Estado.En la Comisión están sus colegas Rodrigo Escobar y Catalina Botero (relatora para la Libertad de Expresión), usted va para la Corte, el Gobierno le apuntaba a la OIT. ¿Qué significa que colombianos lleguen a altos cargos en instancias internacionales?Significa que perdemos el complejo, adquirimos sentido de la grandeza y que Colombia cobra mucha más importancia en el mundo. Con sencillez, sin miedo y con humildad, pero con autoridad, estamos aportando a los órganos internacionales.¿Qué condiciones deben tenerse para llegar a la Corte IDH?Se exige que sea un jurista de alta condición, pero no que sea juez.En este momento en la Corte hay muchos casos que afectan a Colombia, como el del asesinato de Manuel Cepeda y los de las masacres de Ituango, Pueblo Bello y Mapiripán. ¿Usted conocerá esos procesos?Como juez de la Corte IDH no me corresponde conocer de los procesos en los que Colombia es parte, sino de los otros estados. Pero es bueno aclarar que las decisiones que tome cualquier juez pueden aplicarse a los demás países, en caso de que se den hechos similares a los previamente juzgados en otras naciones. Ese es el control de convencionalidad.¿Ser juez de la Corte IDH le restringe de alguna manera el ejercicio de su profesión como litigante en Colombia o en otra parte del mundo?No tengo todavía presentes esos elementos. ¿Es verdad que a los jueces de la Corte IDH no les pagan?No existe un salario como tal. La Corte IDH tiene un sistema de honorarios que corresponden esencialmente a los gastos en que se incurre durante el tiempo en que se realizan las sesiones.¿Existe en la Corte IDH un control previo, como sucede en Colombia con algunas normas?No existe un control previo, pero sí la posibilidad de que en ciertos casos se pueda estudiar la compatibilidad de los contenidos legales con los derechos humanos establecidos en la convención.Ahora se está hablando de la castración química, ¿eso podría entenderse como afectación a algún derecho fundamental desde el punto de vista de la Corte IDH?En caso de que se dé una ley en este sentido sí podría ser un caso para que sea decidido por la Comisión o dado el caso por la Corte IDH.¿Está de acuerdo con esa iniciativa?La labor de los jueces tiene dos aspectos, uno, el conocimiento del derecho y el otro, la prudencia; en este caso me voy por el segundo (risas).¿Qué se lleva como expresidente de la Corte Constitucional para la Corte Interamericana?Muchas cosas, especialmente debo hablar de algo: la experiencia en sentencias intermedias con las que la Corte toma decisiones en políticas públicas. El contenido sería de lo más interesante por contrastar con las sentencias internacionales.Desde su elección como juez de la Corte IDH se ha recordado más que fue el magistrado que le cerró la puerta a la reelección presidencial… ¿Cómo ha tomado eso?Pero también le dije que sí en la primera decisión. Cuando uno tiene ocho años en la Corte lo valoran por las decisiones que se han tomado, infortunadamente se resaltan solo algunos aspectos; a veces se cometen injusticias, pues parece que uno sólo hubiera hecho una sentencia, pero eso es normal.Al hacer el balance de su paso por la Corte Constitucional, ¿cambiaría algo?No me arrepiento de una sola de mis decisiones. Hay una sentencia que me parece muy emblemática, por el impacto en los derechos de la mujer. Es sobre el Código Civil… la norma usaba la palabra ‘hombre’ para referirse a todas las personas, incluidas las mujeres. En ese caso se decidió que debe usarse la expresión ‘persona’ para no invisibilizar a la mujer.¿Cómo verá el país ahora que irá a un tribunal internacional?El país se ha transformado positivamente y uno de los elementos que ha permitido eso es el ordenamiento jurídico. El Estado es cada día más incluyente, más pluralista, es cada vez más legítimo y esa dignidad, en buena parte, se debe al ordenamiento jurídico, eso hace más legítimo al Estado. La Constitución incluye a sectores minoritarios como los indígenas, los afrocolombianos, los Lgtbi, etc.Califique en una palabra la Constitución Nacional…Incluyente. Amplío diciendo que lo que identifica a los colombianos es su Constitución. La unidad y la identidad nacional son el respeto, la vigencia y la protección de los derechos fundamentales.¿Cómo ve las críticas por las constantes reformas a la Carta Política?Eso puede ser visto como un problema, por falta de estabilidad, pero también como una virtud, pues el Estado ha entendido que la Constitución puede ser transformada y no petrifica la sociedad, sino que se adecúa a los cambios.¿Cuándo o en cuánto tiempo creería que Colombia va a ser verdaderamente igualitaria?Eso es un proceso, no se va a dar de un momento para otro. Se han dado cambios, se ha invertido dinero y atención del Estado, hay que respaldar la Corte Constitucional y las decisiones judiciales.¿Qué va a hacer el primer día fuera de la Corte?No me lo he planteado.Pero, habrá tiempo para hacer algo de pereza…Para nada. Todo lo contrario, ahí es cuando hay que hacer más esfuerzos (risas).

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