Adiós al poeta Jairo Aníbal Niño, el niño eterno

Adiós al poeta Jairo Aníbal Niño, el niño eterno

Agosto 30, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País y Colprensa

A la edad de 69 años falleció en la mañana de ayer el Niño de las letras, el escritor boyacense Jairo Anibal Niño, quien durante 33 años de su vida creó inolvidables historias para los más pequeños e hizo recordar a los grandes la infancia olvidada.

A la edad de 69 años falleció en la mañana de ayer el Niño de las letras, el escritor boyacense Jairo Anibal Niño, quien durante 33 años de su vida creó inolvidables historias para los más pequeños e hizo recordar a los grandes la infancia olvidada.Él mismo, desde muy niño, se encontró con los libros, los aviadores y los gitanos, de los que aprendió las artes del vuelo y de la imaginación. Y esta última le dio alas para recorrer el país, sus aldeas y ciudades, sus montañas, los ríos, la selva y el mar.Con la valentía del niño que aún le acompañaba en su cuerpo de adulto, libró en los últimos años una lucha contra un cáncer de próstata. El pasado viernes su familia lo trasladó de urgencias al hospital San Ignacio, en Bogotá, donde permaneció en la Unidad de Cuidados Intensivos, hasta este lunes en la mañana, cuando, según su yerno Óscar Mendoza: “partió tranquilo y sin aspavientos, como fue toda su vida personal y literaria”.Colombia pierde a un heredero del realismo mágico de Gabriel García Márquez, según Rubén Darío Flórez Arcila. Este docente del Departamento de Lingüística de la Universidad Nacional y miembro del PEN Colombia (Poetas, Escritores y Narradores) asegura que, con su manera de ver las cosas, de nombrarlas y sentirlas, supo conectarse con el corazón de los niños. Dice que Niño inventó un idioma de ternura, de personajes en los que el amor, la comprensión y la maravilla son el código. Y eso, en un país como Colombia, donde los niños son presa de la violencia y de la soledad, les dio un refugio para evadirse.Considerado el número uno de la literatura infantil, Niño deja un legado muy grande: 40 libros, que fueron traducidos a más de 20 idiomas. Sus poemas y cuentos deleitan por igual en inglés, francés, alemán, portugués, finlandés, eslovaco y chino.Entre sus obras más importantes están: ‘La alegría de querer’, ‘De las alas caracolí’, ‘Dalia y Zazir’, ‘Safari en el rostro’, ‘Rasgo, Indo y Saz’, ‘Puro pueblo’, ‘Toda la Vida’ y ‘Preguntario’.Ahora, no sólo Moniquirá, toda Colombia y muchos lectores en el mundo que se dejaron seducir por sus historias, le dicen adiós a una de las plumas literarias más prolíficas que han surgido en Colombia en las últimas décadas.Aunque las nuevas generaciones lo conocen como el escritor para jóvenes y niños, Jairo Aníbal Niño, siempre inquieto, navegó por diferentes corrientes artísticas. En su época de estudiante universitario integró el grupo de pintores La Mancha, luego fundó y dirigió varios grupos de teatro, después fue director escénico y libretista. Incluso, llegó a ser ayudante de camión, aprendiz de mago y marinero, antes de encontrar en las letras su destino. Se destacó en varias áreas artísticas en las que trabajó, como el teatro, con obras como ‘El golpe de Estado’, ‘Las bodas del hojalatero’ y ‘El baile de los arzobispos’, ‘ El sol subtenarráneo’, ‘Los inquilinos de la ira’ y ‘El monte calvo’.Con esta última obtuvo premios en el Festival Mundial de Teatro en Nancy, Francia. En ella narra la situación de dos veteranos de la guerra de Corea que evocan en medio de la miseria las heroicas jornadas durante el conflicto bélico. También escribió los guiones ‘Efraín González’ y ‘El manantial de las fieras’.En el cine, su guión ‘Efraín González’ ganó el concurso de largometrajes realizado por Focine. Otra de sus obras para el séptimo arte fue ‘El manantial de las fieras’.Luego de ganar varios premios internacionales en artes escénicas, se dedicó a la especialidad que lo consagró: escribir cuentos y poemas para niños y jóvenes. Género que decía “no debía existir porque también habría literatura senil”.Menos conocidas, pero no menos apreciadas, sus obras para adultos dejaron huella y convocaron lectores en diferentes partes del mundo, como ‘Toda la vida’, un conjunto de relatos cortos, así como ‘Puro Pueblo’, una recopilación de interesantes y graciosos momentos de la vida rural en el país. Pero sin duda, su creación de relatos para niños es lo más recordado de este escritor. ‘Zoro’ apareció por primera vez en 1977 y con este ganó el Premio Enka de Literatura Infantil. La crítica especializada aseguró que era el nacimiento de una nueva voz literaria infantil en Colombia.Su última aparición en público fue en la Feria Internacional del Libro de Bogotá 2010, donde la cultura de Boyacá fue protagonista, y por supuesto sus escritores. Y es que Moniquirá, Boyacá, donde nació en 1941, siempre estuvo presente a lo largo de su obra.Hoy, a la 1:30 p.m., se realizarán sus exequias, en la iglesia Cristo Rey, de Bogotá, en compañía de sus amigos, familiares y seguidores, mientras que Moniquirá le realizará un homenaje al hombre que le dio a los niños, en lugar de caramelos, metáforas.

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