“Darle patadas al Congreso es un deporte nacional”: senador Roy Barreras

“Darle patadas al Congreso es un deporte nacional”: senador Roy Barreras

Noviembre 12, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Fenner Ortiz R., Reportero de El País, Bogotá
“Darle patadas al Congreso es un deporte nacional”: senador Roy Barreras

Roy Barreras, presidente del Congreso de Colombia (2012-2013).

El presidente del Senado habla de las polémicas que ha generado. Dice que es absurdo que el partido de La U no defienda al Presidente de la República.

El presidente del Senado, Roy Barreras, no es un hombre de silencios. Tiene el don de generar polémica con sus comentarios. Una de las últimas la levantó con el liberalismo, cuando calificó a esa colectividad de ser la “amante política” del presidente Juan Manuel Santos y subrayó que la casa legítima del mandatario es el Partido de la U.En diálogo con El País, Barreras quiso limar asperezas y asegura que lo único que tiene frente al Partido Liberal es “gratitud”. Niega que sea un ‘camaleón político’ y menos que sea enemigo del vicepresidente Angelino Garzón, de quien dice es un “gran luchador social”.Usted acusó a los liberales de ser la amante política del presidente Juan Manuel Santos, ¿en qué se basó?Esa no es ninguna acusación. Lo único que tengo es gratitud por el Partido Liberal y todos los partidos de la Unidad Nacional. Con ellos sacamos leyes clave y, por supuesto, nosotros que ganamos las elecciones presidenciales en contra del candidato liberal, del verde, del conservador pues hoy estamos muy agradecidos de que la Unidad haya permitido empujar a Colombia hacia el avance en crecimiento económico, en recuperación institucional y la posibilidad de la paz sin ingenuidades. Comentarios de ese tipo han generado que a usted se le acuse de ser un camaleón político que inició con Germán Vargas Lleras, siguió con Álvaro Uribe y hoy está con el presidente Santos...Quienes conocen mi verdadera trayectoria política, tema que seguramente no tiene mayor importancia nacional, saben que yo no he militado sino en un solo partido: Cambio Radical, el que ayudé a fundar con los que sobrevivimos del Nuevo Liberalismo y años después de mi regreso a la política encontramos como presidente del partido a Germán Vargas Lleras, que en el pasado había sido samperista oficialista. El país también sabe que cumpliendo con mi deber de defender la Política de Seguridad Democrática del presidente Uribe fui expulsado del partido y, de manera involuntaria, terminamos engrosando, afortunadamente, las listas del partido de la Unidad Nacional, donde nos vamos a mantener. Pero, ha estado en varias toldas...Yo no he cambiado de partido voluntariamente ninguna vez en la vida. Sin embargo, eso no debería parecer extraño, no hay un solo dirigente y lo reto a que examine la trayectoria de cualquier dirigente nacional, a ver quién no ha tenido que buscar un mejor vehículo para sus ideas. Cuántas veces Enrique Peñalosa, Antanas Mockus, el propio Uribe que era liberal oficialista, luego en Colombia Democrática, luego en Primero Colombia.El propio presidente Santos, el presidente Andrés Pastrana, es decir, evidentemente, en la dinámica de la política hay que buscar un camino para las ideas. Le recuerdo lo que decía Churchill “uno puede cambiar de partido, pero no de ideas”.¿Estar al lado de los que ostentan el poder le sirvió para escalar tan rápido en su carrera política?Algunos se sorprenden que los partidos de Gobierno defiendan a los presidentes que ayudaron a elegir, es un absurdo. ¿Qué tal que el partido Demócrata no hubiera apoyado a Barack Obama en su reelección? Nosotros estuvimos ahí defendiendo la seguridad, cuando otros no creían en ese tema. Hoy estamos ayudando a construir la paz y vamos a seguir en esta línea recta que viene de la seguridad a la paz y de la paz a la equidad. Es la U la que ha mantenido coherencia en ese trayecto para que Colombia tenga un futuro mejor.Y, ¿usted mantiene esa coherencia?Total. ¿Qué tal que el partido de gobierno no defendiera al Presidente en ejercicio? Quienes piensan que defender la obra de Gobierno del presidente Uribe es destruir la obra de Gobierno del presidente Santos se equivocan. El partido y las instituciones están por encima de las personas, todas las personas somos pasajeras las instituciones quedan y el partido le ha ofrecido la seguridad y ahí estamos para defenderla. Y ahora abre la posibilidad para la paz.Algunos lo ubican como el mayor enemigo político del vicepresidente Angelino Garzón y de presionar su renuncia...Nooo... al contrario. Igual que la mayoría de los colombianos reconozco el valor de un gran luchador social, de un hombre hecho así mismo, que nadie le regaló nada y que es supremamente valioso. Aunque resultara impopular, mi deber institucional en un día crítico, inédito además, en que el Presidente entraba a un quirófano y ningún lector del país puede adivinar cómo le iba a ir en la cirugía, a pesar que tenía un buen pronóstico 97% de éxito, 3% había de riesgo. Ese mismo día teníamos una incapacidad laboral vigente del Vicepresidente, de suerte que si hubiese habido una complicación en el quirófano había un vacío de poder. La ley para proteger al Vicepresidente impedía que cualquier congresista pudiera usar esa incapacidad para separarlo del cargo y obligaba a que la Academia Nacional de Medicina y sus pares pudieran verificar la condición de salud, eso fue lo que hizo el Congreso. Afortunadamente la crisis fue superada y hoy lo único que deseamos es que el señor Vicepresidente tenga todo el tiempo para recuperar su salud y la de su familia.Pero, él se negó a practicarse el examen que usted le pidió...Esa es su responsabilidad institucional. El Congreso cumplió con la ley. El Vicepresidente decidió no hacerlo, esa es responsabilidad de él. Pero advierto que si se presenta una crisis como esa, el Congreso actuará para garantizar que no va a haber vacío de poder.Ya se habla que este ha sido el semestre más flojo del actual Congreso y justo se da en su presidencia...El 20 de julio, cuando me posesioné, le pedí al Gobierno que no se tardara en la presentación de los proyectos, que no me los trajera en octubre y cuando llegamos a ese mes tuve que ‘jalarle las orejas’ para que los ministros se pellizcaran y, afortunadamente, de los 15 proyectos que se anunciaron, por lo menos, 9 ya han llegado. Sin embargo, lo que los colombianos deben saber es que el Congreso no esperó la iniciativa del Gobierno, el mismo 20 de julio radicamos la reforma a la Ley 5, al sistema de conciliaciones perverso que permite los micos y que permitió el desastre de la reforma a la Justicia que yo no voté. Hay un deporte nacional que es patear a los congresos, como si fueran un balón; pero sin balón no hay partidos y sin Congreso no hay democracia.¿Por qué se ha dilatado tanto la elección del Director Administrativo?Hay un cronograma. Nosotros decidimos desde el primer día en esta mesa que todas las elecciones fueran transparentes. Así elegimos el Secretario del Senado, el magistrado de la Corte Constitucional; así se elegirán el Procurador, otro magistrado de la Judicatura y el Director Administrativo.Se dice que la persona que está encargada en este cargo es una ficha suya y, de hecho, que se está sobreactuando firmando contratos...Yo no tengo fichas, porque los seres humanos merecen respeto y todos los funcionarios de Colombia tienen derecho a intentar ascender. Tristemente es usual que cuando alguien aspira a un cargo los otros aspirantes utilicen la guerra sucia y los rumores para descalificar a sus opositores. A usted lo ‘atropelló’ el tema de los carros para los congresistas. ¿Era más barato arrendar que comprar?Que quede completamente claro: el Congreso ni compró ni arrendó nada, lo que decidimos fue devolverle la plata al Gobierno, la mitad de ella al Ministerio del Interior para que se ocupe de la protección de los congresistas como lo hacen con todos los magistrados, los ministros y los generales y la que sobró, $22.000 millones que se ahorraron, se entregaron al Ministerio de Hacienda para que los invierta en algo que les resulte más útil.Es una decisión inédita, nunca había ocurrido que el Congreso devolviera la plata y se ahorrara recursos y, efectivamente, eso fue lo que hicimos. Nosotros vinimos a hacer leyes y no a comprar carros. Esa fue una versión desfasada.Entonces, el contrato que existe ¿a qué se refiere?Ese contrato es el convenio por el cual trasladamos los recursos al Ministerio del Interior. Cuando llegó esta mesa directiva encontramos listos y aprobados $56.000 millones para compra de vehículos, decidimos no hacer uso de ese dinero, porque el peor error para el Congreso ha sido comprar carros que terminan, dos años después, en un cementerio de chatarra causando además más de $15.000 millones de pesos al año en talleres, mecánica y mantenimiento y decidimos cortar con ese chorro.¿Usted cree que el proceso de paz ha desviado la atención del Congreso?El Congreso tiene la tarea a la que no renuncia a intentar construir la paz. El marco para la paz fue iniciativa del Congreso y aprobado cuando nadie creía en la paz. Ahora, el Congreso ha abierto unas mesas de trabajo regionales, hemos adelantado siete y haremos 18 en este año y por lo menos 30 más el año entrante. Estamos recogiendo las voces de la sociedad civil, de las víctimas para que tengan claro los negociadores que primero están las víctimas y que se equivocan si creen que los diálogos son eternos, pero también se equivocan si creen que no tienen que asumir su papel de victimarios frente a las víctimas del conflicto.Pero esa es una fiesta a la que el presidente Santos no los ha invitado...El proceso de paz no es una fiesta sino una responsabilidad inmensa. Nosotros hemos invitado a los colombianos y al Gobierno y este ha tomado la decisión valiente de asumir el costo político de intentar la paz. Pero se están metiendo...No es papel del Congreso ser negociador, es papel del Gobierno y guerrillas y es una negociación diferente a las del pasado porque es directa, sin intermediarios, fuera del país, sin despejes, sin cese de operaciones militares.Se dice que su futuro político caminaría hacia la Gobernación del Valle y que su esposa iría al Senado...Están totalmente equivocados, no tengo ninguna aspiración electoral ni en el corto ni en el mediano plazo, quiero trabajar exclusivamente en dos temas: la consolidación de la paz y en la legalización de las drogas para acabar con el narcotráfico. De manera que quiero trabajar en esos dos asuntos y es esa la principal razón por la que seguramente no regresaré al Senado.¿Esto deduce que su esposa lo relevará en el Senado?Esa no es una decisión política que se haya tomado. Hay quienes dicen que usted era una persona antes de llegar a la Presidencia del Senado y hoy es otra...Déjeme contarle una anécdota en un evento en el que presenté mi novela. Dije que así como Gregor Samsa, el personaje de Kafka, quien una mañana terminó convertido en un horrible insecto, yo era un médico tranquilo y una mañana terminé convertido en un congresista criticado, pero son los gajes del oficio.

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