Claves para que la primera salida romántica no se convierta en la última

Febrero 26, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Verónica Gómez Torres

Catálogo de citas que se fueron al traste antes del postre.

Quién no ha tenido una cita romántica que ha terminado en un estruendoso fracaso? Esas que las dejan a ellas con las ganas, preguntándose “¿por qué nunca me volvió a llamar? O las que los dejan a ellos con un deprimente “número temporalmente fuera de servicio”.Debería existir un manual de instrucciones que resolviera preguntas tan urgentes como ¿qué tan sexy hay que ir vestido? ¿Cómo huir discretamente en caso de emergencia? ¿El hombre siempre paga la cuenta? ¿Cuáles son los temas prohibidos de conversación? En este último punto hay mucha tela de dónde cortar. La psicóloga Frauky Jiménez dice tener la clave del éxito: “No mencione estas tres palabras: compromiso, matrimonio, hijos”. Tampoco es conveniente quejarse de que “ya no quedan hombres libres, todos están casados o son gays”, pues como aconseja Isabella Santo Domingo en su libro ‘Los caballeros las prefieren brutas’: “no permita que la traicionen los nervios y él termine pensando que a usted se le apareció la virgen”.Las historias con final triste (o alegre) protagonizadas por usted y su ‘ex’, son las más efectivas para arruinar la primera cita. Evítelas a toda costa. También quedan vetados los temas polémicos, como la postura frente al aborto, el matrimonio gay; Álvaro Uribe, ángel o demonio; la legalización de la droga, la rivalidad entre el América y el Deportivo Cali y cualquier otro asunto candente que se preste para una discusión infructuosa. Lo más recomendable, como dice Diego Mateus, Comediante de la Noche, es “manejar una delicada banalidad de coctel”.“Las personas que tienen hijos o adoran a su mascota deben evitar hablar obsesivamente de ellos”, aconseja Alexandra Pumarejo, presentadora de la sección ‘De tu lado con Alex’, del matutino ‘Día a día’, de Caracol.“Lo que más me aburre de un hombre en la primera cita es que hable más de la cuenta. Esos tipos que hablan y hablan de sí mismos, de su trabajo, de sus amigos, de sus viajes y del carro que acabaron de comprar quedan cancelados”, dice la actriz Carla Giraldo.Advertencia especial: el trabajo se parece a los hijos, por muy interesantes que sean, a los demás les aburren nuestras historias sobre ellos.Si considera que su jefe es un tirano y que su empresa no lo ha valorado dándole el ascenso que ha ambicionado los últimos 20 años, tenga una cita con un psiquiatra, no con un pobre incauto que no quiere ni tiene por qué escuchar la larga historia de sus fracasos.Los franceses, expertos en el arte del romance y la seducción, evitan caer el otro extremo: contar lo mucho que ganan, lo jugoso que fue su bono de fin de año o el monto de su más reciente aumento. Para ellos -y están en lo cierto- el dinero es un tema tan íntimo y reservado como los problemas gastrointestinales y los tratamientos contra las hemorroides. Damas y caballeros, a la mesaNo. Acéptelo. Las primeras citas no empiezan ni terminan en el apartamento de alguno de los dos. Tampoco en la casa de los papás de ella o en la reunión de los amigotes del alma de él. “Es mejor elegir un lugar que sea neutral para los dos. Y lo más importante, que no les recuerde a ningún ‘ex’”, aconseja la actriz Katherin Porto.En el cine no se pueden ver el uno al otro, en la discoteca no pueden hablar sin gritar, y un centro comercial es demasiado impersonal, por lo que un restaurante suele ser el sitio más apropiado. Sea práctico: la primera invitación a cenar o almorzar permite llevarse una impresión bastante precisa del otro, sus costumbres, sus modales, sus intereses y su personalidad. Evite aventurarse con platillos desconocidos para usted, vaya por lo seguro y, aunque parezca obvio, ¡coma! Morir de hambre en la primera cita no le hará bajar esos rollitos de gordura que ha acumulado tras años y años de marranitas y chuletas. A muchos hombres, entre ellos el actor de la serie ‘Los caballeros las prefieren brutas’, Juan Pablo Raba, no les atraen las mujeres que sólo ordenan agua. “Eso me aburre de una, no piden ni una ensalada, sólo agua porque están a dieta”, se queja el actor. Alexandra Pumarejo tiene muy bien identificado el propósito de la primera cita: identificar a los celosos, tacaños, agresivos, hijos de mami, egoistas o mujeriegos. “Si en la primera cita detecta alguno de estos signos, huya y evite la segunda cita”, dice.Es que no hay nada peor que un hombre (o mujer) que saca la calculadora cuando le traen la cuenta del restaurante, y después de mil y un cálculos descubre que les cobraron una soda que jamás pidieron; insulta al mesero por el “intento de robo”, hace llamar al administrador para ponerle la queja y al final exige postre gratis. Los que aprovechan una promoción del tipo “Dos hamburguesas por el precio de una” para invitar a alguien, o los que se pasan la velada entera haciendo sentir al otro incómodo por los elevados precios que está a punto de pagar, deben quedar proscritos. Lo mismo aplica para las mujeres que piden lo más caro del menú sólo para fingir un refinamiento que -obviamente- no tienen. “No comer mucho, pero tampoco dejar de comer; mejor dicho, la medida perfecta entre el rey y el mendigo”, es la receta del comediante Diego Mateus. Lo mismo aplica al pedir: ni lo más caro, ni lo más barato. En el vasto universo de las citas infernales también caben los que manotean sobre la mesa y humillan al mesero porque encuentran un supuesto tomate en mal estado. Muchos hombres creen que tratar mal al empleado del Valet Parking o al portero del edificio les da una ‘irresistible’ imagen de machos rudos y misteriosos que luchan por sus derechos y defienden a su doncella. ¡A despertar, señores! Esto solo los convierte en patanes a secas. Lo que tiene claro Katherin Porto, actriz de la película ‘El Jefe’, es que la desilusionan los hombres que en la primera cita quieran ir directo al sexo, “o los que dicen que les ayude a pagar la cuenta, a menos de que sea acordado desde antes”, admite.Si el encuentro es en un bar, tanto hombres como mujeres detestan que su acompañante se pase de tragos. “Y que ellas fumen”, añade Juan Pablo, “o que ellos no sepan bailar, ¿entonces para qué lo invitan a uno a esos lugares?”, insiste Carla Giraldo. No te lo pongasSegún un estudio realizado por la consultora independiente IMMarket de España, sobre amor y moda, la mayoría de los hombres (47%) considera que las prendas más femeninas -faldas y vestidos- son la clave del éxito de una mujer en la primera cita.En otras palabras, lo sexy sí vale, pero sin exagerar. “El vestido no debe ser muy corto ni con un escote demasiado profundo. Lo ideal es que la mujer sea auténtica, pues este es uno de los errores que más se cometen en la primera cita: aparentar lo que no se es”, dice la diseñadora de moda Renata Lozano.No hay que irse a los extremos, añade el diseñador Fernando Salazar: “Hay que buscar el equilibrio entre lo formal y lo informal. Ni el traje de paño ni el jean con camiseta”. Ellas, por su parte, revelaron en el estudio español que gana puntos el hombre que vaya bien perfumado (36% de las encuestadas), con unos buenos zapatos (26%) y con complementos (cinturón o reloj) bien seleccionados (16%).Si nada de lo anterior sirve para evitar el desastre, no se preocupe. Relájese y disfrute. Recuerde que las peores cosas de la vida (incluida una mala cita) tienen un final.Lo que ellos detestan Que las mujeres:Desde el principio hagan exigencias.Digan que están a dieta y pidan solo un vaso de agua.Los usen de paño de lágrimas porque aún no superan que su ‘ex’ las haya dejado.Se quejen de que todos los hombres son malvados e infieles. Hablen de sus sueños de casarse, tener muchos hijos y una casita feliz con dos perros.El papá o la mamá esté llamando para saber a qué hora llega.Lleguen tarde. A los hombres no les gusta esperar.Estén revisando a cada instante si alguien les escribió al BlackBerry.Sufran de incontinencia urinaria y vayan a cada rato al baño.Intenten hablar como niñas mimadas.Vayan muy maquilladas a la primera cita.Se expresen de forma vulgar.No hablen.Lo que ellas odianQue los hombres:Hablen demasiado de la mamá.Hagan alarde de sus múltiples conquistas.Hablen de sus problemas económicos.Sean celosos en la primera cita (de que los hay, los hay).No sepan bailar y aún así nos inviten a bailar en la primera cita. Lancen miradas lascivas a otras mujeres en su presencia.Propongan el estilo americano: “50 y 50 para pagar la cuenta”.Paguen la cuenta del restaurante con bonos.De forma misteriosa hayan ‘olvidado’ su tarjeta de crédito.Lleguen con un perfume demasiado penetrante que sature el ambiente.Usen vocabulario soez o se pasen en el calibre de sus chistes verdes.Lloren.Se queden callados todo el tiempo o muestren afán.

CONTINÚA LEYENDO
Publicidad
VER COMENTARIOS
Publicidad