Álvaro Uribe Vélez, un personaje de amores y odios

Diciembre 14, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Álvaro Uribe Vélez, un personaje de amores y odios

El senador Álvaro Uribe Vélez fue considerado por los lectores de El País como el protagonista de la política nacional este año.

Álvaro Uribe Vélez, un personaje de amores y odios

El senador Álvaro Uribe Vélez fue considerado por los lectores de El País como el protagonista de la política nacional este año.

El expresidente y senador Álvaro Uribe logró consolidar un partido político de oposición con 33 congresistas y gran protagonismo. Insiste en su seguridad democrática.

En medio de los amores y odios que despierta por su dura oposición al proceso de paz y las constantes críticias a la forma como el presidente Santos gobierna el país, el expresidente y hoy senador Álvaro Uribe Vélez terminó siendo escogido como el personaje político del 2014.En poco tiempo, Uribe logró consolidar una sólida oposición al gobierno con el Centro Democrático que en su primera incursión política eligió 33 congresistas y prácticamente dividió al país entre los que prefieren su seguridad democrática y los que están del lado del actual proceso de paz.Para los analistas, Uribe sigue favorecido por un efecto ‘teflón’ que consiste en que todo lo presuntamente malo que ocurrió en su gobierno, las denuncias y capturas de colaboradores suyos envueltos en chuzadas, falsos positivos y falsas desmovilizaciones, pasa por él sin romperlo ni mancharlo. Lea también 'Opinión: El éxito de Uribe' Por el contrario, parece fortalecerlo en grandes sectores de la opinión pública que, de hecho, casi eligen a Óscar Iván Zuluaga, su candidato, en las pasadas elecciones presidenciales. A Uribe le ha funcionado bien hacerse pasar de victimario a víctima en los escándalos mediáticos, políticos y judiciales en que se ve envuelto, resalta el politólogo de la Universidad Javeriana, Carlos Andrés Ramírez.El analistas Enrique Serrano sostiene que el hecho de que Álvaro Uribe sea personaje político del año para los lectores de El País revela algo importante y es que “en la política rige la ley de la espiral del silencio”. “La figura de Uribe está en los medios tachada de un halo de negatividad tan fuerte que la gente sigue considerando de manera discreta que es el protagonista de la vida política nacional”, señala.Eso, dice Serrano, “es una confirmación del efecto espiral del silencio, porque a pesar de que se ha mantenido en un bajo perfil y que su condición de senador es mucho menos que la figura que solía ser, sigue apareciendo en el primer plano de lo que ocurre en este país”. Para el politólogo y rector de la Universidad Libre de Cali, Libardo Orejuela Díaz, “una figura como Uribe estalla el ánimo de la gente y se percibe con el ruido de quien es permanentemente recordado. Es como la nostalgia de la mujer frente a su amante medio salvaje que, aunque la irrespeta, la erotiza”, expresa. Para Orejuela esa popularidad tiene que ver con el hecho de que Colombia es un país de palabra, de ruido y de sonidos fuertes; un pueblo de ánimo pendular que va entre la guerra y la paz, entre el amor y el odio, y en este momento en que el proceso de fin de la guerra ha tenido dilaciones y que el país desconfía en gran parte de ese proceso -lo cual no quiere decir que sea inválido o incorrecto-, Uribe lo aprovecha y encarna esa oposición.Por su parte, el profesor Óscar Duque, de la Universidad Autónoma, cree que es curioso que la gente percibe a Uribe como un personaje, cuando lo que encarna por todo lo que hace es un antipersonaje. El personaje suele ser constructivo, pero por todo lo conocido y visto hasta ahora, este no lo ha sido, sostiene Duque, aunque reconoce que Uribe es muy mediático y a la gente le gusta personajes que desatan un morbo político, como lo hace Uribe.Los otros protagonistas de la política nacionalJuan Manuel Santos, el hombre de la paz

En un país tan presidencialista como Colombia, quien ocupa esa posición necesariamente tiene que ser gran protagonista de la política nacional y Juan Manuel Santos no es la excepción.Reelegido para un segundo periodo, a Santos se le reconoce su empeño para sacar adelante el proceso de paz, su política social y sus logros económicos. Se le cuestionan sus bandazos, como los dados alrededor de la reforma tributaria y sus problemas para comunicar sus logros.

La senadora del partido Verde, Claudia López, es una de las voces críticas más reconocidas hoy en el país. Se constituyó en un fenómeno político de opinión muy importante al llegar al senado con más de 81.000 sufragios, unas de las votaciones más altas para esa corporación. El politólogo Óscar Duque dice que es una voz muy importante en el país, que ha denunciado la parapolítica y la corrupción en el Estado. Es uno de los políticos más mediáticos del país.

Apartarse de algunas posturas del primer gobierno de Santos del que era su vicepresidente, ha reforzado su imagen de hombre independiente y ese parece ser su capital político más importante, dicen los analistas de Angelino Garzón. Sin embargo, otros le critican lo que denominan su “falta de lealtad partidista y consistencia ideológica”, toda vez que, como dijo Óscar Duque, “se quiere lanzar como candidato a cualquier cosa esperando que cualquier partido lo apoye”.

El avance que han logrado los diálogos de paz entre el Gobierno y la guerrilla de las Farc, en La Habana, tiene a sus líderes negociadores como grandes protagonistas.Humberto de la Calle, por el lado del gobierno, e Iván Márquez, por las Farc, han logrado mantener un proceso vivo pese a los embates de los enemigos de la paz, advierten los analistas. Nunca antes el país había avanzado tanto en un proceso de paz como ahora y eso es muy meritorio, advierte el violentólogo León Valencia.

CONTINÚA LEYENDO
Publicidad
VER COMENTARIOS
Publicidad