¿Cuánto ganan los pilotos en Colombia?, esto revela el Presidente saliente de Atac

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Gilberto Salcedo, presidente saliente de la Asociación Colombiana de Transporte Aéreo, Atac, dice que pilotos de Avianca ganan entre $20 millones y $30 millones al mes y laboran solo entre 16 y 17 días.

¿Cuánto ganan los pilotos en Colombia?, esto revela el Presidente saliente de Atac

Septiembre 24, 2017 - 07:55 a.m. Por:
Alfredo García Sierra / Reportero de El País 
Gilberto Salcedo

Gilberto Salcedo

El País

A raíz del conflicto laboral entre Avianca y la Asociación Colombiana de Aviadores Civiles, Acdac, que tiene afectados los viajes de miles de usuarios, muchas personas se preguntan cuáles son las verdaderas condiciones salariales de quienes tripulan esos aviones, y qué justas, exageradas o no, son sus peticiones.

Gilberto Salcedo saliente presidente de la Asociación Colombiana de Transporte Aéreo, Atac, (gremio que agrupa las aerolíneas que transportan el 95% de los pasajeros en el país) sostiene que el paro en Avianca no es solo injusto, sino ilegal, aunque admite que los pilotos tienen el derecho de exponer sus solicitudes.

Pero recalca que en el país los pilotos constituyen una élite social muy bien remunerada frente a otros oficios y profesiones.

¿Qué tan bien o mal remunerados están los pilotos de Avianca y de otras aerolíneas en Colombia?

Sin duda alguna se trata de empresas que remuneran muy bien a su gente, y sobre todo con beneficios importantes. Cuando se habla del caso específico de Avianca, según cifras reveladas en marzo de este año, estamos hablando de varios hechos contundentes y tozudos.

Uno de ellos es que cuando usted se embarca en la carrera de piloto de aeronave a los dos años de haberse formado en una escuela sale devengando algo cercano a los $5 millones al mes. No conozco ninguna carrera en la que un recién graduado gane esa suma.

¿Pero no es un salario bajo teniendo en cuenta el riesgo y la gran responsabilidad que entraña el manejar un avión de pasajeros?

Más que el riesgo es un oficio, pues ni siquiera es una profesión. Es un oficio, insisto, muy bien remunerado, aunque claramente se reconoce el riesgo, la disponibilidad y todo lo que uno quiera. En el caso de un copiloto su salario es algo cercano a los $12 millones, mientras el de un piloto alcanza los $20 millones.

Y con el paso del tiempo con todas las prebendas, las primas de antigüedad y otros beneficios, un comandante de aeronave veterano puede ganar más de $30 millones. Es un salario muy superior al de, por ejemplo, un médico que ha estudiado hasta ocho años en una universidad.

¿De qué magnitud son los beneficios extralegales de los que tanto se habla en la industria aérea?

Además de los salarios de los pilotos en Avianca y otras empresas, esos beneficios se acompañan con tiquetes gratuitos para toda la familia, auxilios educativos, primas y otras ventajas extralegales.

Pero lo que uno ve, en el caso de Avianca, es que claramente el sindicato Acdac en el contexto general es poco representativo entre los empleados (abarca a 650 pilotos y copilotos), y estamos hablando de 8000 personas que laboran en toda la compañía. Cabe resaltar, que Avianca tiene unos 1500 pilotos.

Lo otro es que hay una tensión entre Acdac y los pilotos y empleados no sindicalizados que por su lado han venido acordando pactos colectivos beneficios y prebendas en los últimos años al armar una estructura distinta para negociar las condiciones laborales. Eso genera unas tensiones y una presión al interior de la empresa.

¿Por qué Acdac argumenta que pese a los beneficios pactados, los pilotos colombianos ganan menos que los de otros países?

Cuando uno se mide con otros países, la comparación también debe ser en términos de precios. No es lo mismo vivir en México y en Brasil que en Colombia. Allá es mucho más costoso y las condiciones económicas son diferentes.

Un estudio de Atac de 2013, y que aún está vigente con base en salarios mínimos, estableció que el ingreso mensual de un comandante de aeronave era de 27 salarios, mientras un copiloto devengaba 14.

Cuando usted mira el sistema de estratificación en Colombia, las viviendas de estrato 6 reportan (según cifras del Dane) un ingreso superior a seis salarios mínimos.

Es decir, que la gente que hoy tiene ese nivel de ingresos, y en el caso específico de los comandantes de aeronaves, tales personas pertenecen a ese segmento de la población. Ellos están muy encima del promedio de lo que gana un colombiano, pues el 85,7% de las personas empleadas reciben dos salarios mínimos o menos.

¿Eso significa que los pilotos conforman una élite social y económica en Colombia?

Totalmente. Son personas de estrato muy alto cuyos ingresos están por encima de la gran mayoría de la población colombiana.

El mundo de beneficios (para los pilotos) es tan bueno que las solicitudes de esos sindicatos suenan excesivas.

En esta industria un pliego de peticiones como el de Acdac, y eso lo dijo Avianca, representaría algo así como US$240 millones.

Obviamente, las organizaciones sindicales están en su legítimo y genuino derecho de poner sobre la mesa sus solicitudes, y otra cosa es que sean viables económicamente para las compañías.

Se afirma que la jornada laboral de los pilotos es muy agotadora y por eso tienen altos salarios. ¿Cuál es la realidad?

Según un estudio de Atac hecho con las diferentes compañías, un piloto en promedio trabaja siete horas diarias, una hora por debajo de la jornada de un empleado ordinario en Colombia.

Solo vuelan solo tres horas al día en promedio y el resto del tiempo (cuatro horas) lo desempeñan en tareas administrativas. Lo otro es que los pilotos laboran aproximadamente 16 días al mes. El resto son días de descanso. En el caso de vuelos intercontinentales (de 10 horas o más) existe todo un régimen de días libres posteriores por cada número de horas. Todo eso está regulado.

Por eso a mucha gente le ha pasado que cuando en algún aeropuerto del país le dicen al pasajero que el vuelo está retrasado y no hay tripulación es porque sencillamente se venció la jornada (de la tripulación).

Y cuando se mira precisamente el caso de Colombia frente a otros países del hemisferio —e incluso comparándonos con Estados Unidos y la Unión Europea— esas restricciones (para volar) que tiene la aviación bajo el supuesto de que eso garantiza más seguridad, las mismas son mayores en nuestro país. Colombia es una de las naciones más conservadoras en ese campo, de allí que no se hayan registrado accidentes en los últimos siete años. Eso significa que somos de los que tienen las barreras más altas en el desempeño de ese oficio por razones de la seguridad.

Sin embargo, somos menos competitivos y productivos, lo que finalmente termina perjudicando al pasajero.

¿Entonces, son exageradas las ventajas que se otorgan a los pilotos?

Todo eso está en la regulación. Tenemos una regulación muy restrictiva frente a la de otros países muy seguros en aviación.

“Los pilotos solo vuelan tres horas al día en promedio y el resto del tiempo (cuatro horas) lo desempeñan en tareas administrativas o preparando los planes de vuelo e itinerarios”.

La verdad es que la normatividad que rige hoy la adoptó la Aerocivil con base en el régimen de tiempos de vuelo y de servicio de los años 50 de Avianca. Toda esa regulación formaba parte de la convención colectiva de dicha aerolínea con sus sindicatos.

En otras palabras, tenemos aún las restricciones de los años 50, pero que se aplican ahora a pesar de que disponemos de aviones más modernos y digitalizados y con sistemas de aproximación automáticos. Todo eso ha venido cambiando el rol de los aviadores en el mundo.

Tanto que la programación de una tripulación es toda una ciencia con base en sus experiencias y tiempos de vuelo. A veces incluso hay días en blanco por capacitaciones, es decir, que no son programables contra la operación. De allí que los pilotos trabajen 16 o 17 días al mes.

¿Acaso esas peticiones tienen precisamente como asidero que las aerolíneas son empresas de gigantescos ingresos y utilidades?

Las compañías de transporte aéreo, y no me refiero solamente a Avianca, aunque tienen altos ingresos, manejan elevados costos de operación.
Cuando se habla de márgenes de utilidad, cuando los hay a nivel mundial, estos no superan el 2% entendido del total de ingresos sobre las ganancias.

Sin embargo, se han hecho grandes esfuerzos por parte de las empresas, pues tenemos en Colombia una de las flotas de aeronaves más modernas del mundo con una antigüedad promedio de cinco años.

Por todo eso, reitero que la industria aérea en el país está muy regulada, goza de buenas remuneraciones y ofrece generación masiva de mano de obra, pues a la fecha el sector cuenta con más de 450.000 empleados directos e indirectos.

¿Restringir las horas de vuelo de los pilotos no es contraproducente en momentos en que la demanda de viajeros está aumentando?

La escasa competitividad que tiene nuestra regulación aérea, como le dije, perjudica al usuario porque si restrinjo más la actividad de los pilotos y de servicio de los tripulantes, las empresas deberán contratar más recurso humano.

Un estudio de Atac estableció que si eso sigue sucediendo deberán desconectarse el 26% de las rutas, en especial hacia los lugares más remotos en el país, y donde existe gran sensibilidad social. Eso hay que cuidarlo.

En otras palabras, el paro de pilotos de Avianca es injusto...

Diría que no es solo injusto, sino ilegal. El transporte aéreo es una obligación y hay que darle continuidad a la prestación de este servicio. Por eso el legislador calificó este servicio como esencial para garantizarle la movilidad a las personas y su derecho a la libre locomoción en el país. Por lo tanto, los operadores tienen unas obligaciones que deben cumplirle a los pasajeros.

Hay que poner en el centro de la discusión a los usuarios que están siendo afectados en estos días por una medida de hecho y unilateral adoptada por parte del sindicato de Avianca.

¿Qué viene si los pilotos de la Acdac y Avianca logran un arreglo?

Creo que en adelante deben ser razonables pues llevan cuatro años en que presentan un pliego de peticiones y dejan entablado un conflicto, y se paran de la mesa.

Ojalá, y en buena hora, pues el país está en un momento que merece un diálogo y un acuerdo bajo otra forma de abordar los conflictos.

Eso sería una ganancia sobre todo para los pasajeros, que es en quienes deben estar pensando las personas que hoy están involucradas en esta situación.

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