Artritis idiopática, una enfermedad sin edad

Artritis idiopática, una enfermedad sin edad

Febrero 18, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Vivian Jaramillo, reportera de El País.
Artritis idiopática, una enfermedad sin edad

La artritis sistémica, poliartritis, poliartritis con factor reumatoide, oligoartritis, artritis con entesitis y artritis con psoriasis son las seis modalidades que tiene la enfermedad.

La artritis idiopática juvenil suele presentarse desde los primeros años de vida, atacando articulaciones, tendones o músculos.

Desde que empezó a dar sus primeros pasos, los padres de Daniela Cifuentes notaron que le costaba trabajo caminar sin torcer los pies. Al visitar al médico, la solución fue ponerle botas ortopédicas. El intento fracasó. A sus 5 años de edad, ella no podía correr sin sentir dolor en su cuerpo. Regresó a chequearse con otro médico y obtuvo otro diagnóstico fallido. Luego de visitar a tres especialistas en traumatología, por fin dieron con la causa de su ‘karma’. A sus 8 años le diagnosticaron artritis idiopática juvenil, AIJ, o reumatoide juvenil, una enfermedad que ataca directamente las articulaciones, los músculos y los tendones.Ahora, Daniela tiene 15 años, pero el diagnóstico tardío la tiene sometida a una silla de ruedas. Sus articulaciones suelen inflamarse tanto que, incluso, algunas de ya están destruidas, por ejemplo las de sus rodillas.De acuerdo con los expertos, muchas veces esta enfermedad se diagnostica mal, porque se tiene la percepción equivocada de que la artritis solo es padecida por los adultos.Sin embargo, el médico Herman González, internista reumatólogo del Centro Médico Imbanaco y de Comfandi, explicó que “esta enfermedad comienza entre 1 año de edad y los 16”.De acuerdo con él, en ciudades como Cali, Medellín y Bogotá actualmente hay alrededor de 500 pacientes, pero de dos, solo uno es seguido por un reumatólogo.En palabras de Juan Pablo Restrepo, reumatólogo de Imbanaco: “Un niño con artritis idiopática juvenil presenta dolor y limitación en los movimientos de sus articulaciones afectadas”.Agregó que “si el proceso inflamatorio no es controlado adecuadamente puede llevar a su destrucción, ocasionando dificultad en la marcha, la alimentación, el autocuidado y la realización de actividades manuales”.De hecho, la persistencia de la inflamación en las articulaciones que están en crecimiento altera su morfología definitiva y pueden deformarse si no se tratan correctamente desde el comienzo.Restrepo aseguró que el avance de la AIJ puede llegar a afectar los ojos, el corazón y el hígado y también ocasionar osteoporosis y retraso en el crecimiento del niño.Por eso, para Restrepo, la primera recomendación es que ante la presencia de artritis por más de seis semanas se consulte rápidamente al reumatólogo, con el fin de iniciar el tratamiento adecuado y así evitar secuelas.Por su parte, González explicó que “la inflamación también suele darse en las articulaciones de los dedos de las manos, las muñecas, los codos, los hombros y los tobillos, la mandíbula y el cuello. Rara vez se afecta la columna vertebral”.Pese a que actualmente, la ciencia no ha podido hallar la cura de esta enfermedad, existen fármacos que son utilizados para controlarla y hacer la vida del menor menos difícil.De acuerdo con los expertos en artritis idiopática, estos niños necesitan terapia física ocupacional como parte del tratamiento y siquiatría en caso de que la enfermedad afecte la calidad de vida del paciente.“Los tratamientos son diversos de acuerdo con el compromiso, la duración y el tipo de enfermedad: van desde el uso de anti-inflamatorios y corticoides orales que ejercen un efecto regulador sobre el metabolismo y el equilibrio y un acompañamiento constante de la familia”, puntualizó Restrepo.Tenga en cuentaTener conocimiento amplio y extenso de la enfermedad para poder ayudar al menor.El niño debe asistir con regularidad al reumatólogo.La alimentación debe ser normal y equilibrada en hidratos de carbono y proteínas, proporcionando el aporte calórico necesario para el desarrollo de los músculos. El calcio de la leche es importante para mantener la fuerza de los huesos. En todo momento hay que vigilar las posturas, para evitar que las articulaciones inflamadas se queden rígidas en una mala posición para su función.Los ejercicios son necesarios para mantener y mejorar la función articular y la fuerza muscular, pero deben hacerse con supervisión.

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