¿Y quién responde por los edificios abandonados de Cali?

Agosto 09, 2017 - 11:30 p.m. Por:
Redacción de El País 
Edificio Idema

El antiguo Idema, en Guayaquil, mantiene rodeado por habitantes de la calle, que impactan el lugar con residuos.

Oswaldo Páez / El País

Diez bienes inmuebles, donde el Estado ofrecía servicios a la comunidad, hoy están en la mira de la Contraloría Municipal por el abandono en que se encuentran y el deterioro que se ha generado en el entorno de la mayoría de estos espacios.

El contralor de Cali, Ricardo Rivera, quien también es presidente de la Comisión Regional de Moralización, indicó que edificios como el de la Carrera 1 con Calle 13 (centro), donde funcionó la Caja Agraria, o el de la antigua sede de la Caja Nacional de Previsión Social (Cajanal), en la Calle 5 con Carrera 22, llevan más de 15 años sin actividad y en sus fachadas se evidencia el abandono al que han estado sometidos. El impacto visual, el deterioro ambiental y en algunos casos situaciones de inseguridad han surgido alrededor de estos inmuebles.

“En todas las entidades del orden nacional, departamental y municipal se han venido acumulando bienes que hoy no están cumpliendo ninguna finalidad estatal, no le están generando ningún beneficio al ciudadano. Todo lo contrario, están generando un detrimento al patrimonio. El llamado es que si no cumplen una función, tienen que salir a vender esos bienes o que cumplan una finalidad”, afirmó.

En la lista de edificaciones que inspeccionó la Contraloría también se encuentran las antiguas sedes de: el Instituto de Mercadeo Agropecuario, Idema, de los barrios Guayaquil y Las Américas; el Instituto de Seguro Social de los barrios Bellavista, Villacolombia y Salomia; el club del Seguro Social del barrio El Limonar; el Centro Comunitario de Capacitación del Distrito de Aguablanca, ubicado en el barrio El Poblado II; y la misma sede de la Contraloría General de la República, en Sameco, aunque este edificio solo llevaría cerca de un año sin uso.

El contralor indicó que están en proceso de identificar a los responsables de cada inmueble para oficiarlos. Sin embargo, Rivera afirmó que también compete al Municipio requerir a los propietarios.
“Si se genera un foco que atente contra la salubridad pública o la seguridad, es competencia de cada uno de los alcaldes salvaguardar estas situaciones”, añadió Rivera.

El País recorrió algunas de estas edificaciones, donde solo encontró personal de seguridad que se abstuvo de dar declaraciones. Sin embargo, en el caso de la antigua Caja Agraria, un vigilante informó que el inmueble lo compró un privado y se estaría adecuando para que funcione la Fiscalía.

Municipio responde

Alejandro Arias, director técnico de la unidad administrativa especial de gestión de bienes y servicios de la Alcaldía de Cali, informó que estos bienes a los que se refiere la Contraloría no son responsabilidad de la Alcaldía, a excepción del Idema de las Américas, donde hoy se analiza la inversión que se hará en el predio.

El funcionario reveló que la dependencia a su cargo tiene contemplado realizar este año recorridos por los predios que pertenecen al Municipio (hay 11.192 registrados) y que han sido entregados a terceros, para conocer las condiciones en que se encuentran.

“Existe hoy una unidad especial que se denomina la Subsecretraría de Inspección, Vigilancia y Control, y ella se encarga de ejercer el control desde el punto de vista urbanístico en espacios o sitios que atentan contra la visual”, explicó Arias.

Al respecto, Samir Jalil, subsecretario de Inspección, Vigilancia y Control de la Secretaría de Seguridad, indicó que los temas de ornato son manejados por los inspectores de policía: “El inspector nos solicita a nosotros una visita técnica, tras realizarla, se determina el estado de la fachada, el enlucimiento, y el inspector con ese informe tiene que buscar o conminar al dueño del predio para que haga los ajustes necesarios”, dijo.

En caso de incumplimiento, el nuevo Código de Policía establece medidas correctivas como multas especiales, que se aplican dependiendo de las características del inmueble afectado. Estas pueden ir desde los 5 salarios mínimos legales mensuales vigentes hasta los 25 y aumentan dependiendo del uso que tenga el bien.

“Vivienda, una alternativa”

Para el concejal Fernando Tamayo, el abandono que presentan edificios como la antigua sede de Cajanal “son una vergüenza” y un desperdicio. El cabildante señala que una alternativa para estos inmuebles sería “generar unidades de vivienda para personas de escasos recursos u hogares de paso”.

“En una ciudad que tiene un déficit de vivienda tan grave ese tipo de edificios se convertirían en una posibilidad de hacer una inversión mesurada en vivienda”, precisó.

Por su parte, Víctor Raúl Martínez, expresidente de la Sociedad Colombiana de Arquitectos, manifestó que la entidad municipal encargada de los bienes inmuebles debería estar más pendiente de las oportunidades para adquirir estas edificaciones.

“El edificio de la Caja Agraria lo remató la Nación y lo compraron unos caleños que le están invirtiendo y hay un proyecto muy bueno ahí. El Municipio debería estar buscando oportunidades para arreglar la ciudad a través de estos edificios que son públicos y algunos están en zonas patrimoniales”.

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad