Alcoholismo, un mal que mata en silencio a muchos colombianos

Octubre 21, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Karen Daniela Ferrín | Reportera de El País
Alcoholismo, un mal que mata en silencio a muchos colombianos

Seguín la doctora María de Fátima Higuera, la metadoxina resulta útil porque el promedio de recuperación se seis horas después de administrar este medicamento. A la primera hora el paciente empieza a recuperar su función neurológica normal.

El síndrome de abstinencia por alcohol causa la muerte de muchos de jóvenes. Un mal para el que sí hay cura.

Cristian* decía que estaba bien. Salía de rumba todos los fines de semana. Mezclaba cualquier trago con tequila. Consumía drogas. Decía que nada malo pasaría. Se dice que a él lo mató un guayabo, que una sobredosis de alcohol le cortó la vida, esa que pensó suya por 19 años. Había nacido en Buenaventura y desde hacía ocho años vivía en Cali. A su pueblo regresó solo para ser enterrado.***El exagerado consumo de alcohol es una de las principales causantes de muerte en Colombia. Preocupa que esta bebida se está ingiriendo cada vez a edad más temprana y de una manera irresponsable que a largo plazo puede afectar varios órganos, como el hígado, el corazón, el cerebro, el páncreas, etc.Sin embargo, los accidentes de tránsito son los que más polémica han generado, sobre todo por la falta de sentencias a los conductores en estado de embriaguez. Pero el consumo de bebidas etílicas en cantidades exageradas oculta otro enemigo un poco ignorado por las mayorías: el síndrome de abstinencia por alcohol.Para María de Fátima Higuera, gastroenteróloga de la facultad de Medicina de la Universidad Nacional de México y miembro de la Asociación Mexicana de Hepatología, que el mes pasado estuvo en Cali, una manifestación importante en la salud del consumidor es la intoxicación aguda por alcohol y “es el más común de los trastornos asociados al trago”.Este cuadro, según la médica, se presenta asociado al consumo de bebidas alcohólicas de forma brusca y en cantidad superior a la tolerancia individual de la persona. La severidad del mismo dependerá en gran medida de la cantidad ingerida de alcohol y de la velocidad con la que se consume en un momento dado; “sin embargo, factores propios de cada persona, tales como su capacidad de metabolizar el alcohol, también influyen”.Intoxicación aguda por alcoholLa doctora Higuera manifiesta que cantidades pequeñas de alcohol en la sangre comienzan a producir síntomas leves como una sensación de bienestar general, alteraciones de juicio y memoria y reducción del tiempo de reacción. “Paulatinamente, y a medida que aumenta la concentración de alcohol en la sangre, se presenta una mayor desinhibición, sedación leve, sentimientos de tristeza o exaltación, alteraciones del habla, la percepción, el juicio y el equilibrio”, explica. Por otro lado, cuando las concentraciones de alcohol en la sangre son muy elevadas, se puede presentar estupor, coma, depresión respiratoria y, en el caso más extremo, fallecimiento. “Es importante mencionar que la borrachera es un estado de intoxicación que puede presentarse clínicamente con síntomas leves a moderados como los que se han comentado. Estas personas pueden ser manejadas en casa con reposo, líquidos y vigilancia”, comenta. Según ella, los pacientes con síntomas graves deben ser atendidos en servicios de urgencias, pues requieren vigilancia, mantener la vía aérea permeable; si es necesario, brindar apoyo mecánico ventilatorio, mantener un adecuado estado de perfusión a través de soluciones parenterales, vitaminas del grupo del complejo B, así como echar mano de medicamentos que favorezcan el metabolismo del etanol y su eliminación más pronta del organismo, como la metadoxina.***Al lado de la tumba de Cristian está la de Eduardo*, su padre. El señor murió cuando el muchacho tenía siete años, una cirrosis alcohólica lo llevó al final de la vida. Fue bebedor por más de dos décadas. Cristian, el tercero de siete hermanos, se negaba a hablar del tema con Clementina*, esa mujer que hoy tiene 67 años, y que al referirse acerca del dolor que siente no para de repetir “yo, que lo traje al mundo, muy rapidito lo perdí”.Hepatitis alcohólicaEl consumo crónico - más de 10 años de ingesta- y riesgoso de alcohol -más de 2 bebidas al día o 14 bebidas en promedio a lo largo de una semana en mujeres y más de 3 bebidas al día o 21 bebidas en promedio por semana en hombres- puede derivar en enfermedad del hígado. Lo anterior se manifiesta en un inicio como depósito de grasa en el hígado (90 % de los consumidores crónicos de alcohol), progresa a inflamación hepática más depósito de grasa en aproximadamente 15 a 30 % de los casos.En etapas más avanzadas el hígado desarrolla fibrosis (tejido cicatricial) y finalmente puede perder su arquitectura normal para dar paso a la cirrosis en aproximadamente 20 % de los casos, comenta la doctora Higuera, añadiendo que “la susceptibilidad individual será el principal determinante de esta progresión del daño, aunque influyen también la cantidad y los años de consumo de alcohol, la presencia concomitante de otros factores agresores para el hígado, tales como obesidad, infección viral crónica por virus de hepatitis B y/o C, diabetes, género femenino, entre otros factores”.TratamientoLa doctora María Fátima Higuera explica que en los casos del síndrome por abstinencia por alcohol, en México se utiliza un fármaco que ha resultado útil, conocido como Metadoxina. ”Este fármaco nos ayuda a ajustar todas esas cosas que se salen de control. A que el paciente tenga menos sensación de necesidad imperiosa de ingerir alcohol, que pueda apegarse a un programa de abstinencia”. “La metadoxina también ayuda a que los pacientes depuren de forma más pronta el alcohol de su organismo, para que este les genere menos daños, y así tenga una recuperación de sus síntomas más rápida”.(*) Nombres cambiados por solicitud.

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