Consejos que pesan a la hora de adelgazar

Agosto 14, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Consejos que pesan a la hora de adelgazar

Los especialistas sugieren no suspender ninguna comida para adelgazar.

La dieta y el ejercicio deben ser los pilares fundamentales de todo plan de adelgazamiento. Claves para no fracasar.

En Latinoamérica estamos cada vez más gordos. A esa conclusión llegaron los especialistas durante el Congreso de Obesidad celebrado hace unos días en Caracas, Venezuela, donde se ratificó que la obesidad es un problema de salud pública.De hecho, se calcula que en Colombia, en particular, un 40% de las personas registra niveles de sobrepeso (índice de masa corporal superior a 25) y un 25% sufre de obesidad (IMC mayor a 30). Las razones de estos índices son básicamente dos: una dieta hipercalórica, rica en grasas, carbohidratos y dulces y pobre en frutas y verduras y una vida cada vez más sedentaria marcada por el estrés que dispara las ansias de comer.Lo peor es que ambos males pueden conducir a problemas articulares, diabetes, hipertensión, apnea del sueño, incontinencia urinaria, ovarios poliquísticos y cáncer de colon o de ovario, entre otras enfermedades. Esto sin contar que la persona que está fuera de los parámetros de peso normales tiene que enfrentar a diario las críticas, se aisla cada vez más y tiene dificultades para conseguir pareja. De ahí que muchos intenten reducir esos kilos de más por todos los medios posibles, pero condenándose en su mayoría al fracaso. Por eso, los especialistas advierten que se le debe dar un manejo integral al problema siguiendo estas recomendaciones: Aliméntese naturalmente. Procure que al menos el 30% de los alimentos no contengan preservantes o colorantes. Por eso, excluya embutidos, enlatados y productos industrializados.No haga dietas. Cuanto más rápida sea, más rápido recuperará el peso perdido. Y cuanto más estricta, mayor será el aumento de peso. Esto debido a que la restricción aumenta la obsesión por comer, en una especie de revancha del cuerpo. Además, tenga en cuenta que el organismo está preparado para la escasez, no para la abundancia de alimentos, por lo que cuando éstos faltan, el metabolismo se vuelve lento para gastar menos calorías y dispara el hambre.No suspenda ningún grupo de alimentos. Su dieta diaria debe incluir carbohidratos, proteínas y grasas. De lo contrario, se expondrá a deficiencias nutricionales que le llevarán a un desequilibrio y a un mayor aumento de peso. Esto debido a que cuando al cuerpo se le quita algún grupo de nutrientes, luego debe consumir el doble para poder compensarlo. No excluya los carbohidratos. Más bien consúmalos con moderación, pues son los encargados de producir glucosa a nivel sanguíneo, que se acumula en el hígado y los músculos para proporcionar la energía necesaria para las labores diarias. Pero si no se ingieren el cuerpo toma la glucosa de las reservas de grasas y proteínas, descompensando el organismo.Consuma más fibra. Así el organismo tendrá que trabajar más en la digestión, quemando más calorías. Por eso, refuerce la ingesta de verduras, cereales integrales, semillas y frutas como la granadilla, la papaya y el mango. Cuidado con las frutas. Algunas como el banano, las uvas negras y la manzana roja tienen mayor índice glicémico que otras como melón y sandía, por lo que debe moderar las porciones. Evite el azúcar. En especial dulces y gaseosas, pues desencadenan un círculo vicioso en el que aumenta la insulina y se estimula el apetito, lo que con el tiempo genera resistencia a la insulina y aumento de peso. Suspenda los fritos. Opte mejor por preparaciones que no suman calorías como al vapor, a la parrilla, asados, guisados, horneados o a la plancha.Coma a la misma hora. Establecer un horario para cada comida le ayudará a regular el metabolismo.Modere las porciones. La mitad del plato debe corresponder a la ensalada, un cuarto a la proteína (carne) y el otro cuarto al carbohidrato (arroz, papa). Deje al menos un 10% de lo que le sirven. No suspenda ninguna comida. Recuerde que su cuerpo necesita de 1.800 a 2.200 calorías al día para poder realizar las actividades diarias.Desayune. El ayuno prolongado genera problemas en el metabolismo y en los niveles de azúcar que pueden llevar a aumentar peso. Coma seis veces al día. Si sólo ingiere las tres comidas principales llegará a ellas con más ansiedad y apetito, lo que le llevará a consumir porciones mayores. La idea es que coma cada tres horas para que siempre le acompañe la sensación de saciedad.Ingiera la cena dos horas antes de acostarse. Hacerlo antes detiene el metabolismo llevándole a acumular grasa.Cuide los refrigerios. En lugar de consumir productos de paquete, fritos y dulces que suman calorías, incluya galletas integrales o fruta entre comidas.Coma despacio y con dedicación. Masticar bien proporciona una sensación de llenura por más tiempo, evitando que tenga la tentación de comer de nuevo. Además, el hecho de comer cada vez más solo y apurado o frente al televisor predispone a la obesidad, ya que se pierde la noción de las porciones.No baje más de tres kilos al mes. Un exceso no sólo afecta su estado emocional y su rendimiento laboral sino que empezará a notarse en la calidad del pelo, las uñas y la piel y después le pueden exponer a problemas de cicatrización, anomalías de los riñones e infecciones.Tome agua. Este preciado líquido ayuda a mejorar la evacuación intestinal y previene la acumulación de grasas.No tome medicamentos. Muchos inhibidores del apetito como la sibutramina no están aprobados por la FDA, por sus riesgos para la salud.Hágase un chequeo médico. Controle su nivel de glicemia, colesterol y triglicéridos.El ejercicio, el gran complemento Las disciplinas que le convienen son la caminata, el trote, la natación, el ciclismo y el patinaje. Esto debido a que son cíclicas, sin pausa y aumentan las pulsaciones, lo que incrementa el gasto calórico.Olvide ejercicios de alto impacto que pueden lastimar sus articulaciones, como baloncesto, karate o kick boxing. Además, elevan mucho las pulsaciones y no son continuos, lo que hace que no utilicen la grasa como fuente de energía y por tanto no ayuden a adelgazar.Deje de creer que las pesas endurecen la grasa, pues éstas aumentan la masa muscular y a mayor masa muscular se quema más grasa.Vigile que su frecuencia cardíaca máxima permanezca entre 65% y 80%. Si se sale de ese rango el cuerpo utilizará los carbohidratos o las proteínas y no las grasas como fuente de energía. Para calcularla réstele su edad a 220 y multiplique el resultado por 65.Cumpla su rutina cinco veces por semana. No se exceda, podría sufrir lesiones. Recuerde que sudar no implica quemar grasa. El sudor sólo es una forma de regular la temperatura. No use fajas, pues limitan el movimiento, evitando que el músculo se estimule.No confíe en la pesa para medir resultados. Cuando se empieza a hacer ejercicio la grasa disminuye pero la masa muscular aumenta, por lo que puede subir de peso.Lo que ofrece la estéticaCarboxiterapia: estas inyecciones de gas carbónico, que se aplican por vía intramuscular, atrapan las moléculas de grasa y logran que se eliminen a través de la orina.Mesoterapia: utiliza sustancias inyectadas que disuelven los depósitos de grasas y toxinas acumulados.Ionización: corrientes galvánicas que ayudan a penetrar productos adelgazantes.Vacumterapia: actúa mediante una especie de ventosa que succiona la piel generando vasodilatación y aumento de la temperatura corporal, lo que ayuda a remover la grasa.Drenaje linfático: masaje manual que remueve los excesos de grasa y líquidos acumulados, al tiempo que disminuye la flacidez.¿Qué dice la medicina alternativa?Homeopatía: medicamentos de origen natural que disminuyen la ansiedad y ayudan a drenar el sistema linfático y a eliminar grasa.Medicina ortomolecular: preparaciones a base de minerales y aminoácidos esenciales que se suministran por vía oral o intramuscular. Indicada para personas con deficiencias de vitaminas y oligoelementos, que llevan a alteraciones del metabolismo, en las que se acumulan sustancias que normalmente deberían eliminarse.Medicina biológica: medicamentos que mejoran el estado de los riñones, el hígado y el colon que intervienen en la eliminación de la grasa y la desintoxicación del organismo.

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