Búsqueda de desaparecidos tras tragedia minera continúa este viernes

Mayo 02, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Diana Carolina Ruíz Girón, reportera de El País

Operativos terminaron a la media noche sin encontrar rastro de los cerca de 13 mineros reportados como desaparecidos.

Desesperanza. Eso es lo que se vive en los alrededores de la mina del corregimiento San Antonio, en Santander de Quilichao, norte del Cauca, epicentro de una tragedia minera sin antecedente alguno en la zona, según las autoridades.Un alud de tierra sorprendió a más de cien mineros que en la noche del pasado miércoles buscaban oro a más de 30 metros de profundidad en esa mina, que está a cielo abierto.Ana Milena Mejía, Jesús Alirio Valencias y José Arley Rivera son las víctimas fatales que han sido encontradas e identificadas. “Quedó gente atrapada, con tierra cubriéndoles hasta el pecho, gritaban pidiendo ayuda, solo teníamos luces de linternas. Logramos sacar a los tres finados entre todos”, contó Fernando Mosquera, uno de los mineros que se encontraba en ese socavón.Víctor Claro, comandante del Cuerpo de Bomberos de Santander de Quilichao, explicó que esta era una tragedia anunciada. Las cerca de 150 retroexcavadoras que sacan oro de manera ilegal desde hace por lo menos dos años hicieron que el terreno perdiera estabilidad.Hasta anoche, los cuerpos de al menos trece personas permanecían debajo de toneladas de piedra y lodo que se vinieron abajo por la inestabilidad del terreno. La cifra de desaparecidos, sobre la que se especuló durante el día de ayer (se habló hasta de 30), solo pudo establecerse a través de los reportes de personas que daban cuenta de la desaparición de sus seres queridos.Los operativos de búsqueda de los desaparecidos se extendieron hasta las 12:00 m. del jueves y se reactivarán en las primeras horas de la mañana del viernes.“Tiene que pasar un milagro muy grande como para que mi hija aparezca. Uno sabe que de ahí no sale vivo nadie”, dice Manuel Carabalí, padre de una mujer de 42 años que quedó bajo el lodo.Los alrededores de la mina se convirtieron en una tribuna para centenares de mineros y curiosos que observaron durante todo el día los esfuerzos de más de 150 socorristas de bomberos, Defensa Civil, Cruz Roja, Policía y Ejército, que esperaban ingresar al rescate de los cuerpos.Es tanta la tierra por remover, que las alertas por posibles derrumbes hasta anoche, cuando había amenaza de lluvia, continuaban en este sitio, de más de diez mil metros cuadrados de área, donde algunas vez se sembraron caña, frutas y café. “Con solo decirle que una señora, un día, sacó 42 gramos de oro y se ganó $7 millones. Aquí lo que hay es plata, pero está prohibido hablar de los dueños, andan con escoltas, armados y al que hable lo desaparecen”, sentencia uno de los mineros.Las denuncias de que organizaciones como el Sexto Frente de las Farc autorizan terrenos para ejercer minería ilegal y cobran extorsiones salieron a relucir en el consejo extraordinario de seguridad que adelantaron ayer autoridades locales y regionales. “Le he dicho al Estado en todos los tonos que esa actividad tiene al departamento flagelado social y económicamente y ni el presidente Juan Manuel Santos ni su ministro de Minas me han escuchado. Esto está abriendo caminos de desesperanza y muerte para miles de personas que desafiando sus vidas por encontrar una vida digna, lo que están es abriendo sus tumbas”, dijo el Gobernador del Cauca, Temístocles Ortega.Pero aquí no importa el peligro, lo que realmente interesa es poder conseguir dinero. “Es que cómo uno no va a aprovechar esto ante tanta escasez de trabajo. Para nosotros esto es el sustento, lo que uno no espera es que una tragedia como esta suceda”, explica Andrés Antero, un joven minero de 20 años a quien lo embargaba por la pérdida de su amigo del alma, Jose Líber González.Vea aquí imágenes de la tragedia en Santander de Quilichao

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