“Candidatura a la OIT no me la inventé”: vicepresidente Angelino Garzón

Mayo 14, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Argemiro Piñeros M., Colprensa
“Candidatura a la OIT no me la inventé”: vicepresidente Angelino Garzón

Angelino Garzón, vicepresidente de Colombia.

Angelino Garzón habla de sus probabilidades dirigir el organismo internacional. Ratificó que si gana, dejará la Vicepresidencia. No está de acuerdo con eliminar esa figura.

La puja por la Dirección de la Organización Internacional del Trabajo, OIT, entró en la recta final y el vicepresidente de la República, Angelino Garzón, a 17 días de la elección, está a la expectativa de lo que pueda suceder.Garzón, quien ya dijo que si resulta elegido para dirigir la OIT, renunciaría a la Vicepresidencia, defiende la permanencia de este cargo, pues al quitarlo se estaría abriendo paso a que se den “simples pactos politiqueros para llegar a la Presidencia de la República”.¿Qué les responde a quienes dicen que está gastando mucha plata en los viajes de campaña para la Dirección de la OIT, a los que, además, le acompaña su esposa? Esa es una vulgar calumnia; porque, primero, no soy ordenar del gasto, el que ordena el pago de mis tiquetes y viáticos es el Departamento Administrativo de la Presidencia; no tengo aquí facultad de comprar ni un pocillo de café. Segundo, cuando viaja mi esposa, esos son gastos que los asumimos del patrimonio familiar.¿Esta campaña por ganar la Dirección de la OIT hace parte de sus responsabilidades como Vicepresidente de la República?Las funciones que desempeño no me las invento, no tengo facultades para inventarlas, las mismas me las define el Presidente de la República. Si él no me definiera funciones no podría estar ni en las oficinas de la Vicepresidencia ni en la Casa Privada, sólo en mi casa con el cargo.Entonces este fue un encargo del presidente Santos…Lo de la candidatura a la OIT yo no me lo inventé, esta fue otra función que me definió el Presidente. A finales de octubre me definió que yo fuera candidato y obviamente le acepté. Esto significa que el Estado colombiano asumió un compromiso, el de buscar que 28 gobiernos, 14 trabajadores y 14 empresarios que votan y están repartidos en cuatro continentes nos acompañen con su voto. Es apenas natural que si queremos lograr la Dirección de la OIT tenemos que visitar el mayor número de países. ¿La campaña la hace sólo usted por el mundo?No sólo yo, como candidato, también la Canciller y el propio Presidente de la República han estado pidiendo el voto. Los votos no están en Bogotá ni en Buga, están en África, en Asia, en Europa, en América; esta es una campaña bastante difícil, en la que cada uno de los nueve candidatos estamos en esa tarea. ¿Sus viajes son sólo para hacer campaña por la OIT?Son unos viajes complementarios, porque estamos encaminados a fortalecer todo lo que está haciendo Colombia en materia de derechos humanos, todos los avances de un país que está luchando contra la violencia y el narcotráfico y que está creciendo económicamente. También estamos contribuyendo a apoyar los tratados de libre comercio que se están buscando para el país. ¿Cómo están las cuentas a menos de quince días de la elección?La elección es el 28 de mayo y hoy cualquiera de los nueve candidatos tenemos posibilidades de ser director.¿Pero la campaña que ha hecho le lleva a estar más fuerte en cuál de los tres grupos que eligen?Siento que hacia la candidatura hay un cariño y respeto. Partimos de que los cinco gobiernos de América Latina y de la región Caribe están comprometidos con nosotros: Argentina, Brasil, Colombia, El Salvador y Trinidad y Tobago. De ahí para allá estamos buscando el respaldo de más gobiernos, al igual que de trabajadores y de empresarios. ¿El voto es secreto o lo pueden anunciar antes?En la OIT hay una característica: que los gobiernos ni los empresarios cantan el voto, pero los trabajadores han tomado la decisión de tener dos opciones: Guy Rider y Angelino Garzón, pero lo cierto es que cualquier postura triunfalista no sólo es jactanciosa, sino contraproducente. Si gana, ¿renuncia a la Vicepresidencia como dijo?Si soy elegido a la Dirección de la OIT renuncio en la última semana de septiembre. Me tocaría asumir en la primera semana de octubre. ¿Y si pierde?Sigo acá. en mis mismas funciones de la Vicepresidencia. ¿Qué opina del proyecto en el Congreso que busca acabar con la Vicepresidencia?Tengo que respetar cualquier expresión de la democracia, pero es importante resaltar que el cargo del vicepresidente es un mandato que surgió de la Constitución de 1991, además es un cargo elegido por voto popular. No es un cargo cualquiera. El criterio fundamental es reemplazar al Presidente de la República en un momento determinado, pero que esté respaldado por un voto popular. Yo sería el primer ciudadano que no aceptaría a un presidente que no fuera elegido por voto popular. El Vicepresidente, en caso de reemplazar al Presidente, llegaría porque está respaldo por el voto popular y no por un simple acuerdo político.Es decir, un acuerdo como el que permitía el designado presidencial…El designado era fruto de un acuerdo político; por eso la Constituyente abolió la figura del designado y optó por el vicepresidente, para darle ese soporte de origen popular. En el caso de Colombia las funciones del vicepresidente las decide el presidente. Si el presidente Santos mañana me quitara todas las funciones, está en su deber constitucional, pero eso no significa que se deba quitar la figura del vicepresidente. Si no tuviera funciones, el Estado no tiene porqué pagarme un solo centavo, ni en salario, ni en viáticos, ni en pasajes, porque no tendría funciones. ¿Pero los críticos sostienen que la figura del Vicepresidente de la República es muy cara?Si alguien quiere que no se le pague un solo centavo al vicepresidente, pues que encabece una petición al Gobierno Nacional para que me quite esas funciones.¿Por qué está impulsando el diálogo social como una de sus actividades?Como vicepresidente lo que hago es animar que toda la política económica del gobierno tenga rostro humano, que tenga como propósito mejorar el bienestar social de la población, disminuir la pobreza, generar empleo. En esta perspectiva, una línea de trabajo es la promoción del diálogo social de las entidades del Estado con los diferentes sectores de la sociedad civil.Pero este diálogo social es una serie de actividades regionales que ha venido Usted organizando…El Diálogo Social Nacional que se reunió este fin de semana fue un punto de encuentro de dirigentes sociales, empresariales, alcaldes, gobernadores, de servidores públicos y también personas que en cada región ejercen liderazgo en la sociedad. El propósito es lograr que en las agendas de los gobiernos locales, departamentales y nacional esté siempre el tema del diálogo social como la forma de entenderse los gobernantes con la sociedad. En el caso del mundo de trabajo, como una manera de afianzar la relación entre empresarios, trabajadores y Gobierno.¿Son los planes de desarrollo fundamentales para este diálogo social nacional?Colombia tiene una deuda social dirigida a dejar de ser regiones muy inequitativas socialmente; por lo tanto un propósito de la Vicepresidencia es crear conciencia en la ciudadanía, pero también del Estado, en que todas las políticas económicas tienen que tener como propósito mejorar el bienestar social del conjunto de la población. Por lo anterior es muy importante que estos diálogos sociales queden plasmados en los planes de desarrollo, pero además se puedan materializar.¿Cómo lograr que este evento no se quede sólo en una reunión más?Este evento es el resultado de muchos encuentros de diálogo regional y va a tener continuidad, esta es una política permanente de la Vicepresidencia.

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