Diálogo vicepresidencial

Junio 14, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Diálogo vicepresidencial

Angelino Garzón, fórmula vicepresidencial del Partido de la U, y Sergio Fajardo, del Partido Verde.

Angelino Garzón y Sergio Fajardo, fórmulas a la Vicepresidencia de Juan Manuel Santos y Antanas Mockus, respectivamente, hablaron con Margarita Vidal sobre las elecciones presidenciales y otros temas de interés nacional.

¿Al pasarse de la campaña de Petro a la de Juan Manuel Santos la CGT abandona la causa de izquierda?La Confederación no es una organización de izquierda. Fue una organización leal a Gustavo Petro, y ya pasado el 30 de mayo tomó una decisión libre y soberana en cabeza de su presidente, Julio Roberto Gómez, de apoyar la candidatura de Juan Manuel Santos para la Presidencia y de Angelino Garzón para la Vicepresidencia.¿En qué forma se ha vinculado el sindicalismo a la campaña santista?Tenemos el respaldo de los directorios sindicales y sociales, de organizaciones como Sintagro, que agrupa a los trabajadores de la industria bananera, y de otros sindicatos de la industria agropecuaria. Ello explica el voto tan copioso -70.000- que obtuvimos en Urabá y que esperamos duplicar el 20 de junio. ¿Cree usted que este respaldo se debe principalmente a su condición de formula vicepresidencial?Yo no soy tan pinchadito como para creerme tanto, Margarita, porque el único voto que controlo es el mío. Lo que sí le puedo decir es que la convocatoria que ha hecho Juan Manuel Santos, para trabajar por el bienestar de la población sin distingo de credos, partidos, etnias, o condiciones sociales, es muy poderoso y en mi opinión atrae a todos aquellos que sienten que es necesario aunar fuerzas para trabajar en la misma dirección y lograr el desarrollo armónico del país para bienestar de los sectores menos favorecidos y en especial de los niños y las niñas.¿Qué papel cumplen en una democracia los sindicatos y las organizaciones sociales?Así como el sector empresarial, la academia, los diversos sectores sociales, el gobierno y la oposición son pilares fundamentales de la democracia, el sindicalismo es otro de sus grandes soportes. Juan Manuel Santos está proponiendo un gran acuerdo nacional que convoque a todos los colombianos en un trabajo concertado de unión y progreso en todos los aspectos de la vida del país, entre los cuales los trabajadores ocupan un lugar muy importante. Su gobierno propenderá indudablemente por el diálogo entre el sector empresarial y el sector laboral, para lograr que fluya una relación armónica en la que se sienten, unos principios y en la que el diálogo sea el eje permanente que permita la estructuración de políticas públicas y privadas tendientes a lograr equidad. Otro propósito es el de conducir ese diálogo hacia una concertación que permita finalmente llegar al Estatuto del Trabajo. En su opinión, ¿por qué ha sido tan difícil llegar a él? Van a ser ya casi 20 años desde la Constitución del 91.Hay cosas que tienen que madurar; en este caso las sentencias de la Corte Constitucional en materia laboral y los convenios de la OIT que nuestro país ha ratificado inequívocamente y las leyes vigentes en esa materia. Además de eso está el compromiso de Colombia de ceñirse estrictamente al respeto a los Derechos Humanos y el compromiso por la defensa del diálogo social. Todo ello posiblemente nos permitiría, incluso, por la vía reglamentaria, llegar a la ratificación del Estatuto. ¿Por qué terminó usted, un hombre que toda la vida fue de izquierda, respaldando una candidatura presidencial de derecha? En buena hora Juan Manuel Santos le ha enviado al país el mensaje de que en la diversidad y la diferencia podemos estar unidos y por consiguiente lograr un gran acuerdo cuyas prioridades se sintetizan en los diez puntos de su programa de gobierno. Él ha hecho una convocatoria a todos los sectores: conservadores, liberales, verdes, Cambio Radical, Polo, independientes, afrocolombianos, empresarios, sindicatos, mujeres y jóvenes, indígenas, académicos, para que todos trabajemos por la perspectiva de un gobierno de unidad nacional. Ese mismo tipo de convocatoria de Unidad Nacional la propusieron otros y no funcionó. ¿Qué le hace suponer que ésta vez sí tendrá éxito? Es una propuesta que hemos venido desarrollando y que presentamos a la población y cuya primera respuesta la obtuvimos el 30 de mayo con una votación notable y que superaremos, de lejos, el próximo 20 de junio. En esta oportunidad tenemos un país mucho más maduro políticamente, donde tiene una gran incidencia el voto independiente –aquel que no se mueve por parámetros partidistas- jóvenes y personas que han entendido finalmente la necesidad de abocar los problemas del país como narcotráfico, guerrilla, bandas emergentes, inseguridad, en una forma concertada y con participación de todos los sectores, presentando un frente unido para optimizar los resultados. Los colombianos han entendido que con el esfuerzo y el trabajo de todos, bajo la batuta de Juan Manuel Santos, se puede conseguir un crecimiento económico que jalone el empleo y que consiga solucionar temas como el de la salud, la educación, salarios dignos, lucha contra la violencia. ¿Cuáles son las condiciones específicas de liderazgo que usted ve en Santos para sacar adelante el país?Juan Manuel Santos y yo nos conocemos hace más de doce años. Hemos trabajado en temas de paz y en el año 2000, él desde el Ministerio de Hacienda y yo en el de Trabajo, en el gobierno de Pastrana, nos posesionamos el mismo día y desarrollamos un trabajo conjunto y concertado en materia de incrementos salariales, por ejemplo –recuerde que fue por encima de la inflación causada-. Posteriormente, él como Ministro de Defensa y yo como Gobernador del Valle trabajamos en los temas de Seguridad Democrática, que nos permitió dar golpes serios a los grupos armados ilegales, los grupos de paramilitares y narcotraficantes y grupos emergentes. Nuestro acuerdo es un acto político entre dos personas, una decisión libre y soberana que nos permitirá trabajar juntos desde diferentes orillas y pensamiento, con una identidad de criterio para liderar el gobierno de unión, a cuya convocatoria están sumándose más y más colombianos cada día, que se identifican con la propuesta de continuidad de las políticas positivas del presidente Uribe. Usted fue Gobernador del Valle con sus aciertos y errores. ¿Cómo ve el futuro del departamento?El Valle del Cauca tiene que seguir trabajando de la mano del Gobierno Nacional, los gobiernos locales, el empresariado, su bancada parlamentaria, la academia y sus diferentes instituciones sociales para consolidar un camino de crecimiento económico que le permita incrementar el bienestar de la población y contribuir a la creación de empleo y la implementación de la seguridad y las oportunidades para todos. Tiene que consolidarse como polo turístico y centro de conocimiento y educación. El Valle tiene que consolidar el camino en la lucha por las reivindicaciones de los más pobres, y también en la apertura de posibilidades para la iniciativa privada, la inversión, el desarrollo de su potencial minero con sostenibilidad. Hoy más que nunca el Valle necesita unir esas fuerzas para no salirse del camino.¿Cuál es su opinión sobre la construcción de un gran puerto en Bahía Málaga que tanta división causa?El país está en deuda con la población del Pacífico Colombiano incluyendo Chocó, Valle, Cauca y Nariño. En los próximos años las prioridades del Gobierno Nacional y local deben estar comprometidas con el bienestar social del Pacífico, ligado desde luego, al desarrollo de la región de Bahía Málaga. Frente a ese tema es imperativo un diálogo social y un acuerdo con los sectores empresariales de Cali, el Concejo de Buenaventura, la Alcaldía, las organizaciones ambientales, los afrodescendientes, el gobierno central, etc., para decidir qué se quiere en esta región y cuál es el desarrollo adecuado que contemple no solamente el punto de vista económico sino también el ambiental, tan caro hoy para los intereses nacionales y mundiales.Jefe sindical, Ministro de Trabajo, Gobernador del Valle, Embajador de Colombia ante la OIT y probablemente Vicepresidente de la República. Después “a por la presidencia”, como dicen los españoles?Risa. No, mi propósito en todos los cargos que he desempeñado es primordialmente hacer bien la tarea encomendada. Mi madre, que era una mujer humilde, vendedora en una plaza de mercado, semi analfabeta, tenía esa maravillosa sabiduría popular que, entre otras cosas, es muy práctica y me decía “usted no sea tan atarantado y ni se le ocurra ensillar antes de comprar el caballo, Angelino”. De manera que a partir del 7 de agosto de 2010 y hasta el 7 de agosto de 2014, la misión es trabajar atendiendo a esa gran convocatoria de Juan Manuel Santos como candidato a la Presidencia y Angelino Garzón como candidato a la Vicepresidencia para trabajar junto a todas las corrientes políticas, los independientes, las minorías, la sociedad civil y todos aquellos convencidos de que si trabajamos con comunidad de ideas y de propósitos, éste país saldrá adelante.Cierre de campaña en MedellínCon un multitudinario acto celebrado en la Plaza Mayor del Centro de Convenciones de Medellín cerró su campaña para la segunda vuelta el candidato presidencial del Partido de la U, Juan Manuel Santos.El acto estuvo engalanado por un grito permanente y fervoroso de “Uribe presente y Juan Manuel presidente”, tras conocerse los resultados que permitieron el rescate de los militares que estaban en manos de las Farc. Santos estuvo acompañado de sus principales asesores, al igual que de los uribistas más férreos, entre ellos Jerónimo, el hijo del Primer Mandatario, quien no “echó” discurso, pero expresó su incondicional apoyo a Santos.En su discurso de cierre de campaña Santos dijo que su propuesta de gobierno de unidad nacional ha tenido gran acogida cada día que pasa.“Cada día llegan más colombianos a nuestra campaña, comprometidos y atraídos con esta propuesta”, aseguró ante más de cinco mil personas que le acompañaron durante toda la tarde del domingo en Medellín.Santos cuestionó la premisa que utilizan los verdes “al creer que los buenos son los que están con Mockus y que los que no están con él son unos corruptos” e indicó que: “No, señor Mockus, en Colombia somos honestos todos”.“Nuestra campaña política no está basada en la malicia”Apelo a su razón, no a su emoción, para pedirle que analice el resultado de los Verdes en la primera vuelta...A estas alturas, separar emoción y razón es muy difícil. Estamos en plena contienda y la segunda vuelta se da sobre un plazo de tiempo muy corto. Hoy estamos concentrados en lograr que nuestro mensaje llegue de manera contundente a la ciudadanía, para que nos apoye el próximo 20 de junio.¿Y cómo ve el vaso: medio lleno, o medio vacío?Por naturaleza, soy una persona optimista y trato siempre de ver el vaso medio lleno. Pero como académico he equilibrado esa posición con una dosis de realismo necesario. Hoy no me siento en ninguno de los dos extremos, me muevo entre los dos escenarios y eso sirve mucho para hacer política.¿Todavía ve factible ganar? Factible es. Difícil, bastante. Pero ése es el reto que nos pusimos y sobre el cual hoy estamos trabajando.Como matemático, ¿qué criterio tiene sobre las encuestas?Hay condiciones que se requieren para que una encuesta esté bien hecha y siempre recuerdo que cada una es la fotografía de un instante. Uno como político tiene que saber analizar la sucesión de instantes para entender las tendencias. Para mí está claro que hubo una ola verde ascendente, grande, poderosa y emocionante que después empezó a descender. Pero creo que las encuestas bien hechas, son legítimas.Son indudables los autogoles de Antanas, que pecó al menos por ingenuo. ¿En los verdes falta malicia indígena? Sí, es cierto, nuestra campaña no se basa en la malicia. Antanas Mockus es una persona honesta, transparente y decente, por eso estamos juntos. Esa es la cancha en la que nosotros jugamos y así haya momentos en que nos cueste le jugamos es a la verdad y la transparencia.¿Qué persigue la fórmula del 3x3?Es un reto, una invitación a que esos más de tres millones de colombianos que nos apoyaron el 30 de mayo ayuden ahora a multiplicarnos buscando amigos, familiares, compañeros de trabajo y de estudio que se abstuvieron de votar o le dieron su voto a otros candidatos para que el 20 lo hagan por nosotros. Parece una tarea utópica, pero todos nuestros equipos a lo largo y ancho del país han entendido la estrategia y están saliendo a buscar a esos conocidos o desconocidos que nos van a apoyar en las elecciones de la semana entrante.¿Saben ustedes a ciencia cierta por qué tanta gente no vota en Colombia y cómo obrar en consecuencia?Hay una abstención histórica que más o menos se mueve alrededor de la misma cifra: el 50%. Gran parte de la gente que se abstiene de votar es por el desprecio que históricamente han generado la política y el clientelismo. Un significativo número de colombianos repite, con diferentes acentos, que “todos son iguales, prometen y no cumplen, todos son ladrones”. Nosotros somos una opción diferente, como lo demostramos en nuestras administraciones y lo estamos haciendo explícito.¿No cree que el temor a la guerrilla sigue funcionando, a pesar de los éxitos en su contra?Sí creo. Una de las formas de la guerra política en contra el Partido Verde apela a un sentimiento de miedo con respecto a nosotros, asociado a que seríamos débiles con las Farc, a que no podríamos defender al país y a que “ya viene Chávez”. Han apelado al miedo de un amplio sector de colombianos que viven en un alto estado de vulnerabilidad y les dicen que nosotros vamos a acabar los subsidios de Familias en Acción, o el Sena, o el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar. Para nosotros, eso de apelar al miedo es una forma de hacer la política. Porque el miedo paraliza, destruye, encierra y nos obliga a vivir día a día. Mientras tanto nosotros hablamos en un sentido opuesto al miedo: hablamos de esperanza.¿No cree que a los Verdes les ha faltado afrontar más directamente la campaña sucia además de una buena asesoría en publicidad?Seguro que muchas cosas pudimos haberlas hecho mejor, en comunicaciones uno siempre puede hacer cosas mejor. Pero, por principio, tratamos de no estar respondiendo ataques y mentiras, preferimos concentramos más en compartir con Colombia nuestras propuestas, como la de que no todo vale.Está muy bien no devolver agravios, pero si, como dicen “de la calumnia algo queda”, ¿no es mejor coger el toro por los cuernos?Tengo dos principios elementales: el que nada debe nada teme y la decencia siempre gana. Sé quiénes son, qué hacen y cómo lo hacen. En Medellín los denominé políticos de cañería, pero ni siquiera me tomo el trabajo de mencionar sus nombres.¿Cuál es exactamente el programa que ustedes proponen para una creación masiva de empleo?Todas las encuestas siempre dicen que el empleo es lo que más preocupa a los colombianos, pero la lucha contra la corrupción y la apuesta por la educación también compiten arriba entre las cosas que la ciudadanía quiere, según las mismas encuestas. Ahora, nosotros tenemos una propuesta profunda para promover el trabajo e invito a todos los lectores a que la conozcan a fondo en www.partidoverde.org.co/propuestadeGobierno.aspxGrandes entendidos en la materia, como Fedesarrollo, e importantes economistas, sostienen que una reforma tributaria es prioritaria, tal como dice Antanas. Otros dicen que Santos, si gana, tendrá que aumentar impuestos. Sin embargo, él se niega a admitirlo. ¿Cual es su opinión?Para ponerlo en términos populares, está ‘cañando’. Recuerdo una frase en un debate presidencial en los Estados Unidos cuando un candidato le decía al otro, que resolvía todos los problemas económicos como por arte de magia, que esa era pura ‘economía Vudú’. Lo mismo está ocurriendo acá. Es urgente y necesaria una reforma tributaria, nos corresponde explicarla, mostrar nuestra experiencia en el manejo de los recursos públicos, y explicar cómo, cuando cobramos impuestos y los cuidamos como recursos sagrados, se convirtieron en riqueza para toda la sociedad. Por supuesto, no serán impuestos para los sectores populares y las clases medias.Usted tuvo gran éxito en Medellín en materia de seguridad ciudadana. ¿Cuál es hoy el postulado de los verdes en esta materia?La inseguridad urbana es un tema neurálgico para Colombia hoy y creo que el Gobierno no ha reconocido la dimensión que tiene en la actualidad esto para el país. La atención a ese tema requiere la acción de la policía, con una justicia que no es la misma que se aplica para combatir la guerrilla y a los grandes capos del narcotráfico, porque la naturaleza del problema es diferente. Por eso mismo, el Estado además de perseguir, debe promover un gran paquete de intervenciones sociales para que los jóvenes en este país no sigan teniendo como una alternativa la delincuencia.Muchos creen (y con esto no estoy demeritando a Antanas ni mucho menos) que si el candidato de los verdes hubiera sido usted, otro gallo le hubiera cantado a Santos. ¿Qué opina?Con todo respeto, esa pregunta no tiene sentido. Antanas es nuestro candidato y se merece estar ahí.¿El hecho de que los Verdes se erijan como los representantes de la legalidad, la moralidad, la transparencia, la anticorrupción, no suena como maniqueo, excluyente y antipático?No. Hemos mostrado qué significan esos conceptos en la vida pública. Sin duda, hay personas valiosas y mejores en otros partidos. Pero nosotros tenemos, cada uno, una experiencia que recoge esos conceptos y ésa es una gran riqueza que tenemos. Hoy los colombianos tienen la oportunidad de replicar esos éxitos logrados por todo el país.En los mentideros políticos se dice que fue tal la bola de nieve levantada por las encuestas y tan súbito el éxito, que ustedes no habían tenido tiempo de estructurar un programa de gobierno coherente, ni de hacer una organización fuerte y seria en todo el país... Compromiso Ciudadano, que es el movimiento que he liderado, construyó una gran propuesta y una estructura de voluntarios por toda Colombia durante los dos últimos años, que se mueve alrededor de unos principios que compartimos y defendemos. El Partido Verde también tenía una estructura. Cuando se da la alianza logramos juntarnos, con las dificultades que implica un proceso de acople, que debe darse rápido y en el marco de no hacer política entregando puestos. Y no con tulas de plata, sino con el propósito de plantearnos objetivos comunes. Seguro que deficiencias hemos tenido, pero lo que hemos logrado es mucho más importante para el futuro de este país.Un lúcido analista político dice que para encarnar un liderazgo exitoso hay una condición indispensable: la firmeza, que es lo que “va a decidir las próximas elecciones”. ¿Cómo encarnan ustedes esta característica?De acuerdo. La firmeza es una condición del liderazgo. Firmeza en no tener precio, en actuar con coherencia alrededor de nuestros principios y convicciones. Hay diferentes formas y estilos de personalizarla. Si fuéramos dubitativos, débiles, no hubiéramos llegado a donde estamos. Ser firme no significa gritar, insultar y agredir.Usted ha trabajado duramente para llegar a la Presidencia. ¿Con triunfo o sin él seguirá siendo una meta en su vida?Son muchas las lecciones que he recibido de la vida en estos años. Tengo claros mis principios, convicciones, lo que significa el poder, la responsabilidad que tengo con tantas personas en nuestro país. Por ahora, esta lesión que me puso la vida, me está permitiendo reflexionar con todo el cuidado sobre mi futuro y el de nuestro movimiento.¿Por qué, a pesar de su prestigio le fue tan mal en las parlamentarias?Ya me duele suficiente la cadera, no me haga doler más cosas. Cometimos errores, algunas cosas no las dimensionamos y hay causas externas que afectaron esos resultados. Pero ese capítulo está cerrado. Hay que aceptar la derrota, así uno tenga justificaciones internas y externas para explicarla.Perdón, no quise hurgarle la herida, pero lo entiendo. Finalmente, en caso de un triunfo del voto de opinión, ¿cómo gobernarán sin Congreso, sin prebendas, sin pactos, sin gabelas?Gobernaremos con argumentos, con transparencia, con decencia, con alegría, haremos realidad la esperanza. Ya lo hemos hecho, y estoy seguro de que podemos hacerlo en el marco nacional. Sin duda, redefiniendo los términos de las relaciones políticas, en el Congreso encontraríamos muchas personas valiosas de los diferentes partidos políticos que estarán dispuestos a jugar en una cancha diferente. Se puede, pero quieren hacernos creer que sólo con clientelismo es posible.Tras los votos puerta a puertaComo parte de su acto de cierre de campaña, el candidato presidencial del Partido Verde, Antanas Mockus, se tomó ayer varias localidades de Bogotá, acompañado de sus coequiperos Enrique Peñalosa y Lucho Garzón.Mockus tocó las puertas de varios ciudadanos en Suba, Engativá, Tunjuelito y Kennedy, donde respondió las inquietudes de los bogotanos en materia social, económica y educativa. El candidato del Partido Verde les explicó a las familias que atendieron su llamado la importancia de la educación de niños en edades tempranas para mejorar sus capacidades y cómo su programa de gobierno prevé ampliar la red de colegios y la cobertura de educación de calidad en todo el país. “Niños orgullosos de sus padres los habrá más si la gente nos elige, porque atenderemos más estas edades antes de los 5 años. Los niños y las niñas son como esponjitas que comprenden y aprenden, además ayudaremos a que los papás entiendan más la responsabilidad de educarlos a esta edad”, puntualizó Mockus. El candidato denunció de nuevo campaña sucia en su contra y aseguró que Santos “ha sido el defensor número uno del clientelismo. Él tiene una habilidad que yo no quiero tener, la de combinar politiquería con trabajo serio”.

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