Andrés Felipe Arias, un ‘clon’ en líos

Julio 20, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Jorge Enrique Rojas, Editor Unidad de Crónicas El País
Andrés Felipe Arias, un ‘clon’  en líos

Andrés Felipe Arias.

Andrés Felipe Arias, uno de los hijos políticos de Uribe, fue condenado a 17 años de cárcel por el escándalo del AIS y huye de la justicia. ¿Qué ve un clon cuando se mira al espejo?

Andrés Felipe Arias es por ahora un fugitivo: hallado culpable de los delitos de celebración de contratos sin el cumplimiento de los requisitos legales y peculado por apropiación a favor de terceros, la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia acaba de condenarlo a 17 años de prisión por su responsabilidad en el escándalo de Agro Ingreso Seguro (AIS). El exministro de Agricultura, que no compareció ante el tribunal para escuchar el veredicto, se supone que huye de la justicia refugiándose en algún rincón de La Florida (EE.UU.) donde fue visto haciendo trámites consulares y buscando colegio para uno de sus hijos.Arias siempre ha sido un sicorrígido. Y es probable que nunca deje de serlo: hasta hace unos años, era uno de esos que guardan el dinero organizado de acuerdo con la denominación de los billetes. Carlos García, su antiguo jefe de prensa, llegó a verlo así en su billetera. Después de trabajar durante cinco años junto a él, pudo conocerlo más o menos bien: vestido siempre impecable, sin hebras colgando ni nada fuera de lugar, el Ministro tenía zapatos que correspondían a determinados trajes. Se levantaba a las cuatro de la mañana para hacer ejercicio, a las cinco ya estaba trabajando; y aunque sus días se alargaran hasta muy tarde, rara vez se desordenaba en la comida. - ¿Alguna manía?- Lo desespera el desorden. En el escritorio de él no podía haber una hoja encima, todo estaba bien puesto. Cuando alguien le movía algo se daba cuenta, se molestaba. Era muy riguroso con esas cosas.- ¿Sicorrígido?- Bastante, totalmente. Sicorrígido y muy competitivo en todo. Se ponía a leer una cosa y se lo aprendía, era como un loro, tenía una memoria fotográfica.- ¿Y dice que tomaba apuntes?- En una libreta. Cuando iba cumpliendo, iba rompiendo. Una libreta pequeña, así como tenía Uribe. Él tenía muchas cosas que tiene Uribe, era uribito, muy similar. Andrés Felipe Arias Leiva nació en Medellín. Graduado como economista de la Universidad de Los Andes, palabras más-palabras menos, Wikipedia resume así su currículum: Ph.D. en economía de la Universidad de California. Pasante de verano en la División de Desarrollo y Supervisión de Políticas del Fondo Monetario Internacional en Washington. Asistente de investigación en UCLA, en el proyecto ‘Efecto de las hojas de balance de las empresas en Ecuador después de la crisis financiera de 1997’…“Es lo que comúnmente ahora se conoce como nerd”, define la voz telefónica de José Obdulio Gaviria, quizás el más sagaz escudero del expresidente Álvaro Uribe, justamente el mentor político de Arias.“Era un maestro de economía, a mí me enseñó mucho de economía. La base de una de las grandes operaciones financieras del gobierno del presidente Uribe, una de las más exitosas, que financió y moldeó el nuevo Ecopetrol, la idea salió de una conversación con el presidente. Yo no tengo sino admiración por él”. Minutos antes, en una de las primeras respuestas de la entrevista que José Obdulio contestó sobre Arias, el ‘consiglieri’ de Uribe llegó a elevarlo a la categoría de “grande”.Andrés Felipe Arias cumplió 41 años hace dos meses y medio, el 4 de mayo. De chico, estudió en el Columbus School de Medellín donde hizo amistad con Lucas Jaramillo, un delantero que hace más de diez años, con una rubia melena esponjada, jugó en Santa Fé y terminó felizmente casado con la modelo Catalina Aristizábal.En Medellín, donde vive, Lucas lleva mucho sin ver a Arias, como se refiere a su amigo cuando lo recuerda al teléfono. Jaramillo y Arias fueron amigos de montar en bicicleta. Y a Sonia, la mamá del exministro, le encantaba verlos juntos. “Estudiaba tanto que a ella le fascinaba que fuera porque lo desviaba un poquito: era tan bueno que corregía a los profesores; sacaba 9.8 y se devolvía para que le subieran a 10 porque le demostraba al profesor que estaba equivocado”, hace memoria el futbolista convertido en empresario. “Con los números es prodigioso, una retentiva extraordinaria. Arias a las cuatro o cuatro y media ya había terminado todas las tareas, entonces montábamos en bicicleta, jugábamos fútbol. Se daba el lujo de ser el mejor estudiante y ser un deportista promedio. Fue el primero de la barra en cumplir 16 y sacó patente (licencia) antes que todos. Nos recogía a los amigos en un mazdita blanco. El hombre nos choferiaba para visitar las compañeras, rumbiar, empezar a vivir”.- ¿Se divertía?- El tiempo le daba para todo y eso me impresionaba. Andrés Felipe Arias tuvo una vida pública relativamente corta. Luego de haber dirigido la Política Macroeconómica del Ministerio de Hacienda, el 16 de febrero de 2004 fue designado viceministro de Agricultura. Un año después ya era el titular de esa cartera.Su gestión iba por tan buen camino que de “ministro estrella” pronto pasó a ser considerado “el clon”, cuando parecerse a Uribe solo era relacionado con ese mantra que hacía sonreír a la gente: trabajar, trabajar y trabajar. Uribe lo veía con buenos ojos. Ante la imposibilidad de una segunda reelección del original, “Uribito” fue la mejor alternativa del continuismo hasta que las irregularidades del AIS brotaron de la tierra para manchar hasta hoy la que hasta ayer parecía una imparable carrera política.Esta semana, la magistrada María del Rosario González dijo que el exministro tenía conocimiento del fraccionamiento de predios que se podía presentar a fin de que un terreno recibiera más de un subsidio de Agro Ingreso Seguro: “Era tan evidente la existencia de este fraccionamiento, que desde la presentación de las propuestas podía advertirse cómo estas se referían a un mismo predio, situación que no originó reacción alguna por parte del titular de la cartera de Agricultura porque su objetivo era ubicar los subsidios en determinados sectores”.La Sala estimó que Arias, con su actuación, favoreció a prestantes familias de la Costa Caribe por encima de los campesinos que más necesitaban la plata. “Se asignaron subsidios por 747 mil millones a tres proyectos, cuyos titulares renunciaron a ellos cuando estalló el escándalo mediático originado en la concepción ilícita de los subsidios”, dijo por ejemplo la magistrada.Lucas Jaramillo, el amigo, se lamenta desde Medellín. En algún momento de la conversación califica la situación de absurda. De haber querido, dice, Arias habría podido ser millonario trabajando en fondos de inversión: “Pero él no se preparó pensando en dinero sino en servir al país”.- ¿Recuerda alguna anécdota que sirva para reflejar la consistencia humana del exministro?- No una ahora. Pero este es un apunte importante: los medios de comunicación le han hecho creer al país que Arias tiene una caja fuerte de millones de dólares, cuando nosotros, sus amigos de toda la vida, hemos hecho vaca y aportado dinero para ayudar a su familia en los últimos años. Más diciente que eso, nada.Andrés Felipe Arias, además de los 17 años de cárcel, fue condenado a cancelar una multa de 30.800 millones de pesos. Su abogado ya lo dijo: Arias no podrá pagar ese dinero.

CONTINÚA LEYENDO
Publicidad
VER COMENTARIOS
Publicidad