Disputa marítima entre Colombia y Venezuela no pasó de la escaramuza

Disputa marítima entre Colombia y Venezuela no pasó de la escaramuza

Junio 29, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Disputa marítima entre Colombia y Venezuela no pasó de la escaramuza

Disputa marítima entre Colombia y Venezuela.

Analistas de Colombia y Venezuela dicen que con la delimitación unilateral, el presidente Maduro busca perturbar los comicios que convocó para diciembre.

La disputa marítima entre Colombia y Venezuela no se va a solucionar, pero tampoco se va a ahondar. A esa conclusión llegan algunos analistas de ambos países quienes aseguran que la decisión del presidente Nicolás Maduro de trazar un límite entre las patrias hermanas es más una cortina de humo con la que ese gobierno busca invisibilizar los problemas que lo aquejan.

La decisión, según dicen, fue tomada por Maduro para zanjar una disputa territorial con Guyana, donde una petrolera estadounidense está explotando crudo; sin embargo, las delimitaciones terminaron por afectar también a Colombia.

El decreto fue emitido hace más de un mes, pero solo hasta la semana pasada el Gobierno de Colombia se enteró de las medidas ‘unilaterales’ y que terminaron por generar una nota de protesta que diez días después sigue sin ser contestada por la Cancillería venezolana.

El martes pasado el gobierno de Maduro emitió un escueto comunicado donde por el contrario calificó de “escandalosa” la reacción de Colombia porque la canciller María Ángela Holguín exige una rectificación a la delimitación.

En ese documento Venezuela también hace un llamado para se que establezca una reunión binacional para que las partes se pongan de acuerdo. Pero la historia se ha encargado de confirmar que en esas comisiones el diferendo sigue sin  un ganador o vencido.

El general en retiro Fernando Ochoa Antich, exministro de Defensa de Venezuela, dice que la delimitación hecha por el Gobierno no hubiera pasado a mayores siempre y cuando hubiera dejado clara su defensa a la soberanía que pone en riesgo Guayana, pero tocó fibras colombianas “y ahí creo que falló”.

“Me parece un error lo que hizo el Gobierno. Ya con Colombia se había firmado un acuerdo  que establece globalidad en las relaciones y eso ha venido funcionando bastante bien, ha habido falta de continuidad, pero reiniciar esas conversaciones puede ser una solución para encontrar alternativa”, dice Ochoa.

El opositor al gobierno Bolivariano asegura que la única manera para dirimir el conflicto limítrofe es hablando, porque en este caso no hay instancias internacionales que puedan mediar.

El General también dice de manera enfática que no solo en Colombia y otros países del vecindario se habla de las cortinas de humo de Maduro. Asegura que la única manera por la cual se revivió el diferendo limítrofe con Colombia es para intentar una desestabilización militar que ponga en riesgo las elecciones regionales convocadas para el 6 de diciembre.

“El Presidente y su partido enfrentan los niveles más bajos de popularidad en la historia del chavismo. Y en estas elecciones se está jugando su futuro político y no creo que quiera perderlo”, sostiene Ochoa.

Un excanciller venezolano que pidió mantener en reserva su identidad dice que su país debe pelear por los 159.000 kilómetros de Esequibo, en el Océano Atlántico, por el “nuevo derecho al mar”, pero hace énfasis en que el trabajo debe hacerse con Guayana, no con Colombia porque “está creando problemas innecesarios con el gobierno de Juan Manuel Santos. 

El experto en política internacional Enrique Serrano tiene una percepción similar sobre las razones de Venezuela de revivir una antigua disputa. “Es fácil sospechar que hay un velo para problemas de orden interno y lo más grave es que tendría qué ver con las elecciones de diciembre y la fuerza que ha cobrado en los últimos meses la oposición”.

Agrega que por el motivo que sea, un Gobierno no puede tomar esas decisiones de manera unilateral y lo más grave es la ausencia de la respuesta que espera el Gobierno de Colombia. Sin embargo, aclara que este hecho tiene un sentido meramente diplomático.

“Ese decreto se expidió de manera secreta, pero fuera de eso no veo que se pueda resolver y, por el contrario, se va a extender en el tiempo como un viejo diferendo donde ninguno de los dos gobiernos esta intentado resolver”, indica el experto. 

Serrano dice que Maduro  pensaba que con esto, el gobierno de Colombia no se iba a percatar y todo iba a quedar como un precedente astuto, pero no lo logró.

Mientras, el excanciller de Colombia Julio Londoño Paredes y quien hizo parte del proceso de diferendo con Nicaragua por aguas de San Andrés y Providencia advierte que estos dos países llevan más de 40 años  negociando y no se ha llegado a ningún acuerdo.

Advierte que aunque lo que hizo Venezuela “es un atropello” que va en contra vía de las normas y principios del derecho internacional, no pasa a ser más que un acto inamistoso porque “no creo que sea peligroso y no  tendrá ningún efecto sobre Colombia, porque no se pueden cambiar las delimitaciones a través de proclamas unilaterales ni por decreto”.

El presidente de Guyana, David Granger, anunció que este jueves y viernes, durante la cumbre de Caricom, se reunió con los quince jefes de Estado que la componen, para exponer la situación. Dijo que ya informó sobre la delimitación unilateral de Venezuela a la Organización de Estados Americanos, la Unión de Naciones Suramericanas y la Comunidad del Caribe.

También se reunió con representantes de la empresa estadounidense Exxon Mobil para expresarles el respaldo a sus operaciones en un territorio que, afirmó, es exclusivamente guyanés.

Y a través de un comunicado, dijo que la controversia con el gobierno de Nicolás Maduro es un “absurdo legal” y lo calificó como la peor intromisión en la soberanía de su país.

La historia  del diferendo

La disputa marítima  entre Colombia y Venezuela empezó en 1830, cuando los dos países, que formaban la Gran Colombia, se dividieron. 

A partir de ese momento se han firmado tres tratados  para intentar llegar a acuerdos. El primero de ellos fue en 1833, pero finalmente el Congreso de Venezuela no lo aceptó,  a pesar de que se beneficiaban con más de mil kilómetros de territorio. 53 años después se adelantó el acuerdo Laudo Arbitral Español, con el que Colombia logra hacerse a la península de La Guajira. En 1941 Colombia ratifica su posicionamiento en el Golfo de Venezuela, luego de las conclusiones de una comisión conformada por expertos suizos.

Hasta la ONU  ha intervenido en este asunto,  promulgando el tratado del Mar, pero sin acuerdo preciso sobre qué partes corresponden a cada país.

En 1974  el presidente Alfonso López Michelsen  abrió nuevamente el debate sobre el diferendo y se cambió el nombre de Golfo de Venezuela a la zona en disputa, para adoptar el nombre de Golfo de Coquibacoa.

Lea también: ¿Por qué se revivió la disputa territorial por el Golfo de Coquibacoa?

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