Analistas confían que el Congreso no se convierta en un ‘ring’ de pelea

Analistas confían que el Congreso no se convierta en un ‘ring’ de pelea

Marzo 11, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Analistas confían que el Congreso no se convierta en un ‘ring’ de pelea

El nuevo Congreso tendrá que decidir sobre temas tan determinantes como lo que pasará luego, si es que la paz llega firmarse en La Habana.

Polítologos dicen que es prematuro hablar del papel que tendrán algunos congresistas que llegan con gran responsabilidad política. Aún así, no prevén tiempos de gran turbulencia.

Mientras un sector del país espera -o teme- que la nueva conformación del Senado, con 21 miembros del partido del Presidente (la U) y 19 del Centro Democrático, hagan del Congreso otro escenario de la confrontación Santos-Uribe, los analistas creen algo distinto. Incluso piensan que en caso de que la polarización llegara a darse, nombres como los de Claudia López o Antonio Navarro o Juan Manuel Galán, serán definitivos para evitar justo eso.Vicente Torrijos, magíster en Estudios Políticos de la Universidad Javeriana, cree en todo caso que más allá de los nombres de congresistas como los mencionados a los que se sumarían nombres como el de Horacio Serpa o Viviane Morales, que llegan con la responsabilidad de elevar la estatura de los debates -entre otras cosas-, lo más importante no son las individualidades sino lo que representa el cambio colectivo puesto que, según explica, ahora por primera vez habrá una oposición definida: “Los últimos años no vimos un verdadero escenario de gobierno con oposición. En su momento lo que hubo fue un Congreso marcado por la unanimidad, porque hasta el Polo apoyaba las negociaciones de la paz en La Habana. Ahora, en cambio, con la irrupción del Centro Democrático, el Congreso va a tener por primera vez oposición de altura, con lo que se puede esperar un verdadero tinglado democrático en el que ya no habrá esa zona de confort en la que se movía el Gobierno, sino un verdadero ejercicio de pesos y contrapesos que, al fin y al cabo, es lo que identifica a una verdadera democracia”.Con respecto a la transformación de Uribe, de expresidente a senador, Torrijos dice que podría, incluso, verse reflejada en el Proceso de paz: “El proceso se verá afectado sensiblemente porque hasta el momento había sido muy cómodo para el Gobierno transitar en una autopista sin obstáculos. De un momento a otro surge un nuevo partido con estructuras regionales sólidas, una red de apoyo nacional bien definida y una proyección hacia las presidenciales muy interesante. Eso era algo con lo que no contaban las fuerzas presidenciales ni las propias Farc, que hace tres años veían a Uribe como un personaje en uso de buen retiro, pensaron que no iba a haber ningún obstáculo, pero las corrientes de opinión son muy fuertes en contra de la negociación en La Habana y esa falta de transparencia y desconfianza que reina entre muchos sectores de la opinión pública salió a flote en las elecciones del domingo”.Óscar Duque, politólogo de la Universidad Autónoma de Occidente, cree que es prematuro prever cual será el papel que jugarán algunos congresistas recién elegidos como Claudia López o intentar adivinar las posturas de los que llegan con una alta responsabilidad política, como Viviane Morales: “Porque hay que recordar que el Congreso se posesiona el 20 de julio y para esa fecha ya habrá Presidente. Fueron reelegidos los partidos de la unidad nacional, perdiendo cierto confort, y no tendrá nada de raro que por esas cosas de la política Santos no ganara las elecciones en la primera vuelta y forzara la segunda con un candidato respaldado por la mayoría que no hace parte de la Unidad Nacional. Por eso es muy temprano para pensar cómo se va a comportar el Congreso, a pesar de los nombres que llegan”.Hablando específicamente de esos nombres sobre los que buena parte del electorado tiene el foco puesto (Claudia López, Navarro, Viviane Morales, por ejemplo), el analista John Marulanda tiene un pronóstico cauto pero esperanzador: “(…) pueden llegar ser una especie de borne entre el Gobierno y la oposición para que no se tranque todo lo que ha hecho el Gobierno y todo lo que ha denunciado la oposición. Por eso, lo que hay que ver en el horizonte, son las alianzas políticas se van a formar porque dependiendo de eso se puede predecir cuál será el futuro de los diálogos y todos los proyectos del Gobierno. La esperanza es que la oposición se mantenga, pero que entienda que Colombia en paz es una necesidad. En esos términos, la participación de esos senadores va a ser muy importante”.“Yo veo en el futuro una fuerte negociación: el Gobierno le va a hacer unas propuestas a la a oposición y la oposición va a discutir a ver si llegan a un acuerdo. Ninguno, por sí solo, podrá salir adelante cuando ambos sectores aseguran que la paz es su mayor interés. No sería entendible que ahora vaya a haber una confrontación y todo se vaya a pique”.El exprocurador Jaime Bernal Cuélla también suena esperanzado al otro lado del teléfono. Primero, porque dice que no cree que la presencia de Uribe vaya a disparar una polarización eterna. De hecho, ni quiera cree que vaya a existir una polarización duradera. De acuerdo con el exprocudaror, al país puede fortalecerse si existe una oposición constructiva “Y tal como quedó conformado el Congreso de la República, yo creo que eso puede pasar”. Alejándose de Uribe y lo que pueda pasar con él y su partido Centro Democrático, Bernal Cuéllar destacó la llegada de nuevas nombres, empujados por fuerzas que esperan un cambio: “Entran personas que pueden hacer debates jurídicos profundos sobre diferentes temas, con posturas diferentes para regular el país a través del Congreso. Y eso justamente lo que se necesita ahí”.

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad