Agilidad en los procesos, el gran reto de la Fiscalía General de Colombia

Julio 02, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Fredy Moreno - Colprensa
Agilidad en los procesos, el gran reto de la Fiscalía General de Colombia

La Fiscalía y su búnker, como han sido denominadas sus instalaciones, ubicadas en Bogotá, nacieron en julio de 1991 con la nueva Constitución Nacional, producto de la Asamblea Constituyente. A pesar de esto, sólo entró en funcionamiento el primero de julio de 1992.

El domingo pasado se celebraron dos décadas del ente investigador. Varios exfiscales afirman que aún es una adolescente con camino por recorrer.

Casi todas las personas que han tenido la oportunidad de dirigir la Fiscalía General de la Nación aseguran que la entidad aún está en pañales, aunque otros consideran que es una adolescente por aprender.El domingo la entidad cumplió 20 años y hay quienes discuten su madurez. El nacimiento de esta hija legítima de la Constitución de 1991, pero que comenzó a operar el primero de julio de 1992, significó un cambio total en el sistema penal: de un sistema inquisitivo, en el que el juez era investigador, acusador y fallador, se pasó a uno acusatorio, en el que los fiscales investigan y acusan, y el juez falla de acuerdo con las conclusiones que le presenta el fiscal; naturalmente, con la intervención de la defensa del sindicado.No ha sido una trayectoria sencilla y su historia no es fácil de contar. Así la explican, a grandes rasgos, quienes ocuparon el puesto de Fiscal General de la Nación. Todos ellos coinciden en que si bien el fortalecimiento de la entidad depende del Estado, los futuros fiscales tienen que fortalecer la gestión de la cuestionada entidad.“Más organización administrativa”Sobre las debilidades de la Fiscalía, Gustavo de Greiff (fiscal 1992-1994) dice que “es una entidad grande y necesita más organización administrativa. Se le debe permitir al Fiscal que delegue más funciones judiciales en los casos de aforados porque le quitan tiempo”. “Hay que resaltar la eficiencia de la Fiscalía, dice de Greiff. “Hay personal capacitado y con experiencia, ya que algunos trabajan allí desde cuando comenzó.Otro problema es la acumulación de procesos. A pesar de que ha crecido en personal, todavía no es suficiente para la cantidad que hay, añade.“Hay acumulación de expedientes”Para Alfonso Valdivieso Sarmiento (fiscal 1994-1997), una de los fuertes de la Fiscalía, “es la capacidad de perfeccionar la etapa de investigación. El ciudadano confía hoy mucho más en la justicia”. Entre las debilidades, está “la incapacidad para superar el problema de la congestión. La Fiscalía sigue adoleciendo de una acumulación de expedientes. El sistema penal acusatorio a estas alturas tiene millones de casos represados y no ha habido la disciplina para que los fiscales y los funcionarios investigadores asimilen más ese proceso”, asegura el exfiscal Valdivieso Sarmiento.“La justicia debe ser serena y contundente”Luis Camilo Osorio (fiscal 2001-2005) afirma que la Fiscalía “tiene la capacidad de operar, en muchos casos, con una respuesta rápida para capturar personas, para incautar bienes, para interceptar mediante mandato judicial líneas telefónicas, para realizar allanamientos”.La Fiscalía tiene que ser un organismo rector de valores superiores. Debe invocarse la necesidad de que sean seres humanos de calidad superior los que tengan la capacidad de acusar, de buscar los responsables. Y tienen que hacerlo, como lo hacen los jueces, ejerciendo una verdadera magistratura, sin perjuicio de su responsabilidad ni buscando responsables donde no los hay, afirma Osorio.El exfiscal habla sobre la justicia de ‘espectáculo’, dice que en su momento advirtió de que el ente investigador no debería sentirse orgulloso de tener la oficina de divulgación de prensa más grande del país.“Me parecía que esa no era una función de la justicia. La justicia debe ser serena, silenciosa, contundente. Desde luego, no ocultar nada. Pero no tener este vicio absolutamente insólito de que la filtración de información es parte del juego. La estigmatización, el señalamiento, la picota pública de los medios no es buena para la justicia”, sentencia.“Es insuficiente el recurso humano”“A la Fiscalía, por sus resultados, no se le puede desconocer su acreditación: no sólo es afamada entre la opinión pública, sino respetada por las demás instituciones. No hay problema social en el que la institución responsable no acuda a una ayuda o un acompañamiento de la Fiscalía. Además es temida por el crimen”, expresa Mario Iguarán Arana (fiscal 2005-2009).Iguarán cuestiona que “en la Fiscalía es insuficiente el recurso humano. Hoy, un fiscal no cuenta con más de un investigador, y has fiscales que pueden tener por encima de mil casos. La pregunta hoy es ¿cuántos fiscales tiene un investigador? El ideal de pregunta sería ¿cuántos investigadores tiene un fiscal?”.En la Fiscalía hay suficiente sentido de pertenencia y compromiso, sin desconocer los casos excepcionales de ignorancia. Favorecen su accionar, las condiciones constitucionales y legales. Sobre todo, cuando se le permite participar en las discusiones de política criminal, considera el exfiscal.Iguarán recuerda que “bajo mi administración, la Fiscalía fue quinceañera, y tal vez por eso le tocó ‘bailar’ con todos. Tuvo que ver con los sucesos nacionales. La desventaja de tanta exposición es que los delincuentes conocen el operar de la entidad”.“Se debe revisar el sistema penal acusatorio”“Uno de los éxitos de la Constitución del 91 fue la creación de la Fiscalía, porque antes los jueces de instrucción, de manera aislada, no podían hacer frente a las organizaciones criminales. Todo lo que se pudo hacer con el Proceso 8.000, por ejemplo, hubiera sido imposible con la organización anterior”, explica Alfonso Gómez Méndez (fiscal 1997-2001). Pero en algún momento “se va a tener que revisar todo lo que ha pasado con el sistema penal acusatorio que contrariamente a lo que inicialmente se pensó, lo que ha hecho es, si bien con unos ciertos éxitos en casos de flagrancia, en la gran mayoría lo que ha hecho -como dicen los otros exfiscales- represar millones de procesos, añade Gómez. Asimismo, “favorece la confianza que la ciudadanía tiene en la Fiscalía; es una institución que se ha venido consolidando en estos 20 años. Las dificultades se derivan principalmente de la estructura misma de la entidad: manejar 25.000 funcionarios no es fácil, dice.

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