Ya no habrá Ciudad Salsa en las antiguas bodegas de la Industria de Licores del Valle

Agosto 03, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Ya no habrá Ciudad Salsa en las antiguas bodegas de la Industria de Licores del Valle

Las paredes y zonas verdes de las bodegas de la ILV han sido descuidadas. Incluso, hay rejas que están a punto de caerse. Dentro, hay elementos de oficina, partes de alumbrados navideños y hasta vehículos oficiales.

La decisión, tomada por la Gobernación del Valle y la Alcaldía de Cali, se da por falta de recursos e irregularidades. Entre tanto, las antiguas bodegas de la Industria de Licores del Valle se encuentran en total abandono.

Abandonadas lucen hoy las antiguas bodegas de la Industria de Licores del Valle, ILV. Maleza, polvo y deterioro es lo que queda en las instalaciones, que tienen un área de 32.219 metros cuadrados, lo equivalente a cuatro canchas como la del Estadio Pascual Guerrero.Ciudad Salsa, el proyecto que se iba a desarrollar en este espacio para impulsar un clúster cultural en torno a la salsa, no es viable económicamente, según sostiene la Secretaría de Cultura del Valle, en cabeza de Fabiola Perdomo. Esto, sumado a varias irregularidades que se han presentado en su uso y manejo, llevaron a que la Gobernación y la Alcaldía de Cali, entidades que sostienen un convenio interadministrativo para el desarrollo y ejecución del proyecto, decidieran que es necesario acabar con él y empezar de cero una nueva iniciativa.La Secretaria de Cultura de Cali, María Helena Quiñónez, aseguró que aún no se ha definido en qué consistirá el proyecto. Sin embargo, El País conoció que la semana entrante el alcalde Rodrigo Guerrero mostrará su posición sobre el proyecto integral que se planteará, que incluiría estudios de cine y televisión.Historia de fracasosLas antiguas bodegas de la ILV, sobre la Carrera 1 con Calle 26, fueron adquiridas el 1 de agosto de 2007 por la Gobernación del Valle, con el propósito de crear un parque temático, de inversiones cercanas a los $24.000 millones, que nunca se llevó a cabo. El 10 de diciembre de 2010, la Gobernación y la Alcaldía de Cali firmaron un comodato en que el primero le entrega al segundo las instalaciones “en préstamo de uso y a título gratuito”, por cinco años, para actividades culturales y artísticas, entre otras.Sin embargo, el 28 de febrero de 2011, tres meses después, las partes deciden disolver de mutuo acuerdo el comodato para cambiarlo por la figura jurídica de convenio interadministrativo, con el objeto de “aunar esfuerzos” para ejecutar el proyecto Ciudad Salsa. Este convenio se firma el 9 de mayo de 2011 entre el gobernador Francisco Lourido y el alcalde Jorge Iván Opina por diez años. Una de las cláusulas del convenio establece que las partes deben nombrar un operador que maneje el predio.El País conoció que hasta noviembre de 2011 no se definió un operador que manejara las instalaciones. En diciembre, mediante un convenio, las partes nombraron como operador provisional a Corfecali, en cabeza de su gerente, Leobardo Amú. El contrato se hizo durante el periodo de la Feria de Cali y caducó el 31 de diciembre, aunque el documento no cuenta con la firma del Gobernador ni de Amú.Una de las principales irregularidades en el periodo junio - noviembre se evidenció en varios documentos y cartas enviadas por Luz Adriana Betancourt, secretaria de Cultura de ese entonces, al Gobernador Lourido.En estas cartas se manifiesta que John Restrepo, quien entonces era asesor de la Gobernación y responsable del proyecto Ciudad Salsa, realizó varios eventos en los predios de la antigua ILV, “sin permiso de la Gobernación”. Los eventos fueron ‘Joe la leyenda’, ‘Mano a mano’ y el ‘Festival Olímpica’. Para su realización, la Industria de Licores del Valle, a través de su operador logístico, Chivas Bar, invirtió $30 millones en adecuaciones locativas y otros $23 millones en reparaciones eléctricas, según se indica en un documento que Restrepo remite a la Gobernación, a petición de Betancourt.Las ganancias fueron menos que los gastos, por lo que el saldo negativo por los tres eventos fue de $50 millones. En el documento reza que la inversión “se compensará con los eventos que están pendientes hasta diciembre de 2011”. Sobre este particular, El País intentó comunicarse con John Restrepo, pero éste se encuentra de viaje. El País también conoció, a través de cartas enviadas entre la Alcaldía y la Gobernación, que hubo diferencias en la liquidación del comodato, en cuanto a quién debía hacer los pagos de valorización y de otros impuestos.

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