"Con la muerte de Cano la democracia perdió la voz de la decencia": Director de El Espectador

Noviembre 04, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Colprensa

Al conmemorarse 30 años del asesinato del director de El Espectador, el también periodista Fidel Cano resalta el legado de su tío. Homenaje.

Guillermo Cano: Humanismo, Coraje e Independencia. 30 años de impunidad. Así se denomina el tributo que esta semana se le empezó a  rendir a quien fuera asesinado el 17 de diciembre de 1986. Colprensa dialogó con Fidel Cano Correa, actual director de El Espectador y sobrino de Guillermo Cano Isaza, sobre el legado del legendario periodista y del homenaje que coincidió con el Día Internacional para poner fin a la Impunidad de los Crímenes contra Periodistas, conmemorado por la ONU. ¿Tres décadas después de su asesinato, qué podemos decir del legado de don Guillermo Cano? El legado de Guillermo Cano no debe mirarse solo desde el periodismo sino de su invaluable aporte en otros aspectos al país. Pero creo que lo más importante de su legado está en su independencia y su compromiso con el periodismo y con la verdad, y finalmente con su sacrificio y valentía para defender unos principios que el periodismo debe defender para contribuir a la sociedad, por encima de cualquier otro interés. ¿Esos principios que defendió Guillermo Cano existen en el periodismo colombiano? Obviamente hay de todo, pero en general el periodismo colombiano es muy bueno en defender esos principios. Hay unos periodistas y unos medios que los defienden más que otros, pero esa es la importancia de recordar legados como el de Guillermo Cano Isaza. Las nuevas generaciones de periodistas que no lo conocieron, creo que pueden contribuir con el periodismo defendiendo ese tipo de valores. ¿Qué ha representado Guillermo Cano Isaza para el periodismo colombiano? Es la búsqueda de la verdad por encima de cualquier otro interés, todo un legado de independencia y de valentía, pero además fue un intelectual que escribía siempre con mucho rigor y con mucho cuidado y respeto por el lenguaje. ¿Qué representó el crimen de don Guillermo para la democracia colombiana colombiana? Fue sin duda un ataque aleve a la libertad de expresión, porque fue el primer caído en esta batalla contra el narcotráfico, después ha habido muchos otros que también fueron sacrificados. A todos los recordamos. Pero creo que con Guillermo Cano Isaza la democracia colombiana perdió la voz de la decencia, pero además una persona visionaria porque algo importante de él eran esas realidades que avizoraba y a las que nadie le puso cuidado, pero que se han ido cumpliendo como si fueran profecías. ¿El país aprendió la lección sobre la importancia de un periodismo independiente? Creo que sí, porque el sacrificio de don Guillermo Cano y tantos otros periodistas que han sido asesinados por hacer bien su trabajo en este país ha mostrado a la sociedad la importancia del buen periodismo y de cómo se debe intentar proteger esas voces que no tienen segundas intenciones más allá que el bien de la sociedad. ¿Aunque El Espectador ha cambiado de dueño, mantenerlo vivo es un homenaje a su memoria? Creo que sus nuevos dueños tienen muy claro lo que significa El Espectador y su nombre está muy ligado a lo que fue Guillermo Cano Isaza. La presencia de El Espectador en este país es un reconocimiento a su legado. ¿Y qué significa El Espectador para el periodismo colombiano y latinoamericano? El Espectador sigue siendo un faro de independencia, un modelo de periodismo hecho sin dobles intereses, un periodismo transparente y moderno y, claro, de defensa de las ideas liberales, porque así nació y ese ha sido el derrotero desde que se fundó. En Latinoamérica, El Espectador es un referente de periodismo profesional y combativo. 

Homenaje en Bogotá Con diversos actos culturales se conmemora  desde el pasado martes la  memoria de Guillermo Cano Isaza,quien fuera   director de El Espectador, a propósito del Día Internacional para Poner Fin a la Impunidad de los Crímenes contra Periodistas’, creado por la ONU. En la Plaza de Bolívar se hizo el lanzamiento del libro ‘Apuntes para siempre’, con prólogo de Héctor Abad  Faciolince, y el conversatorio ‘30 años sin Guillermo Cano’, con la asistencia del subdirector de la Unesco, Frank La Rue, y la ganadora del Premio Mundial Unesco a la Libertad de Prensa 2006, May Chidiac. De igual forma, en la Plaza Mayor se instalaron diez módulos con imágenes e información de 153 periodistas asesinados en Colombia,  con la intervención del Director de la Flip; la presentación de la coral ‘Canta Bogotá Canta’, de la Secretaría de Educación Distrital, y un grupo de danza integrado por los niños del Colegio Guillermo Cano Isaza. En el auditorio Rogelio Salmona, del Centro Cultural Gabriel García Márquez,  tuvo lugar un acto académico con Frank La Rue y Ana María Busquets de Cano, presidenta de la Fundación Guillermo Cano. Finalmente, la programación incluyó el conversatorio ‘30 años sin Guillermo Cano’,  moderado por los escritores Ricardo Silva y Héctor Abad Faciolince y las periodistas Yolanda Ruiz y María José Medellín Cano.  Allí también intervino la ganadora  en 2006 del Premio Mundial Unesco a la libertad de prensa, May Chidiac. Entre el 2006 y el 2015, en el mundo han  sido asesinados 827 periodistas según el ‘Informe 2016 de la Directora General de la Unesco sobre la seguridad de los periodistas y el peligro de la impunidad’.De esos casos, la Unesco recibió información  de  parte de los Estados solo en 402 y solo 63 han sido resueltos.

 

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