De mito a hombre

Julio 26, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Agencia EFE y Redacción

‘Bolívar: fragmentos de un sueño’, obra de teatro escrita por William Ospina, devuelve el mito del libertador a su condición humana.

Aunque 200 años de independencia lo convirtieron en un mito y una leyenda plasmados en miles de estatuas, Simón Bolívar fue ante todo un hombre que sintió, dudó, se derrumbó y triunfó, pero que, sobre todo, vivió intensamente.Bajo esta premisa se desarrolla ‘Bolívar: fragmentos de un sueño’, obra teatral dirigida por Ómar Porras y escrita por William Ospina, ganador del Premio de Novela Rómulo Gallegos.El autor explicó que dicha idea surgió “de la conciencia de que sabemos poco” de un Bolívar que la gente ve en bustos o billetes, pero no “en la complejidad de un ser humano” .“Al final de su vida, sus generales no le comprendieron y optaron por caminos distintos. Bolívar sufrió muchos desengaños. Pero después de su muerte todos se arrepintieron del trato que le habían dado y exaltaron su figura tratando de compensar su ingratitud y traición, e intentaron aprovecharse de su imagen” , declaró Ospina.Con esa paradoja se inicia una obra que, a juicio del autor, gira más sobre su espíritu que sobre su presencia física, y que muestra a un Bolívar “con sus contradicciones, su sufrimiento, sus alegrías y sus tragedias , un hombre tan inquieto que sólo transformándolo en estatua pudo ser manipulado”, agregó el escritor.Héroe muy humanoEncarnado por el colombiano Ómar Porras, quien ejerce al mismo tiempo de director, actor y narrador, Bolívar interactúa sobre el escenario con aquellos personajes históricos que impregnaron su pensamiento y su vida, así como con los ritmos de la región, pues la música tiene un papel destacado en la puesta en escena de la obra teatral.Simón Rodríguez y sus enseñanzas; Francisco Miranda y su visión opuesta del sueño de la Independencia; Napoleón y su influencia militar; Alexandre von Humboldt y su admiración por la naturaleza latinoamericana; o Manuela Sáenz, símbolo del amor que le profesaron tantas mujeres, son algunos de esos nombres que ayudan, sobre el escenario, a deshacer el mito de Bolívar.De acuerdo a los gestores del proyecto de una manera casi inconsciente hay en el montaje un esfuerzo por desvanecer la idea del héroe único y mostrarlo como el fruto de la interacción de muchos seres humanos .Entre una multitud andrajosa, Bolívar recita con un megáfono su famosa ‘Carta de Jamaica’. Al inicio todos le evitan, después le escuchan y, finalmente, acaban alzándolo sobre un pedestal entre abucheos, cubriéndolo con una sábana y abandonándolo bajo la lluvia, mientras él sigue recitando solo, menospreciado, convertido metafóricamente en una simple estatua ignorada.“La política se ha encargado de construirnos una imagen de Bolívar sesgada fundamentalmente por el contenido militar” , afirmó Ospina.“Yo diría -añadió- que se le adultera no por lo que se dice, sino por lo que se calla de él, por lo que se olvida. Nadie ignora que fue un gran general, pero se descuida su lado humano, de gran amigo, de hombre desprendido, generoso, gran bailarín y seductor” .La obra, que se estrenó en Francia fue invitada al Grec Festival de Barcelona, donde el director del evento Ricardo Szwarcer, destacó su trascendencia en el marco del Bicentenario de las Independencias en América Latina. “Es un espectáculo que ha logrado reunir los talentos de dos destacados creadores colombianos para examinar y revisar, desde una perspectiva crítica, tanto la figura como el mito, la leyenda y la herencia de Simón Bolívar y lo hace hundiendo sus raíces en el teatro popular y con un marcado sentido épico”, concluyó Szwarcer.

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