Conozca a la mujer Cafam 2015, una chocoana que defiende sus raíces

Marzo 07, 2015 - 12:00 a.m. Por:
ElPaís.com.co | Colprensa
Conozca a la mujer Cafam 2015, una chocoana que defiende sus raíces

Josefina Klinger Zúñiga es la ganadora del premio Mujer Cafam 2015.

Josefina Klinger, la mujer Cafam 2015 por su trabajo comunitario y ecoturístico, dice que el Chocó no es muerte y pobreza “acá las especies vienen a dar vida”.

Ella es una guerrera. Una de esas mujeres que frente a la adversidad, en un departamento estigmatizado e ignorado como el Chocó entendió que el valor está en “aprender a valorar la vida desde lo simple, no desde la miseria, que eso es otra cosa”.Y ese espíritu, adobado con el sabor, el color y la fuerza para hacer realidad lo que se propone fue lo que llevó a Josefina Klinger Zúñiga a convertirse en la Mujer Cafam 2015. Esta chocoana, madre de tres hijos que por un tiempo estuvo fuera de su tierra amenazada decidió volver para romper los paradigmas de su comunidad convenciéndola de que al contrario de lo que piensa la sociedad, la suya es una de las regiones con más riqueza natural.Su iniciativa comunitaria para el desarrollo local de Nuquí es el fruto de su trabajo en la Corporación Mano Cambiada, en donde se considera al ecoturismo como una actividad que dinamiza y articula la cadena de valor y desarrolla proyectos sociales y económicos enfocados hacia la niñez y la juventud, la cultura, el medio ambiente y la producción.Para esta organización, inspirada en la práctica ancestral del trueque, el ecoturismo es visto como un sistema integrador que genera desarrollo a través del fortalecimiento de unidades multifuncionales y complementarias. Hasta el momento se han articulado cerca de 30 unidades de negocio como posadas, guías, restaurantes, transportadores, tenderos, agricultores y pescadores del municipio de Bahía Solano y Nuquí. Josefina continúa trabajando para lograr un punto de equilibrio en el negocio, pues ha demostrado ser generador de oportunidades. La idea es que este modelo sea replicado en otras regiones del país. ¿Qué la motiva todos los días a trabajar por su comunidad? El amor, el amor a mi gente, el amor al territorio y el espíritu me lo determina el bien común, a mí me encanta que la gente progrese y hay lugares especiales como el mío, que teniendo tanta abundancia y recursos podríamos sacarle todo el potencial. Nosotros nos creímos el cuento de que somos pobres y de que las negritudes somos rechazadas pero no es así, yo desde hace 25 años decidí que eso tenía que cambiar.Su mensaje, justamente, enfatiza en esa necesidad de no ‘pobretear’ a la gente de su departamento...Es que eso constituye una barrera. Sabemos que tenemos muchas dificultades. Que el país debe mirar más a nuestra región. Pero también hay que entender que el que se victimiza pierde fuerzas y se resigna. Y ahí el trabajo es más duro, porque hay que levantar autoestima, porque es más difícil convencerlos de lo que pueden lograr. ¿Qué la inspira y cómo logra inspirar a los que trabajan a su lado?Lo que me inspira un poco es entender que uno desde su territorio tiene que jugar de anfitrión, si usted no determina dentro de su ser lo que quiere ser y lo que no, entonces jamás va a jugar de anfitrión y precisamente por eso es que nos vamos a las grandes ciudades a buscar oportunidades que tenemos en nuestro territorio. De eso trato de la convencerlas. ¿Cómo es su iniciativa de ecoturismo y de qué manera promocionan su departamento?Nosotros tenemos más de 45 kilómetros de playa, tenemos el Océano Pacífico, tenemos más de 14 ríos, aguas termales, cascadas; es decir, nosotros parecemos anfibios y somos gente de agua y de selva, y como si fuera poco nos cae lluvia. Además tenemos un fenómeno migratorio que ocurre de julio a octubre y es que llegan tortugas, ballenas y aves; llegan específicamente a parir, a tener vida, yo leo todo eso y por eso digo que tenemos un territorio hermoso, que tiene una simbología que necesitamos. Este territorio que han definido que es de muerte, guerra, pobreza y menosprecio por parte de sus habitantes, es por el contrario un territorio donde las especies vienen a dar vida.¿Una enamorada de su región y convencida de su potencial, ¿qué le diría a personas como Nicolás Gaviria, famoso esta semana por amenazar a policías con mandarlos a Chocó?Al Chocó solo llegan los espíritus que están listos para recibir regalos. No cualquiera puede percibirlo. Pero quien lo logra, quien conoce la tierra, la gente, los paisajes sale conmovido de la región. Justamente, en su discurso del premio, hablaba de eliminar paradigmas dentro de su comunidad, ¿Cómo lo hace y cómo ha sido ese trabajo con su población para creerse el cuento? Es un trabajo complicado, porque usted de tanto repetirle que es cierta cosa, se la cree y lo más tenaz es que busca respuestas en otros lugares. Que alguien de la misma comunidad se atreva a desafiar su miedo y los miedos de su comunidad, déjeme decirle que es lo más titánico que hay y sabe por qué…, porque sería más fácil que yo hiciera una organización que atendiera niños pobres, descalzos, que les dé útiles escolares y a mí no me parece que eso sea así. ¿ Si no es de esa forma, cómo es? Creo que para que un modelo perdure en el tiempo se tiene que provocar que la gente saque sus propios recursos, yo no quiero ver más asistencialismo en el Chocó. Yo quiero que los chocoanos construyamos, junto con los aliados, un nuevo modelo en el que nosotros debemos jugar nuestro papel de anfitrión y los recursos, que sean bienvenidos facilitan la vida y el proceso. ¿Qué mensaje le daría a todas esas mujeres que como usted trabajan día a día en las comunidades más vulnerables del país? Un mensaje primero a mis 21 compañeras que cada vez que escucho sus historias el alma se me arruga y digo: Dios yo solo estoy haciendo un pedacito, y la oportunidad que uno tiene aquí permite llamar la atención para que miles de mujeres y hombres, de jóvenes, y de niños, sean visibles pues están haciendo cosas increíbles en este país. Ojalá las noticias y los medios de comunicación también le dieran un gran espacio a esas actividades, porque eso nos permitiría tener un imaginario distinto de Colombia, pues este país se está reinventando en las regiones; este país es femenino, nosotras somos las que parimos. Entonces las mujeres tenemos un papel que hemos sabido entender muy bien y yo creo que en el campo, especialmente en los lugares más apartados sí que hay mujeres luchadoras. Bienvenidas todas las mujeres que se animan y que no desfallecen porque cuando las inspira el alma hay que seguir los latidos del corazón porque nosotras tenemos intuición.

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