A Jericó, el pueblo antioqueño de la santa madre Laura, no llegó la multitud esperada

A Jericó, el pueblo antioqueño de la santa madre Laura, no llegó la multitud esperada

Mayo 12, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Santiago Cruz Hoyos | Enviado especial de El País
A Jericó, el pueblo antioqueño de la santa madre Laura, no llegó la multitud esperada

Aunque cientos de personas llegaron a Jericó, pueblo natal de la santa madre Laura, en la fecha de su canonización, no se alcanzó la cantidad de turistas esperados.

En el pueblo de la santa Laura los comerciantes y vendedores ambulantes amanecieron tristes,contabilizando pérdidas. A la canonización de la madre no llegaron los miles de peregrinos anunciados por las autoridades.

En una esquina de la plaza principal de Jericó, sobre la Calle del Gobernador, los vendedores ambulantes que habían llegado desde Medellín para hacer su 'agosto' durante la canonización de la madre Laura Montoya, contabilizaban, en cambio, sus pérdidas. Bladimir Palma Caicedo,un vendedor de dulces y cigarrillos, pensaba vender $200 mil. A las 2:00 a.m. de este domingo, apenas llevaba doce mil. Ni siquiera,decía, le alcanzaba para comprar el tiquete de vuelta a Medellín.Baltasar Zuluaga pidio prestados $200 mil para comprar artículos religiosos y $25 mil para comprar el tiquete hasta Jericó para venderlos. Cuando se inició la misa de canonización de la hermana Laura, al amanecer, había vendido $30 mil. Baltasar no aplaudió, como el resto del pueblo, cuando en Roma mostraban la imagen de Laura. Estaba decepcionado. Gladis María Piedrahíta compró 997 bombas con la imagen de la santa, para venderlas, cada una, a $2 mil. Cuando Jericó celebraba con juegos pirotécnicos la canonización de Laura, había vendido tres. Aún, sin embargo, reía. Lo que pasa es que estos peregrinos son chichipatos, dijo. La familia Yepes Upegui preparó 1500 chorizos. A las 2:50 a.m. aún tenían 1.300 disponibles. Todos los vendedores, en coro, coincidieron en que la culpa de las ventas bajas fueron las autoridades que anunciaron la llegada de miles y miles de peregrinos y nosotros, los medios, que lo repetimos mañana, tarde y noche, como si la canonización de la hermana Laura fuera algo así como los Premios Grammy o la final del Mundial de Fútbol entre Brasil y Argentina. Eso lo que hizo, dijeron los vendedores, fue espantar a la gente. ¿Por qué quién va a emprender un viaje tan largo si cree que no tendrá dónde dormir, dónde parquear, por dónde caminar?A las 10:00 p.m. del sábado, según un reporte de la Alcaldía de Jericó, apenas habían ingresado 14 buses y 547 carros particulares. Los cálculos más optimistas indicaban, entonces, que al pueblo habrían llegado 2000 personas, no 30 mil como lo esperaban todos.

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