El 92% de los niños en lista de adopción en Colombia son considerados de difícil adoptabilidad

Septiembre 30, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Por Stevens Oliveros | Especial para Elpais.com.co

11.700 niños, niñas y adolescentes, hijos del Bienestar Familiar, han sufrido décadas de abandono y son de difícil adoptabilidad por su edad o por problemas de discapacidad.

Hace 23 años, Erika* empezó su vida en medio de la espesa selva chocoana, entre el río Atrato y el océano Pacífico. Las plantas y animales no echaban de menos su falta de ropa, ella caminaba desnuda en El Bajo Baudó Pizarro. Un día Erika, cuando era aún muy niña, debió dejar su tierra natal. En la historia de su vida que reposa en los archivos del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, Icbf, no hay muchos detalles pero sí se sabe que sus padres, por problemas económicos, tomaron la decisión de no hacerse más cargo de ella. Inicialmente, se desplazaron hasta el municipio de Sevilla, Valle del Cauca, para que una tía de la menor que se desempeñaba como religiosa asumiera su cuidado. La religiosa lo hizo, pero de manera temporal, pues fue trasladada a otro municipio (cuyo nombre se desconoce) para continuar con sus labores.Sin más alternativas, los padres de la menor, de quienes se desconoce su actividad económica o estilo de vida, entregaron la niña a la institución Mercedes de Jesús Molina en el mismo municipio, argumentando que no tenían recursos para cuidar de ella y al mismo tiempo de otros 16 hermanos, para quienes debían rebuscarse su sustento a diario. Ya instalada en la institución, que forma parte del Icbf, Erika, de siete años de edad, inició un proceso para adaptarse a su nuevo entorno. Dicho proceso incluyó el comienzo de su nivelación académica y el aprendizaje de costumbres que no tenía, como vestirse y usar calzado. Cumplió nueve años y Erika pasó a formar parte oficial de la lista de adopciones. La edad, en ese momento, pasó a ser un obstáculo. Los adoptantes colombianos prefieren adoptar niños de brazos para experimentar de alguna manera su nacimiento, como lo explica la sicóloga del adopciones del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, Icbf, regional Valle del Cauca, Patricia Paez. Sin posibilidades cercanas de ser adoptada, el Icbf decidió ingresar a la menor al programa Proyecto de Vida, una oportunidad que le permitió a Erika completar sus estudios de bachillerato en la Normal Superior y hacer una tecnología en sistemas en la Universidad del Valle. Hoy, a sus 23 años, Erika trabaja como educadora en el Centro de Desarrollo Temprano Andrés Sanín y sueña con hacer una especialización en problemas del aprendizaje. La vida de esta joven se ha convertido en una inspiración para los 382 menores que hasta el último reporte del Icbf, regional Valle del Cauca, se encuentran en el programa de Proyecto de Vida, en el departamento, incluidos los que han ingresado en años anteriores al 2012. Como le sucedió a Erika, muchos niños en Colombia, deben crecer lejos de su núcleo familiar, debido a situaciones de abandono o de riesgo para los menores. En el 2011, 34.000 menores recibieron atención del Icbf, de ellos 27.500 regresaron a sus hogares, 6.500 ingresaron a hogares sustitutos y de estos últimos, 456 quedaron en lista de adopciones. En lo que va del 2012, según un informe presentado por Diego Molano, director del Icbf, son 11.700 los niños que están bajo el cuidado del Icbf, por situaciones de abandono, maltrato, etc. Esta cifra incluye a los niños que no han sido adoptados, ni han retornado a sus hogares en años anteriores, permaneciendo bajo la custodia del Icbf. De ellos, los que se encuentran en lista de adopciones, el Icbf no tiene una cifra exacta por la variación constante del número. Sin embargo, se estima que el 92% es de difícil adoptabilidad por ser mayores de nueve años o presentar alguna discapacidad. En cuanto al Valle del Cauca, según la regional del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, 208 menores ingresaron a la lista de adopciones este año, de los cuales, 85 fueron adoptados y 103 se encuentran en situación de difícil adoptabilidad. De estos últimos, 40 están siendo evaluados por agencias internacionales. ¿En qué consiste el programa Proyecto de Vida?Es un programa del Icbf dirigido a niños que no logran ser adoptados y se encuentran como mínimo entre los nueve y los diez años de edad. A estos menores se les da la posibilidad de terminar sus estudios básicos y, dependiendo del caso, realizar estudios técnicos, tecnológicos o universitarios. Esto gracias a convenios con el Servicio Nacional de Aprendizaje, Sena, y la Asociación Colombiana de Universidades, Ascun. El objetivo final de programa es que al momento del egreso sean adultos capaces de responder por ellos mismos y tener un proyecto vida viable.¿En qué consiste el programa Proyecto de Vida?Es un programa del Icbf dirigido a niños que no logran ser adoptados y se encuentran como mínimo entre los nueve y los diez años de edad. A estos menores se les da la posibilidad de terminar sus estudios básicos y, dependiendo del caso, realizar estudios técnicos, tecnológicos o universitarios. Esto gracias a convenios con el Servicio Nacional de Aprendizaje, Sena, y la Asociación Colombiana de Universidades, Ascun. El objetivo final de programa es que al momento del egreso sean adultos capaces de responder por ellos mismos y tener un proyecto vida viable.¿Qué limita la adopción entre los colombianos?En Colombia, la adopción se enfrenta con ciertas barreras de tipo cultural, que hace que los colombianos prefieran a los niños de brazos y sin ninguna limitación física o mental, explica la directora del centro de adopción Chiquitines, Agatha León. De esta forma, pueden acercarse más a la posibilidad de tener un hijo que viva todos los ciclos de vida junto a ellos, que puedan cargarlos en sus brazos, y criarlos de cero como si fueran concebidos de forma natural. En ese orden de ideas, según León, adoptar a un niño con el que no se puede cumplir ese deseo llega a ser frustrante.La directora del centro de adopción dice que hay que superar lo que se conoce como el duelo de la infertilidad, ya que la mayoría de parejas que buscan un niño en adopción lo hacen porque no pudieron ser padres de manera biológica.Ante este panorama, Agatha León aclara que la adopción busca brindar una familia a un niño que la ha perdido y no suplir la necesidad de ser padres, pues prima el interés superior del menor. Sin embargo, el deseo de ser padres debe estar claro en la motivación de los candidatos a ser padres adoptivos.Los problemas físicos o la discapacidad son aspectos que no calan muy bien entre los adoptantes colombianos pues, como dice la psicóloga de adopciones de la regional Valle del Cauca del Icbf, Patricia Páez, "representa para los colombianos un limitante, todavía genera vergüenza y problemas de aceptación. Muchos por lo que buscan ‘niños perfectos’", afirma la funcionaria. Según Páez, a la hora de planear tener un hijo, no se piensa en que esté enfermo o tenga alguna discapacidad, razón por la que los colombianos tienen ese paradigma a la hora de adoptar y no lo superan fácilmente. Sin embargo, la edad y la condición física, no son factores determinantes a la hora de adoptar para las familias extranjeras. Esto se debe, de acuerdo a la directora del centro de adopción Chiquitines, a que el proceso de adopciones en países europeos y Estados Unidos lleva un notorio adelanto comparado con Colombia que solo lleva aproximadamente 20 años marcados por un crecimiento de parejas que requieren niños en adopción. Pese a este panorama, de acuerdo con la legislación colombiana y el acuerdo suscrito por el país ante La Haya , se debe dar prelación a los adoptantes nacionales sobre los extranjeros. Sin embargo, la lista de adopciones está compuesta en un 92%, por niños mayores de nueve años, una característica por fuera del perfil preferido por los adoptantes colombianos.Es el caso de David*, un niño de nueve años, que fue adoptado por una familia estadounidense de siete miembros, quienes aprendieron el lenguaje de señas para poder comunicarse con él, ya que sufre de sordera.David fue adoptado en octubre del 2009 y para esa época se entregaron en adopción en la regional Valle del Cauca 114 niños, de los cuales 37 fueron dados a familias colombianas y 77 a extranjeras.¿Qué hacer ante esta realidad?Para la representante a la Cámara, Ángela María Robledo, ponente del debate de control político titulado: Colombia entrega lo más preciado: sus niños y niñas , esta situación es preocupante. Según cifras de la ponencia de Robledo, publicada el 21 de agosto, el país se encuentra entre los siete países que más entregan niños en adopción internacional, después de Haití y Etiopía según estudios de la Haya de 2010.Según el informe de la representante, casi el 60% de los niños dados en adopción terminaron en familias extranjeras frente al 41% que quedaron en familias colombianas.Para la congresista, el Estado es responsable de estar en ese ranking y debería formular políticas como las aplicadas por Guatemala, en donde se suspendió la adopción a Estados Unidos debido al creciente flujo de niños que eran llevados a ese país.El país centroamericano también descentralizó los comités de adopción, es decir que la declaratoria de adoptabilidad solo puede ser dada por la autoridad central. En el caso de Colombia sería el Icbf solamente y no como se hace actualmente donde las casas de adopción tienen total autonomía para hacer la declaratoria, es decir, determinar qué niño o niña puede ser adoptado o no.Robledo dice que en Colombia en promedio se han entregado 1.800 menores por año en adopción internacional mientras que un país como Brasil, con una población mucho más numerosa que la colombiana, realiza entre 400 y 500 adopciones de este tipo por año.Frente a la situación, Agatha León y Patricia Páez coinciden en que no se pueden hacer campañas o similares sobre la adopción ya que, según ellas equivaldría a comercializar los niños. ¿Cómo garantizar los derechos de los niños? La adopción no es el único camino para los niños que han perdido de manera definitiva o temporal un vínculo con sus hogares biológicos. Existen tres medidas de protección para los menores que están en situaciones de riesgo (drogas, violencia intrafamiliar,etc). La primera de ellas es la que permite que el menor vuelva a su hogar, tras acuerdos con la familia y apoyo profesional por parte del Icbf; la segunda, son programas de atención especializados y la última medida es la adopción. La psicóloga Patricia Páez explica que todos los niños que ingresan al Icbf, lo hacen porque el instituto ha recibido una denuncia. Esta la puede presentar cualquier persona que sea testigo de una conducta que vulnere los derechos de los niños. La funcionaria también aclaró que los niños que se encuentran en proceso de adopción y que su edad se los permita, deben dar su consentimiento para ser adoptados.Otro aspecto importante es la asesoría de los profesionales del Icbf, ya que como dice Páez, permiten saber cómo es la situación del menor y ver la manera más adecuada de actuar. Menciona que por ejemplo, en el caso de recibir una denuncia en la que un grupo de hermanos son dejados solos, sí verifican que la madre lo hace porque trabaja y no cuenta con quien dejarlos, los niños serían vinculados a un externado.Esto quiere decir que los niños seguirían bajo la custodia de la madre, pero al terminar la jornada académica, no irán a su hogar, sino a una institución en el que la madre los podrá recoger luego de horario laboral. Con medidas como estás los menores pueden seguir en sus hogares, que es lo ideal de acuerdo a la ley, como lo explica Páez y se garantizan sus demás derechos, añade.

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