¿Antidepresivos, un método seguro para enfrentar la tristeza?

¿Antidepresivos, un método seguro para enfrentar la tristeza?

Febrero 08, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
¿Antidepresivos, un método seguro para enfrentar la tristeza?

60% de las personas que necesitan atención por depresión en América Latina y del Caribe no la reciben.

La amplia variedad de antidepresivos disponibles es una alternativa para pacientes que sufren depresión. Los especialistas aseguran que son seguros y efectivos. Sus efectos secundarios se pueden manejar.

Sentirse triste, infeliz o derrotado es algo que nos suele pasar cuando enfrentamos situaciones adversas que aparentemente no tienen salida. Sin embargo, cuando estos síntomas se vuelven persistentes y se suman a otros como irritabilidad, inapetencia, insomnio y cansancio, el diagnóstico puede apuntar hacia una depresión. Y eso, también, nos puede suceder con cierta frecuencia. Lea también: Depresión, la enfermedad que más aqueja a los adolescentes en todo el mundoAl menos así lo indican las cifras de la Organización Mundial de la Salud, según las cuales una de cada cuatro personas puede presentar un cuadro depresivo en algún momento de su vida, haciéndose más evidente en mujeres que en hombres. El psiquiatra del Centro Médico Imbanaco, Álvaro Montoya, describe esta patología como “un sentimiento o estado emocional en el que la persona se pierde el disfrutar de la vida, al igual que su seguridad y autonomía”. Una patología que, agrega, debe ser tratada de manera oportuna a través de un tratamiento con psicoterapia y, según el caso, el uso de antidepresivos. Al llegar a este punto, sin embargo, muchos pacientes enfrentan dudas aún mayores. ¿Son seguros los antidepresivos? ¿Acaso no generan adicción? ¿Pueden tener efectos secundarios difíciles de manejar? ¿Por qué usar antidepresivos y no una terapia con el psiquiatra? Lucio David González, psiquiatra con máster en psicoanálisis, explica que, en su mayoría, los antidepresivos tienen el mismo mecanismo de acción, es decir que lo que hacen es “aumentar en el cerebro los niveles de serotonina y hacer que esta se mantenga en el cerebro por más tiempo, activando así el lóbulo frontal: aquel que controla las emociones”, explica. En ese sentido, los antidepresivos adquieren importancia en el tratamiento de la depresión por el hecho de ser más rápidos que las psicoterapias. Según el doctor González, un paciente tratado con fármacos muestra mejoría entre la segunda y tercera semana, mientras que con la psicoterapia tarda aproximadamente un mes. Hoy, suele ocurrir que los especialistas combinan ambos tratamientos, y así el paciente presenta cambios positivos de una forma más efectiva.El uso de los antidepresivos se ha extendido tanto que no solo se recetan para tratar depresiones moderadas o severas, sino también otros trastornos mentales como ansiedad, ataques de pánico, trastornos obsesivo-compulsivos, dolor crónico, trastorno de la conducta alimentaria y de estrés.En cuanto a los efectos secundarios, el doctor González señala que los más comunes son: dolor de cabeza, gastritis, resequedad en la boca y mareo, que son manejables. “Sí existen efectos indeseables como la disminución del deseo sexual, que puede reducirse en un 30 a 40 % en los hombres, para lo cual se pueden recetar otros medicamentos”, afirma. Así mismo, dice que el temor a subir de peso tras el consumo de estos fármacos no es cierto, puesto que esto solo sucede con los antipsicóticos. Lo importante, recalca el doctor González, es que existen muchas opciones de antidepresivos en el mercado, así que si uno no le funciona bien a la persona o le produce, por ejemplo, mucho sueño o inapetencia sexual, se lo pueden cambiar por otro. Finalmente, señala el psiquiatra Omar Salazar, de la Fundación Valle del Lili, los antidepresivos no son peligrosos si se consumen con control y siguiendo las indicaciones del especialista. Los antidepresivos y los niños Los trastornos mentales también se hacen evidentes en los menores, al igual que el consumo de antidepresivos. Informes de las OMS aseguran que aproximadamente el 20 % de los niños tienen trastornos o problemas mentales que se manifiestan antes de los 14 años. Omar Salazar, siquiatra especialista en niños y adolescentes de la Fundación Valle del Lili, hace referencia al consumo de los antidepresivos en los menores y aclara que solo se deben recetar este tipo de medicamentos a niños mayores de 6 u 8 años, dependiendo del tipo de antidepresivo. Al igual que los adultos las causas de estos problemas son las mismas: problemas familiares, pérdidas, soledad, presión social; su diferencia radica en la forma de manifestarse.No obstante, el ánimo en los niños no tiende a bajarse como el de los adultos, según explica Salazar, sino que su comportamiento se torna irritable, presentan rebeldía, mal rendimiento escolar e hiperactividad. Tras el diagnóstico de la patología es necesario iniciar el tratamiento con psicoterapia. En caso de que esta no sea suficiente es necesario la prescripción de antidepresivos, que tienen más efectividad si se combinan ambos.Por otro lado, el doctor Lucio David González indica que los menores suelen reaccionar bien al realizar terapia a los padres.Tipos de antidepresivosTradicionales o clásicos: antidepresivos tricíclicos y heterocíclicos, IMAO (inhibidores de la monoaminooxidasa). Estos actúan de forma general sobre los neurotransmisores, dificultando o impidiendo su destrucción. De tercera generación: Son los más actuales y los que tienen un mayor uso. Actúan sobre uno o dos neurotransmisores en concreto.

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