Discurso de posesión refleja al verdadero Juan Manuel Santos, según analistas

Discurso de posesión refleja al verdadero Juan Manuel Santos, según analistas

Agosto 08, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Discurso de posesión refleja al verdadero Juan Manuel Santos, según analistas

Análisis. Los 45 minutos de discurso de posesión del presidente Juan Manuel Santos estuvieron enmarcados en la paz, pero tocó temas como la educación, la vivienda, el empleo, la unidad nacional y la equidad social.

Mensaje tuvo como eje la paz, la equidad y un país más educado. Se le quedó por fuera la salud y la seguridad ciudadana.

El verdadero Juan Manuel Santos Calderón quedó en evidencia ayer tras su discurso de posesión presidencial para el segundo mandato. Atrás quedó el hombre que tuvo que enfundarse en palabras ajenas para jurar como Presidente de Colombia en el 2010. Esta vez, dicen los expertos, apareció el talante de quien practica la concordia y la unidad. “Hace cuatro años se escuchó el discurso del heredero de Álvaro Uribe Vélez. Se hablaba de guerra, de combatir a terroristas; ahora habla el hombre que heredó su propio legado en torno a la paz”, sostiene Diego Cediel, analista del Programa de Ciencias Políticas de la Universidad de La Sabana.Este jueves, Santos habló durante 45 minutos de paz, de unidad, de reconciliación, de esperanza, de equidad, de educación, todo enmarcado en tres pilares fundamentales. El analista explica que inevitablemente hay que hacer el paralelo para entender el discurso y sus tonalidades. Sin embargo, el experto en Seguridad y Defensa, John Marulanda, sostiene que en las palabras del presidente no hay nada nuevo. “Desde hace tres años está hablando de paz y de eso fue que habló hoy (ayer). A este discurso le agregó otros elementos como el de la educación, la agricultura, pero toda la sintaxis está en la necesidad de llegar a la salida negociada del conflicto armado”.Agrega que también lanzó un mensaje de urgencia para lograr ese tema cuando se refirió a la recta final de las negociaciones y a la disposición real de la guerrilla de mostrar gestos de verdad y reparación.En ese aspecto también coincidió Cediel, quien indicó que la frase: “La paciencia no es infinita. Señores de las Farc, están advertidos” hace mera presión para que se logre un acuerdo pronto y no referencia a un anuncio vago de que estén en riesgo las conversaciones de paz.“No creo que faltando tan poco, alguno de los actores esté interesado en levantarse de la mesa”, precisó. Pero Marulanda indicó que el Presidente no dejó claro hasta dónde llega su paciencia sobre los últimos atentados de las Farc, que han cobrado la vida de dos menores de edad, daños ambientales y materiales.“Da la impresión de que él va a seguir hablando con la guerrilla a pesar de todo lo que pasa. La responsabilidad del límite de paciencia se la deja al pueblo colombiano y la comunidad internacional. Lo dice claramente: ‘la paciencia de la gente y la comunidad internacional no es infinita’”.Por lo que comenta que es necesaria una posición más fuerte porque en el contexto internacional la impresión de que en Colombia las cosas están empeorando es muy alta.A pesar de esos aspectos, indicó el politólogo Juan Manuel Charry, las palabras del Presidente fueron esperanzadoras, conciliadoras, con propuestas de largo aliento, con visión de futuro. “Era lo que se esperaba después de un triunfo electoral en las urnas que replanteó el mapa político en el país”.De lo que no hablóSalud, seguridad ciudadana y las consecuencias de la disputa de San Andrés con Nicaragua fueron los temas que quedaron pendientes en el discurso de posesión del presidente Juan Manuel Santos.El politólogo Óscar Duque, de la Universidad Autónoma de Occidente, indica que está bien que en esta oportunidad y por primera vez un Presidente diga que los recursos para educación van a ser mucho más altos que los de la seguridad y la defensa, pero se le olvidó hacer referencia a qué va a hacer para mejorar la seguridad ciudadana que tiene dificultades y cómo va a aliviar los ‘dolores’ del sector de la salud. “Sin salud tampoco puede haber paz”, enfatizó Duque.El senador del Centro Democrático Alfredo Rangel también hizo alusión a esa ausencia de temas y dijo que “no hubo una sola palabra en el discurso sobre las reformas que el país espera: política, tributaria, justicia, salud, educación, tampoco habla de la política internacional, en fin”. En conclusión, agrega, el Primer Mandatario se refirió más al proceso de paz “como la ‘hoja de Parra’ para tapar sus vergüenzas y fracasos, generando deliberadamente falsas expectativas”.Mientras que Charry mencionó las “peleas” con Nicaragua y sostuvo que Santos no indicó sus estrategias para solucionar la crisis con esa nación luego de la disputa jurídica por San Andrés.Sobre si el discurso es o no realizable, los analistas están divididos. Mientras algunos sostienen que el Congreso es una talanquera porque “sino logró reformas sustanciales cuando tenía el 80% de los congresistas a su favor, mucho menos ahora con el Centro Democrático”, otros consideran que es ahí donde Santos tendrá que demostrar su talante.Pero a juicio de Óscar Duque, el discurso no fue idealista, se fundamentó en las necesidades del país y se puede ejecutar, “pero ahora la pelota está en la cancha del Congreso”.

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad