Adiós a 'Gabo': Aracataca se siente en soledad

Adiós a 'Gabo': Aracataca se siente en soledad

Abril 21, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Carlos Humberto Marín Cuevas | Especial para El País
Adiós a 'Gabo': Aracataca se siente en soledad

La casa-museo de Gabriel García Márquez se ha convertido en el principal atractivo de Aracataca tras la muerte de 'Gabo'.

Miles de personas se han acercado hasta la casa-museo para recordar al Nobel Gabriel García Márquez. Nota póstuma.

La casa-museo de Gabriel García Márquez, en el pueblo de Aracataca, ese lugar que vio nacer a 'Gabo' y que inspiró su obra, es hoy un lugar de veneración de miles de personas que se han acercado hasta allí para recordar al Nobel y estar un poco más cerca de él. Admiradores, curiosos y periodistas de todo el mundo quieren hacer eco del invaluable legado que deja el escritor colombiano. Así, con mensajes a través de las redes sociales, notas periodísticas y semblanzas, el mundo sigue recordando al Nobel. El periodista Carlos Humberto Marín Cuevas estuvo en la Casa Museo e hizo esta pequeña nota póstuma. ....Un fuerte verano calienta las tierras del realismo mágico, pero se espera que muy pronto el llanto de los nubarrones deje caer las primeras lágrimas por la partida de Gabriel García Márquez. En Aracataca no se ven las mariposas amarillas, sino una manada de mototaxistas tratando de volar por las calles macondianas para prestar sus oportunos servicios.La romería de admiradores del Premio Nobel de Literatura desfiló frente a la Casa Museo de Gabo, esperando que el escritor samario recogiera sus pasos. También periodistas de diferentes rincones del mundo buscaron las notas precisas para llenar el vacío dejado por uno de los hombres más grandes de las letras universales. La casa paterna de los García Márquez continuó recibiendo visitantes y cada rincón dejó ver recuerdos por doquier. Pese a todo, se sentían más de cien años de soledad en sus corredores, porque no había ningún integrante de la famosa familia, la que muy seguramente, a cientos de kilómetros, estaba llorando la triste partida de su ser más querido, quien se fue a acompañar a su hermano, ese que hace poco se marchó sin lograr que el fondo de pensiones le escribiera, corriendo igual suerte que el Coronel.A lo lejos se percibía la presencia del tren que tanto escuchó Gabo y su sonido nos llevó a la legendaria estación, pero en esta ocasión continuaba solitaria, sin el nutrido afán de los pasajeros. Únicamente se vio el paso de una locomotora moderna que llevaba toneladas del inerte carbón en interminables vagones, más valiosas que los pescaditos de oro del abuelo. Ya no existen tantas calles polvorientas, pero los sedientos paladares siguen pidiendo agua potable. Por fortuna las máquinas de hacer hielo pululan en estos tiempos modernos, aunque los hombres con cola de cerdo se han extinguido. Adiós Gabo, te fuiste en plena Semana Santa de 2014, compartiendo lúgubres desfiles en todo el mundo, no solo de corazones católicos, sino de devotos seguidores de Carlos Marx, porque la admiración por tus obras no se plasmó con tintes políticos ni religiosos, sino por una envidiable imaginación que solo los genios heredan y que los hace eternos, como lo serás tú, don Gabriel García Márquez. Paz en tu tumba.“Ha sido un golpe muy doloroso y tenemos que asimilarlo. Todos esperábamos que se aliviara y regresara a visitarnos, que la enfermedad le diera tiempo de viajar, pero no fue así y esta noticia nos tiene muy consternados. Recuerdo que a él le gustaban los parrandones vallenatos, los cuales duraban hasta tres o cuatro días. Nadie describió el Caribe como él lo hizo en cada una de sus obras y ese fue su más lindo legado para los colombianos. Su voluntad era que sus restos los trajeran al cementerio de Cartagena junto a sus padres y sus dos hermanos, pero esa decisión la tiene su esposa”, dijo acongojada la directora del Museo, Rubiela Reyes Yáñez.Finalmente, sus pasos literarios los quiere recoger otro hijo de Aracataca, el joven Brayan Matta: “Admiro sus novelas, cuentos y todas sus obras. Me gustaría ser como él, pues creó una hermosa historia mágica. Era una persona admirable. Me gustaría aprender a escribir como él, pero me faltan los fundamentos”.Entre tanto, en México su alma ha empezado a tomar vuelo, para abandonar a los mortales y nasí seguir trascendiendo en el tiempo, como lo ha hecho William Shakespeare y muchos otros gomosos de las letras. Adiós Gabo. Vea aquí el especial sobre la vida, obra y muerte de nuestro Nobel de Literatura, Gabriel García Márquez.

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