Consejos prácticos para elegir y preparar de forma más saludable la comida rápida

Agosto 02, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País.
Consejos prácticos para elegir y preparar de forma más saludable la comida rápida

Hamburguesas, perros calientes, sándwich, pizzas, papas fritas, jugos azucarados y gaseosas, cuando se consumen en exceso, es decir, al menos una vez al día, o cuando son preparados con insumos de baja calidad o sin el control adecuado, terminan por pasarle la carta de cobro al organismo.

La gran cantidad de azúcares, grasas y químicos que contiene hacen que la comida rápida sea uno de los grandes enemigos de la salud cuando se consume en exceso.

Muchos la prefieren por ser práctica y deliciosa. Pero para nadie es un secreto que es hipercalórica y que que contiene gran cantidad de grasas, azúcares simples y conservantes, reconocidos enemigos de la salud. De ahí que especialistas como el nutricionista dietista Frank Carrera, de la Fundación Valle del Lili, adviertan que “a la comida chatarra o rápida se le asocia con una serie de enfermedades como obesidad, diabetes, hipertensión, enfermedad cardiovascular, hipercolesterolemia (colesterol alto) y problemas renales”. De hecho, cuando este menú de alimentos, en el que figuran hamburguesas, perros calientes, sándwich, pizzas, papas fritas, jugos azucarados y gaseosas, se consumen en exceso, es decir, al menos una vez al día, o cuando son preparados con insumos de baja calidad o sin el control adecuado, terminan por pasarle la carta de cobro al organismo.Por eso, no es gratuito que recientemente el chef británico Jamie Oliver, suscitara una gran polémica al ganarle una demanda a una reconocida marca de comida rápida por demostrar que la carne que usaban en sus hamburguesas contenía un bactericida conocido como hidróxido de amoníaco, que según él, también es utilizado para disolver metales. Poco después el estadounidense David Whipple terminaría de echarle leña al fuego al tema al revelar que había conservado una hamburguesa en el bolsillo de un saco durante 14 años y que era tal la cantidad de conservantes que tenía que aún permanecía sin moho, hongos ni mal olor. Considerando que la comida chatarra es el pan de cada día de muchos colombianos, los especialistas decidieron aclarar aquí las dudas sobre sus componentes y la forma en que se puede preparar de una forma más saludable. Así, la próxima vez que vaya a pecar por exceso lo pensará dos veces.Componentes nocivos1. Grasas. Los aceites con los que se prepara este tipo de alimentos, como es el caso de las apetecidas papas fritas, se someten a altas temperaturas, estado en el cual según los especialistas son capaces de modificar la composición de la comida. De hecho, el nutriólogo Benjamín Ramírez explica que “a más de 200 grados centígrados se produce un compuesto tóxico conocido como acril amida, que si aumenta en sangre, por exceso en el consumo, la persona se torna susceptible a cáncer de esógago, estómago y colon, así como al aumento del ácido úrico y el colesterol, ateroesclerosis e infarto”. Por otro lado, la nutricionista dietista Beatriz Gracia, docente de la Universidad Javeriana advierte que utilizan aceites hidrogenados, a los cuales les adicionan hidrógeno para solidificarlos y convertirlos en margarina, lo que puede transformar una grasa insaturada en una saturada, que se acumula en causando daño cardiovascular. 2. Azúcares. ”En la comida rápida, según Benjamín Ramírez, se suele usar jarabe de maiz con altos niveles de fructosa como endulzante, en lugar de azúcar, ya que resulta mucho más económico. Pero el exceso de este endulzante con el que se suelen preparar jugos industrializados en caja o botella, gaseosas y postres como los helados se ha asociado con diabetes tipo II y obesidad”. Lo normal sería que un adulto sano consumiera solo 10 gramos al día de azúcar, pero una sola gaseosa de 350 mililitros, por ejemplo, puede aportar entre 80 y 120 gramos, lo que supera en forma desproporcionada la dosis recomendada.Por otro lado, en alimentos como las pulpas de fruta con las que se hacen jugos, se suele utilizar dextrosa, otro tipo de endulzante con el que se calcula que el consumidor podría terminar ingiriendo el triple del azúcar necesario.3. Preservativos. Según Beatriz Gracia, estos químicos están presentes en todos los alimentos industrializados para poder conservarlos. Pero el problema es que el exceso de bicarbonato de sodio, uno de los más usados, puede llevar a retener líquidos y en consecuencia a hipertensión.En eso coinciden especialistas como Frank Carrera, nutricionista dietista de la Fundación Valle del Lili, quien aclara que el peligro con estos químicos no está en la sustancia en sí, porque no hay unos componentes claramente identicados como nocivos, sino en su calidad, en las dosis que se utilizan para el consumo humano y, finalmente, en la cantidad y frecuencia con la que se ingiere este tipo de comida. Una de las más usadas en embutidos, por ejemplo, como salchichas y jamones, con los que se preparan perros calientes y sándwich, es el nitrato de sodio. Componente que aparte de conservarlos les da el color rojizo a estos alimentos. Pero el nutriólogo Ramírez advierte que si se le adicionan más de 200 partes por millón a un alimento, termina siendo nocivo y tóxico. Daños como trombosis venosa profunda, fallas en la coagulación e hipertensión serían, según los especialistas, algunas de las consecuencias del exceso de este ingrediente.Otra sustancia utilizada para preservar alimentos como las carnes y que fuera motivo de la reciente polémica es el hidróxido de amoníaco, que si bien está aprobado por la FDA de Estados Unidos, si no se toman las precauciones mencionadas en cuanto a su factura y manejo puede llegar a ser tóxico.Sume calorías Hamburguesa grande: 500 a 800 calorías. Mientras una pequeña preparada saludablemente puede aportar solo 150 a 200. 1 cucharada de mayonesa: 60 a 90 calorías. La salsa de tomate o la mostaza aportan solo 15. Combo (hamburguesa, papas fritas, gaseosa y helado): 1.200 calorías. Cuando la ingesta calórica para un adulto normal está por 2.000, lo que quiere decir que en una sola comida se estaría consumiendo casi el total de calorías del día. Pizza personal: 500. Una vegetariana, en cambio, puede reducir las calorías a 250. Porción de 6 ‘nuggets’: 600. Son poco saludables cuando no son preparados con pollo de óptima calidad y se fritan con aceites reutilizados. Si fueran horneados aportarían solo 200. Porción de papas fritas: 300 calorías. Unos 200 gramos de papa cocinada equivalen a 120 o 160 calorías. Gaseosa: 160 calorías. Jugo natural: 50.Consejos prácticosCuando vaya a elegir o preparar una hamburguesa, Frank Carrera, nutricionista dietista de la Fundación Valle del Lili le sugiere:- Prefiera el pan integral.-Opte por una porción de carne de 150 gramos y no de 250, que aporta todo el requerimiento protéico de un día. -No le adicione queso, a no ser que sea descremado o bajo en grasa.-Agréguele lechuga, tomate y pepinillos, en lugar de tocineta, jamón o ripio de papas.-En vez de usar salsas como la mayonesa, que tienen más grasa, póngale salsa de tomate o mostaza, pero con moderación.-No la acompañe con gaseosa, sino con té ‘light’ o jugo natural de una fruta dulce para que no tenga que agregarle azúcar.Por su parte, Beatriz Gracia le sugiere tener en cuenta: -Si le es imposible abstenerse de consumir este tipo de alimentos restrinja su consumo a una o dos veces a la semana. -Prefiera siempre lo natural y orgánico a lo procesado o industrializado.-Reduzca la porción de papas tradicional de 200 gramos a la mitad.-Si va a comprar embutidos, asegúrese de que sean bajos en grasa y de una firma reconocida.-En lugar de fritar los ‘nuggets’ o los dedos de queso, hornéelos.-Fíjese en las etiquetas de los productos. Los ingredientes que están presentes en mayor cantidad son los que se enuncian primero, por lo que les - debe prestar mayor atención.-No asocie comida chatarra con refrigerio. Un yogur, una fruta o unas galletas son un refrigerio saludable a media mañana o media tarde.Si tiene un negocio:-Controle qué tipo de proveedores utiliza, cómo y cuándo llega ese alimento a su destino, de qué forma se manipula, etc.-Tenga en cuenta que el aceite de palma es más estable al calor, por lo que soporta más fácilmente altas temperaturas sin modificarse.

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