"Voy a romper el autismo de Univalle": rector Édgar Varela

"Voy a romper el autismo de Univalle": rector Édgar Varela

Noviembre 30, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Alda Mera | Reportera de El País

Édgar Varela, rector de la Universidad del Valle.

El nuevo rector de la Universidad del Valle habla sobre la crisis del HUV, asegura que no es cuota de Roy Barreras y anuncia que trabajará sin ‘canibalismo’.

Recuperar el liderazgo de la Universidad del Valle es la meta fundamental del   nuevo rector de la institución de educación superior, Édgar Varela Barrios. Experto en administración pública, Varela habló  a  El País de cómo recibe la institución académica, de la crisis del HUV, de la calidad  y de las estrategias en diversos frentes para lograr el objetivo.

¿Por qué considera que el Consejo Superior de la Universidad del Valle le dio el voto de confianza?

Pienso que porque interpretó que yo podría liderar un cambio en la Universidad del Valle que el Consejo Superior considera necesario. El Consejo había construido un perfil, incluso antes de que arrancara el proceso electoral, y entiendo que la persona que se acercaba más a ese perfil para liderar el cambio, transformar la universidad y dar el salto en términos de la presencia de  Univalle en Colombia y en América Latina,  era yo, según  mi propuesta programática.

¿Cómo recibe la universidad en lo académico, en lo financiero y en lo administrativo?

En lo administrativo y en lo financiero está bien, la Universidad del Valle se ha consolidado mucho a lo largo de estos años. Hubo una tarea muy importante del anterior rector, Iván Enrique Ramos, la institución  ya no tiene deuda,  tiene sus finanzas saneadas y  un manejo muy responsable desde lo financiero. Por supuesto, necesitamos más recursos para  hacer  expansión, tener más estudiantes y adelantar procesos académicos que queremos desarrollar.

¿En qué frentes plantea hacer cambios y en cuáles no?

En lo administrativo, considero que  hay que hacer unos ajustes que no son ni reformas ni masacres laborales,  sino  fortalecer más la manera como la organización debe enfrentar los retos. Me apoyaré en mi formación como administrador y he constituido un equipo directivo muy bueno que nos ayudará a identificar dónde hay que hacer ajustes y cambios para mejorar el desempeño organizacional de la universidad.

Se está replanteando mucho el tema de la calidad educativa en la educación superior...

La Universidad del Valle es la mejor del Suroccidente colombiano, sigue teniendo una alta calidad en su formación de pregrado, un sistema de educación posgraduada fuerte con 18 doctorados, somos una de las que más investiga en Colombia y con  más productividad y con la gran fortaleza de las sedes regionales. Es la única universidad que modeló un diseño muy innovador para hacer presencia en las ciudades intermedias del Valle del Cauca y norte del Cauca. Me voy a dedicar principalmente a mejorar el desempeño académico de la universidad, no hemos estado en crisis académica, pero creo que  puede haber mejoras sustanciales.

Ya no ocupa primeros lugares en los ranking...

Hay muchas universidades que están haciendo muy bien la tarea, ya no somos un monopolio ni la única en la región, hay dos o tres universidades acreditadas en Cali. Hay una presencia muy importante de la Universidad Nacional de  Palmira, la de Antioquia, la Nacional de Colombia. En ese sentido, nos hemos ido retrasando un poco de los Andes, la Javeriana y no podemos estar de sextos, séptimos, octavos, novenos. Univalle tiene que estar en los tres primeros lugares del desempeño académico colombiano como lo estuvo en los 80s y parte de los 90s. Y ese liderazgo espero recuperarlo desde la rectoría. 

¿No cree que UV está perdiendo terreno frente a universidades  que crecen como  Icesi y  Javeriana?

Sí siento que estamos perdiendo terreno. Hay  gente que dice que no es verdad. En eso sí soy muy pragmático, uno no se puede echar mentiras, conozco las otras universidades como la Icesi, allá estudió una hija mía una carrera que Univalle no tiene: Diseño de Medios Interactivos Digitales.  Con el nuevo Consejo Académico hablamos de propuestas muy buenas de nuevas carreras que Univalle no ha podido implementar. Por ejemplo, Ingeniería Biomédica, Ingeniería de la Construcción. ¿Qué hay de nuevo allí? Que no son  de una sola facultad: la primera es de ingeniería y salud. Ingeniería de la Construcción es de la Facultad de Arquitectura, la Escuela de Diseño de la de Facultad de Artes Integradas y  de la Facultad de Ingeniería.  Ecología,  un programa   tecnológico, tiene que integrar ciencias naturales, ingeniería y salud. Tenemos que avanzar a otro modelo donde las nuevas carreras  son transversales e integran diversas áreas del saber, deben  ser pensadas y ofertadas. La Universidad tiene que ofrecer nuevas carreras, nuevas maestrías y doctorados. 

¿Qué estrategias empleará para lograrlo?

No necesariamente debemos hacerlo solos. No creo que tengamos que mantener rivalidades con la  Icesi, tengo el mejor concepto del Dr. Francisco Piedrahíta;   espero visitar a los rectores de todas las otras universidades, conozco a sus rectores, para cooperar;  podemos hacer programas de doctorado y maestrías conjuntas, compartir pregrado. ¿Por qué no? En muchos países lo hacen y ¿sabe dónde lo están haciendo en Colombia? en Medellín. Los paisas  están cooperando fuertemente y las universidades del Valle de Aburrá tienen un grado de integración que Cali no  tiene. Somos muy canibalistas en el Valle del Cauca,  pero yo tengo otro espíritu y vamos a acercarnos a   las otras universidades, incluida la Nacional de Palmira, que es muy importante, la tenemos enseguida y no la vemos. Hay que cooperar con el Sena, con la Escuela Nacional del Deporte, con la Escuela Militar de Aviación, que es excelente, la calidad académica de la  Universidad del Aire. Yo  sí voy a romper el autismo (de la Universidad del Valle), el encerrarnos en nosotros mismos. Yo sí quiero que la Universidad vaya a la sociedad, se articule con otras universidades y tener una relación más fluida con el sector público y privado y se trabaje muchísimo en internacionalización.

¿Qué otro reto se ha fijado?

La Universidad del Valle debe derrotar a deserción. Uno de cada dos estudiantes no termina su carrera. Tenemos que modificar la manera como hacemos la enseñanza y como los estudiantes aprenden. Hay que flexibilizar las estructuras curriculares y propuse un programa de estudios generales o  nivelatorios en los dos primeros semestres para refuerzo de  las competencias básicas (lingüística, matemáticas, comunicacionales, lógica), porque tenemos problema con el bachillerato en Colombia. Salvo los colegios de élite, los muchachos no saben leer ni escribir, y sino los nivelamos, en el segundo semestre muchos salen. Y salen los más pobres, la población afro y los indígenas, tenemos estudios técnicos de Univalle que lo demuestran. Una de mis metas  es superar la deserción, lograr la permanencia de los estudiantes, optimizar sus tiempos de graduación y hacer una formación más flexible en la que el estudiante pueda escoger asignaturas. 

Una segunda tarea es articular los posgrados. La universidad no tiene un sistema integrado de sus posgrados y  doctorados. Como en pregrado, cada uno va en líneas paralelas y es necesario hacer economías de escala y fortalecer muchísimo más esta oferta. Aspiro que en cuatro años, un 20 % del total de los estudiantes matriculados sean de  posgrados, como en las grandes universidades del mundo. En Harvard, más del 60 % de sus estudiantes son de maestrías, de especialidades, de doctorado y posdoctorado. Univalle tiene que tender hacia allá.

Quiero fortalecer el sistema de investigaciones, que es muy bueno, es una de nuestras grandes fortalezas, pero débil en ciencias humanas y sociales. La universidad ha sido muy tecnológica, centrada en ciencias, ingenierías y salud, pero debe apostar a la creatividad, al arte, la filosofía,  hay que darle un espacio más fuerte, sin desmedro de las ciencias exactas y de la investigación positivista. Y que haya investigación en las sedes regionales, que está muy localizada en la de  Cali, me propongo que centros de investigación, laboratorios, institutos, se localicen en Palmira, Buenaventura, norte del Cauca. Aspiraría a que el gran Centro en Biotecnología esté en la sede de Univalle de Palmira y un centro de emprendimiento en la del Norte del Cauca. 

Con esto esperaríamos que los indicadores de Saber Pro nos vayan marcando que volvemos a los primeros lugares en formación de los estudiantes, que los de investigación, visibilidad, citación en revistas y demás nos vayan mostrando esto. Tenemos que seguir mejorando para volver a los primeros lugares no solo en Colombia, sino en América Latina porque Univalle tiene un gran reconocimiento internacional.

El tema obligado es el HUV. ¿Qué solución plantea ante una eventual liquidación, intervención o Ley 550?

En la reunión de la junta directiva del HUV, se discutió una solución estructural porque en la coyuntura de final de año se logró salvar al paciente temporalmente, se inyectaron recursos para que el Hospital llegue a diciembre y la Feria de Cali no quede afectada e incluso, hay recursos hasta marzo en ciertas áreas, pero la metáfora fue que el HUV es un paciente al que le han tirado un neumático para sobreaguar, pero no ha salido al otro lado. Haremos (miércoles pasado)  una reunión de expertos de la Facultad de Salud y de Administración, con  la dirección del Hospital, profesores, líderes estudiantiles, para construir un plan de salvamento con el acompañamiento de la Universidad. No podemos decir que no tenemos expertos, los expertos somos nosotros y no le vamos a cobrar al HUV por el trabajo de diseñar y acompañar el proceso, es una tarea institucional.

Esperamos tomar decisiones que vayan a la junta directiva, que  permitan un redimensionamiento y mejoría de los procesos, identificar las áreas fuertes y diseñar un plan estratégico. Tenemos una ventaja muy grande y es que el director, Dr. Jairo Corchuelo, profesor de Univalle, es doctor en salud pública y conoce de administración, de finanzas, de desempeño de los hospitales; tenemos el talento humano para poder construir una ruta que pueda mejorar el desempeño del HUV. Pero  fuimos unánimes en que la solución estructural es una propuesta de ley  para que los  hospitales universitarios, no solo éste sino todos los públicos, no sean regidos por la Ley 100. Porque mientras la Ley 100 rija a los hospitales universitarios, los pagos de las EPS o del sistema sisbenizado o de la población no incluida en la formalidad, es la causa de la crisis porque los hospitales estatales son un negocio rarísimo. Es el único negocio donde la gente recibe el servicio y a los ocho o diez meses van a discutir si facturan o no facturan, o  descalifican la facturación, hay una lógica de diferir los pagos.

Hay una población muy pobre que es un área gris en la Ley 100, porque no queda claro quién los paga. Se supone que son las alcaldías, pero dicen que no tienen los recursos. Hay más de $100.000 millones, históricamente acumulados de atención hospitalaria del HUV a población no afiliada o sisbenizada, pero que no les pagan. Eso hay que resolverlo. Tenemos una salida ya identificada: el hospital no puede seguir atendiendo pacientes de nivel I y II, como lesiones personales y situaciones menores que tiene que hacerlo la ciudad de Cali, no el HUV; el Hospital debe atender los niveles III y IV, que son de mediana y alta complejidad, como lo hacen sus pares en las clínicas  Imbanaco o Valle del Lili, donde no los reciben.

Es un compromiso que hay que hablar con el nuevo Alcalde, señor Armitage, y con la Gobernadora, que es médica y ha hablado de fortalecer la red hospitalaria pública. Si logramos que la gente en Buenaventura, Palmira, Buga y hasta en el norte del Cauca, pueda ser atendida en los niveles bajos de complejidad, baja la congestión en el HUV. Hemos comprado equipos toda la vida, parte de  la infraestructura del HUV es de la Universidad del Valle, hay más de 110 profesores de  Univalle en el Hospital, y cientos de estudiantes internos y residentes que atienden pacientes. Si no fuera por la Universidad del Valle, el HUV no estaría abierto, aparte de que el movimiento estudiantil  ha buscado donaciones y se ha  movilizado para  impedir su cierre. 

¿Pero está de acuerdo con la intervención?

No estoy de acuerdo con la intervención, no me parece que en el futuro inmediato y mediano la Ley 550 sea una opción, ha sido positiva para la Gobernación y otras entidades públicas que no están en una situación tan severa y conflictiva, como la del HUV. Es una opción de mediano plazo que no se puede descartar, pero no lo veo en el corto plazo. Tiene un problema y es que, según las normas que rigen esta ley, los acreedores quedan en una suerte de cogobierno o coadministrando la entidad. Tenemos el ejemplo de Emcali: mientras estuvo intervenida, se formó una junta de acreedores, ni siquiera había junta directiva, y cuando la plata empezó a entrar, los acreedores se pagaron primero ellos y por eso, la calidad de los servicios públicos se cayó. En la junta acordamos que lo que hay que hacer es el plan de salvamento, la modernización, promover que el Gobierno abandere la Ley de Hospitales Públicos   y mejorar la gestión y el uso de los recursos y su desempeño. No se trata solo de que le llegue plata y siga igual. Se trata de que le lleguen los recursos, pero que haga ajustes, modernice sus procesos, mejore su desempeño para que sea más eficiente. El doctor Corchuelo ya ha hecho cambios significativos y nos demostró que ha habido ahorros por miles de millones de pesos. Vamos en la dirección correcta, pero la situación no está resuelta.

En la reunión  de la bancada parlamentaria con estamentos del HUV, dicen que ya está el plan de choque y el  de salvamento, que el Dr. Corchuelo ha hecho ajustes, pero que a nivel nacional no toman decisiones...

Entiendo que el Ministro de Salud  atendió una marcha estudiantil que fue a Bogotá y eso originó su visita con la Viceministra de Educación Superior  el 5 de noviembre y firmó un compromiso sobre la base del plan de choque y el plan de salvamento. Hay una mesa de trabajo, que va en  busca de mayor compromiso del Gobierno Nacional. No es que el Gobierno deba la plata, sino las EPS. Por  ejemplo, Emssanar, tiene miles de millones de pesos en facturación pendiente de pagar al HUV. El MinSalud, entiendo,  ha estado consiguiendo unos recursos para enviarle a esas EPS y así éstas paguen. Pero sí hay un problema estructural por resolver y es que los expertos consideran que una normatividad especial para los hospitales universitarios públicos es la salida. Y hace falta un plan estratégico, porque hay que mirar en el largo plazo el desempeño del servicio en la región;  es un análisis que todavía falta y lo voy a proponer para que tengamos el mapa completo. Y repito, no le vamos a cobrar al HUV por eso, es nuestro deber porque el HUV y la Universidad son como siameses, es simbiótico: el uno sin el otro no pueden funcionar. Les dije en la junta directiva: esta película no se puede volver a repetir el próximo semestre. Tenemos que trabajar muy duro en diciembre en cómo normalizar el hospital, aún en el marco de una ley que le genera desventajas como es la Ley 100.

 

Había planteado construir un hospital exclusivo para la UV...

Son ideas que hay que estudiar. No me anticipo a tomar una posición sobre el tema. En mi programa propuse crear una IPS universitaria, que no hay que confundirla con un edificio para montar una clínica. Por ejemplo, Univalle tiene clínica de odontología, unidades científicas que prestan servicios, el servicio médico a los profesores, empleados y jubilados, y el de los estudiantes, con sus laboratorios. Lo que propongo es integrar todo eso, para que vayamos trabajando  en un prestador de servicios universitario. La Universidad de Antioquia tiene este modelo, ellos sí tiene  una clínica de primer nivel, la Pablo Tobón Uribe. Pero esa IPS no sustituye al HUV, es complementario a él y nos da más sinergia para trabajar y obviamente, no es descartable que la UV pueda tener un hospital propio, pero no en el corto plazo, vale muchísima plata. Por supuesto, concuerdo en que en el corto plazo no tiene sentido poner los recursos donde no se necesitan urgentemente y creo que hay que brindar todo el apoyo al HUV. 

¿Cómo está la relación con los sindicatos?

La Universidad tiene tres sindicatos. Uno profesoral, Aspu; una corporación profesoral, Corpu, dos piezas que se complementan; y se acaba de crear un sindicato de trabajadores y de regionalización. En el primer semestre de este año, bajo la rectoría del Dr. Iván Ramos, les tocó adelantar simultáneamente cuatro negociaciones. Tengo la fortuna de que ya se firmaron los acuerdos que son a su vez ratificados en el Consejo Superior.

¿Interviene el Consejo Superior en ello?

Es importante que la comunidad sepa que el rector de la Universidad del Valle no es un autócrata  que puede hacer lo que quiera. En realidad es más el vocero de la Universidad, el líder académico con una jefatura colegiada que es el Consejo Superior, la máxima autoridad de la universidad que toma sus decisiones más significativas e importantes. Un rector sin el Consejo Superior avalando sus actos no puede gobernar ni sacar adelante la Universidad. Además, hay un consejo académico de decanos, de representantes profesorales y estudiantiles, que también tienen poder de decisión importante. Por ejemplo, el calendario académico y la programación no la deciden el rector ni el vicerrector: la proponen, pero lo vota el Consejo Académico. Ahora se votó para normalizar el semestre de salud, que llevaban más tiempo en paro, tienen unas prácticas y unas lógicas de aprendizaje distintas a las de Meléndez, por lo que se les hizo un calendario específico. El rector no es un alcalde, donde el Concejo de la ciudad no es una autoridad por  encima de él, pero el Consejo Superior sí es una forma de gobierno colegiada o corporativa, lo cual es bueno porque le da estabilidad y filtra para que no nos equivoquemos y tomemos decisiones aventureras o irresponsables.

Entonces, todo está bien con los sindicatos... 

A veces se presentan problemas, pero soy una persona dialogante. Los sindicatos me conocen porque fui vicerrector administrativo durante cinco años. Tengo un respeto y una  buena interlocución con ellos, reconozco los derechos laborales y les  tengo respeto, no voy a hacer masacres laborales ni reestructuraciones que afecten el  trabajo. Por el contrario, Colombia ha hecho una apuesta por trabajo digno y laborización que me parece válida y como académico la he seguido; ya firmó convenios con la OIT que se empiezan a cumplir, el Mintrabajo con Lucho Garzón ha hecho una tarea muy importante, y es válido incluso en términos del posconflicto. Este es un país que tiene que combatir la precarización laboral que ha sido tan dañiña, porque la gente en Colombia no se jubila porque salta de un empleo al otro. Univalle tiene un esquema distinto, pero aún hay una nómina de contratistas grande que hay que evaluar para avanzar en la modernización de nuestra planta de personal.

¿Qué papel debe cumplir la Universidad en el eventual posconflicto?

Es un tema que propuse con prioridad en mi programa. Creo que la Universidad debe acompañar muy fuertemente el posconflicto, el Instituto de Prospectiva ya lo está haciendo con una asesoría a la Escuela Superior de Administración Pública, ESAP, y al Departamento Nacional de Planeación, DNP, en las zonas de consolidación como el Nudo del Paramillo, el Catatumbo, los Montes de María, Cauca, Putumayo, El Caguán... Llevamos seis meses trabajando en capacidades institucionales públicas, fortaleciendo los gobiernos locales y construyendo agendas prospectivas territoriales y en 2016 seguimos.

En el foro se alcaldes y gobernadores esta semana, con Simón Gaviria, vamos a presentar ese modelo de capacidades institucionales que hemos construido con la ESAP y el DNP. Creamos un doctorado en resolución de conflictos con la Universidad de Granada, España, con una cohorte de 16 o 17 estudiantes. Y tenemos una carrera en Estudios Políticos y Resolución de Conflictos sobre la paz y el posconflicto. Soy optimista, creo que se va a llegar a un acuerdo de paz entre las Farc y el Gobierno y que ya es irreversible y hay que acompañar a los gobiernos territoriales, porque la paz la firma el Gobierno, pero la política se ejecuta en los territorios y muchos de ellos son muy débiles. Una alcaldía pequeña de 20, 30, 40.000 habitantes no tiene cómo resolver problemas prácticos de Ley de Víctimas, de Desarrollo Rural u otros. Hemos hecho paquete de ocho, diez municipios, en  Valle hay cuatro subregiones, en Cauca, seis, y en Nariño hay otras y con universidades públicas de las regiones vamos a trabajar en posconflicto.

El viernes (pasado) hay una reunión  en Santa Marta de rectores de universidades del Estado para abordar ese tema. Daremos formación, asesoría técnica en administración pública, de emprendimientos productivos, en los proyectos de regalías, que a veces no se diseñan adecuadamente. Y hay que hacer parte del debate público sobre  qué pasó en La Habana, en eso nos hemos quedado un poco atrás, la Javeriana, la Santiago y la Libre han hecho cantidad de foros, Univalle ha hecho muy poquitos, quiero corregir eso, voy a poner el posconflicto en la agenda del debate en 2016, porque es inadmisible que no sea la Universidad del Valle la  que lidere el debate y que participe activamente.                                    

Hubo protestas de los estudiantes por su elección. ¿Por qué?

Los estudiantes no protestaron contra mi elección sino contra la elección de cualquiera que hubiese sido elegido. Un sector estudiantil importante de varios miles de ellos, no la mayoría tampoco, querían elección directa de rector. Cosa que en Colombia no existe, la hay en otros países,  donde se elige como se elige  a un alcalde o a un gobernador, pero no está en la Ley 30, que es la que rige la educación superior. Hay mecanismos de consulta estudiantil y profesoral indirectos, hay cierto grado de democracia obvia, pero no elección directa. Lo que dijimos los  candidatos que éramos profesores es que estas son las reglas que hay, el Consejo Superior vota y  designa el rector, con plena autonomía, y se acordó abrir un debate sobre el proceso de designación de la rectoría y  la democratización de la universidad. Tuvimos una reunión con líderes estudiantiles y hay una agenda que se va a cubrir en el próximo semestre para acordar la elección, no solo del rector, sino de las directivas. Por supuesto, que hubo sectores que rechazaron mi nombramiento, otros estuvieron a favor y me apoyaron, en mi propia facultad, en los posgrados, y sobre todo en regionalización, porque tengo una clara voluntad política en fortalecer el sistema de regionalización; eso desde Cali no se entiende porque los muchachos de Cali no conocen qué son las sedes regionales y no se ponen en los zapatos de ellos, que no tienen los mismos recursos, la misma  infraestructura y potencia. Igual apoyaron a los otros candidatos en su momento. La Universidad del Valle es muy plural y diversa,  hay que tener todos los tonos grises que se requieran. 

¿Eso nos garantiza que ya no habrá disturbios ni papasbombas?

Tenemos la estadística de qué tantos tropeles se han presentado en Univalle, y prácticamente habían desaparecido, salvo el problema del HUV que se volvió un fermento para que este tipo de episodios volvieran a emerger. Me parece que despejar el horizonte de la crisis del HUV va a ayudar bastante a que no sean tan frecuentes. No puedo prometer que desaparezcan porque el rector de Univalle no tiene policía ni es policía. Son asuntos de orden público muy complejos que afrontan las universidades como  la Nacional, la de Antioquia, la Pedagógica, es del país. Por supuesto, no los comparto, es muy negativo que haya disturbios, hay que trabajar mucho en cultura con los actores  estudiantiles y los movimientos sociales.

En la misma Universidad hay el Movimiento Blanco de profesores, empleados y estudiantes, que cada vez que hay un disturbio, salen a rechazarlos simbólicamente. Hay bastante fatiga en la Universidad contra este tipo de cosas. El día lunes que entré a la Universidad había seis o siete encapuchados haciendo un minidisturbio, que no alcanzó a ser un disturbio, muchos de ellos tienen agenda radicales muy difíciles de erradicar porque no dicen quiénes son ni explican porqué lo hicieron. Uno se tiene que imaginar porqué están haciendo un disturbio, pero hay que tomar decisiones estratégicas para disminuir los conflictos.

¿Cómo será la relación con el nuevo alcalde y la nueva gobernadora?

Tengo una ventaja y es por lo que a veces me critican en la Universidad: soy profesor de políticas públicas y por eso conozco a casi todos los políticos que están en el escenario público. Conozco a Armitage, que no era muy conocido, a Dilian, hace varios años. Ya tuve oportunidad de conversar con la Gobernadora electa, me pidió que la  Universidad acompañe a Planeación Departamental  en una debilidad que tiene la Gobernación que es la estructuración de proyectos para regalías. Es algo positivo.

La relación va a ser muy estrecha porque el Gobernador preside el Consejo Superior de la Universidad del Valle, le pedí presencia activa y que participara en las deliberaciones y  las decisiones porque a veces los gobernadores viven muy ocupados, no van, o mandan a alguien o solo están unos minutos. Me dijo que sí iba a asistir y fue un compromiso que adquirió conmigo. Es una relación por supuesto, respetuosa, sin interferencias políticas, la Universidad debe estar blindada para que no sea espacio de cuotas o de participación de grupos políticos, es de los profesores, de los estudiantes, de la sociedad y eso es importante tenerlo absolutamente claro con la Gobernación, no importa quién sea el gobernador.

¿Y con la Alcaldía?

Con la Alcaldía la situación es distinta porque aunque la Universidad está en Cali, los alcaldes no tienen puesto en el Consejo Superior y la ley colombiana no les otorga competencias en educación superior. Es un tema que algún día tendrá que cambiar en Colombia para que las alcaldías tengan más corresponsabilidad con sus universidades. Espero conversar con el alcalde electo de Cali  y con los de los municipios donde están las sedes regionales para definir de acuerdos de cooperación con las sedes regionales.

Espero tener una relación respetuosa, cordial y que la universidad con su capacidad académica  pueda acompañar los procesos de política pública. A los doctores de ingeniería del transporte no los consultan para resolver problemas, improvisamos  sabiendo que en Univalle hay gente con experticia, profesores colombianos y europeos preparados en Europa y en Estados Unidos. A veces lo que dicen no les gusta. Por ejemplo, cuando se iba a construir el MÍO, les dijeron ‘dónde están las ciclovías, dónde están los andenes, cómo  van a meter el MÍO por la Calle 5a., eso no es técnico, tienen que comprar manzanas y demolerlas’. Entonces dijeron: ‘con ustedes no, traigamos a otro consultor que nos avale que el MÍO sí puede ir por la Calle 5a’. Tenemos que madurar y hacer las cosas bien hechas y desde la Universidad podemos dar una gran ayuda en la formulación de proyectos, planes de diverso tipo. Espero que alcaldes, gobernadores y Gobierno nacional tengamos una buena interlocución para que sumemos fuerzas.

¿En los mentideros políticos se dice que Usted es cuota del senador Roy Barreras?

Eso es absolutamente falso. Yo no soy cuota de Roy ni de nadie. Conozco a Roy, por supuesto, y desde hace muchos años, antes de que fuera político. Soy amigo de muchos políticos, porque es parte de mi trabajo (desde el Instituto de Prospectiva con la bancada parlamentaria) pero no tengo ninguna relación política ni con él ni con ningún otro político. Toda mi vida lo que he sido es académico, jamás me han visto haciendo activismo político ni en la campaña de nadie. En la Universidad me atacaron muy duro durante la campaña, por ese motivo, pero les dije: dónde está la prueba reina de que estoy metido en un partido, en una fuerza política. Mientras sea académico, tengo como regla de que un científico social y un científico político, no puede hacer política partidista porque su imparcialidad y su credibilidad quedan destruidas. Eso es una leyenda oscura, no soy cuota de nadie y lo estoy probando, mi equipo de gobierno es un equipo de académicos y de profesores. Y lo he probado en el pasado. Dirijo el Instituto de Prospectiva, donde se contrata muchísimo con el sector público, pero no hay cuotas de políticos. Son consultores expertos, profesores y es un trabajo bien hecho. Cuando fui vicerrector administrativo, manejé la contratación de la universidad, no nombre a nadie ni le di un contrato a nadie. Y Univalle tiene esa ventaja, sigue siendo una institución que está blindada de la interferencia clientelista, es una regla de oro que no se puede romper jamás y no voy a ser yo el que la rompa. Tengo muy claro los límites entre la administración pública y el mundo universitario. Para eso, la Constitución Política nos dio la autonomía  universitaria y es un valor que debemos preservar.

Perfil

Nombre: Édgar Varela Barrios.

Estudios: Licenciado en Filosofía y magister en Historia Andina de la Universidad del Valle y doctor (Ph.D.) en Administración de la Escuela de Altos Estudios Comerciales de Montreal, Canadá.

Trayectoria: Experto en management, políticas públicas, gerencia pública y ciencias sociales. Profesor de Ciencias de la Administración de Univalle desde 1992. Conferencista en Canadá, España, Estados Unidos, Brasil, Marruecos, Portugal, México, Paraguay, Uruguay, entre otros. Ex jefe de planeación y ex vicerrector administrativo de la Universidad del Valle y, recientemente, fue director del Instituto de Prospectiva, Innovación y Gestión del Conocimiento.

Equipo de trabajo

Liliana Arias Castillo,vicerrectora académica  médica sexóloga, cuenta con seis especializaciones y maestría. Es  exdecana de la Facultad de Salud.

Nelson Porras: Vicerrector de investigaciones,doctor en física exdecano de Ciencias.

Édgar Quiroga, vicerrector administrativo. Exdecano de la Facultad de Ingeniería, miembro del Consejo Superior, líder del Cinara, institución insignia.

Guillermo Murillo  sigue en la vicerrectoría de Bienestar Universitario. Es doctor en administración.

Luis Carlos Castillo, secretario general, doctor  en sociología y decano de Ciencias Sociales y Económicas.

Néstor Hugo Millán:  director de la oficina jurídica. Abogado y doctor en derecho. “Devolví esta dependencia a los profesores, que deben tener la oportunidad de liderar”, dice el rector Varela. 

Oswaldo López Jefatura de Planeación:  doctorado en urbanismo, dos posdoctorados y experto en campus. Liderará el mejoramiento del campus de Meléndez.

Felipe García Vallejo: director de internacionalización: doctor de Harvard, biólogo, postdoctorado de una universidad en Brasil. Políglota: habla portugués, inglés, francés, además de español, gran académico y exdirector de Colciencias.

 

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad