Cinco años después, casos de parapolítica se han estancado

Marzo 20, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País, Bogotá.
Cinco años después, casos de parapolítica se han estancado

Rama Judicial. Cerca de 50 congresistas, exparlamentarios y exmandatarios locales y regionales han sido condenados por la justicia por sus nexos con el paramilitarismo.

Analistas creen que el proceso se ha frenado porque en el país cada escándalo se va tapando con otro. Balance.

En el 2007, el escándalo de la parapolítica le mostró los ‘colmillos’ a la clase política nacional, que vio cómo grandes líderes partidistas caían como granos en cosecha por los acuerdos y compromisos suscritos con los grupos de autodefensa en diversas regiones. Sin embargo, hoy, casi cinco años después, los procesos por estos hechos advierten un halo de estancamiento.Esa lentitud que se evidencia en el desarrollo de los procesos de la parapolítica tendría una explicación, según la visión de algunos analistas, quienes comentaron que un caso de estos tendría que ver con la mutación que tuvo el proceso con el fin del paramilitarismo como fuerza ilegal y surgimiento de las Bandas Criminales (Bacrim) que estarían influenciando el poder regional y local.Otro elemento, según los especialistas, es que en Colombia un escándalo tapa otro y el ‘boom’ de la parapolítica fue quedando relegado ante casos como Agro Ingreso Seguro, AIS, falsos positivos, entre otros, que terminaron por relegar a un segundo plano a la parapolítica.El panorama de la parapolíticaAunque la semana anterior se conoció de la orden de captura contra el ex senador y ex presidente de Fedegan, Jorge Visbal; así como la casa por cárcel para el ex senador Juan Carlos Martínez y unos días atrás la libertad condicional al ex senador Luis Alberto Gil, la parapolítica se ha mantenido en movimientos no tan significativos como en sus inicios, por lo que las cifras que se manejan no han variado mucho con respecto al 2007.Quizás la organización que más seguimiento le ha hecho al fenómeno de la parapolítica es la Fundación Nuevo Arco Iris, la cual mantiene un monitoreo de este escándalo.De acuerdo con los estimativos de la Fundación, a diciembre del año pasado había en Colombia 98 congresistas vinculados con el proceso de la parapolítica; 33 exparlamentarios, 22 exgobernadores y 6 exalcaldes, así como exfuncionarios del orden nacional.El panorama ha determinado que al corte de diciembre del año pasado, de los congresistas con procesos existen 63 senadores, 67 representantes a la Cámara. Han sido precluidos 4 casos; 7 absueltos, 17 se encuentran en investigación; 35 condenados; 5 llamados a juicio; 6 tienen auto inhibitorio; 23 están en investigaciones previas; y hay un caso archivado.¿Qué está pasando?Ante la lentitud que se ha evidenciado en el accionar de la justicia, El País consultó algunos analistas para conocer algunas razones sobre la realidad de la parapolítica en Colombia y en todos los casos, los expertos coincidieron en que existe una especie de estancamientos en los procesos que se adelantan.En primera instancia, el analista Alfredo Rangel reconoció un estancamiento en los procesos de la parapolítica, pero resaltó que este fenómeno dejó “un mensaje muy fuerte por parte de la justicia, en el sentido de que todo contacto o acuerdo o relación de políticos con grupos irregulares debe ser investigado y castigado”.Rangel se lamenta que todo quedara sólo en el escenario de los paramilitares, ya que consideró que por el lado de la guerrilla también existen acuerdos y situaciones que ameritan investigación.Por esto acusó que “es casi nulo el avance de esos procesos en lo que tiene que ver en la relación de políticos con grupos guerrilleros de las Farc y el ELN”, y explicó que muchos casos de la parapolítica tuvieron como base los datos del computador de alias ‘Jorge 40’, pero “su equivalente, el PC de ‘Raúl Reyes’ no tuvo valor de prueba y distinto a los resultados de la parapolítica, no fue igual con temas de las Farc”.Alejandra Barrios, directora de la Misión de Observación Electoral (MOE), indicó que algunos sectores de la vida nacional quisieran mostrar que luego de las elecciones al Congreso en 2010 y las regionales del año pasado, la parapolítica desapareció, pero “sigue vigente, siguen congresistas investigados y nos llama la atención el fenómeno de la Costa Caribe con la presencia de las Bacrim”.Este nuevo fenómeno, según Barrios, se da porque recientemente estos grupos irregulares lograron bloquear cinco departamentos con el anuncio de un paro armado y eso, a juicio de la directora de la MOE, “hay una reactivación de la parapolítica, porque cuando las Bacrim tienen esa posibilidad de manejo regional es evidente que los vicios continúan”.Otro elemento que le llama la atención a Barrios es que si bien la parapolítica surgió en las regiones, el alcance de la justicia no fue el mismo, debido a que “allá no ha llegado la justicia. La Corte Suprema llegó al Congreso, pero no a lo local”, por lo que concluyó que “en las regiones se mantienen estos casos sin investigación y eso es lo más grave”.A su turno, el analista Fernando Giraldo consideró que efectivamente en el tema de la parapolítica hay “un estancamiento” y añadió que “en el país parece que las cosas se mueven por moda”.Giraldo también consideró que existe una especie de mutación del fenómeno a otros grupos irregulares, debido a que con la desaparición de los paramilitares surgieron otras expresiones ilegales que, a su juicio, si bien no tienen la misma “resonancia, son igualmente utilizados por políticos para mantenerse o hacerse elegir o limitar a sus adversarios”.El analista hace un recorrido histórico sobre cómo la política se ha mantenido al lado de lo ilegal en Colombia. “Muy poco se aprendió justamente porque en Colombia ha habido muchos carteles y organizaciones que han utilizado la política para muchos beneficios y eso viene desde —por lo menos— Pablo Escobar, pero luego vinieron los contrabandistas, luego los paramilitares que lograron más fuerza en unas zonas que otras y hoy las bandas criminales soportan la política en regiones alejadas del país”.Para Giraldo es evidente que “existe una constante, el núcleo de lo que gira en la ilegalidad y es la política. Todo cambia todo menos la forma de hacer política”.La parapolítica por movimientosEl partido que más se ha visto afectado por la parapolítica es el de la U, que tiene a 18 de sus congresistas inmersos en estos escándalos.Le siguen los partidos Conservador, Cambio Radical y liberal, cada uno de ellos con 16 de sus integrantes vinculados a las investigaciones.Convergencia Ciudadana, que después se transformó en el PIN, tiene 7 congresistas comprometidos.Por último vienen Colombia Democrática (6), Alas Equipo Colombia y Apertura Liberal (5); Colombia Viva (4) y con un caso: Partido Acción Social, Moral; Movimiento Huila Nuevo Liberalismo, Movimiento de Participación Popular y Movimiento Nacional Progresista.

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