Vía a Pance tendrá carriles para carros, ciclistas y peatones

Junio 28, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Alda Mera | Reportera de El País
Vía a Pance tendrá carriles para carros, ciclistas y peatones

Así lucirá la vía a Pance después de que esté terminada la obra de ampliación. Tendrá carril exclusivo para ciclistas, patinadores y peatones, lo que reducirá el índice de accidentalidad y mejorará la movilidad del sector. Con ello, aumentará el atractivo turístico de la zona.

Residentes y líderes del sector ven beneficios de la ampliación a la vía a esta zona turística de Cali. La obra tendrá un costo de 21.000 millones de pesos.

 José Antonio Garzón, propietario de un sitio de recreo de Pance, tiene  dos trabajadores incapacitados, que se estrellaron cuando circulaban en sus motos   por  la sinuosa y estrecha vía a la zona.  “A uno lo cogió una buseta y lo acabó porque se fracturó la pelvis, piernas y  brazos y su recuperación tomará un año; al otro casi lo deja inválido un taxi”, comenta el empresario. Lea también: Vía a Pance será ampliada cinco kilómetros más desde mediados de julio

  “Al fin se va a acabar tanto accidente”. “Ya no habrá más trancones  hasta las 11 de la noche”. “Esta obra debieron haberla construido mucho antes”. “Ya no más caos los domingos y festivos”,  son los comentarios  optimistas de residentes, turistas, ciclistas y comerciantes,  al conocer que el Municipio ampliará los carriles de la vía a Pance y la dotará de ciclovías para deportistas y peatones,  paraderos para el MÍO y zonas de parqueo para vehículos.

Barlahan Villa, edil de la Junta Administradora Local de Pance, se une a las voces que reconocen el beneficio de la obra en  esta zona con vocación turística sobre “el único río que queda con vida en Cali, al que llegan caleños y  visitantes nacionales y extranjeros”.

El líder comunal, como otros lugareños, expone que el mayor problema de movilidad ocurre  los martes, los jueves y los fines de semana, cuando más de 300 ciclistas se toman la vía. “No estamos en contra de  este deporte, pero la fila de carros es interminable porque no hay paso y los que viven allá se tienen que movilizar al ritmo de los ciclistas”, comenta.

Johnatan Zapata y su esposa Viviana Agudelo se alegran de que ya no asistirán  más a las riñas de  pedalistas y  conductores. “Esto se congestiona mucho porque los ciclistas van en grupo, se toman todo el carril y no dan paso, entonces los que van en carro pitan y pitan, los deportistas se disgustan y comienzan a alegar”, relatan.

Pero para Villa la mayor causa de accidentalidad son las busetas de Recreativos. “Vivimos agradecidos con la empresa porque es  la única (ruta autorizada) que saca y entra la gente de Pueblito Pance, pero las que vienen solo hasta La Vorágine (no autorizadas) pasan como volador sin palo a marcar tarjeta y así como nos han servido, también nos han atropellado”, se lamenta Villa. “Es que los conductores de los Recreativos no respetan a los que van en la vía”, se queja Yerly Caicedo, moradora del sector.

No tener que ver más ese nudo ciego de articulados  del MÍO, sin  espacio dónde dar la vuelta de retorno, peleándose el centímetro con estas  busetas, las motos, los ciclistas, los peatones y los visitantes, es lo que más complace  a Janeth Chávez.

De acuerdo con el Secretario de Infraestructura, Ómar Cantillo, la ampliación culminará con una gran elipse en forma de  ‘gota de leche’ o   zona de interconexión en la entrada de La Vorágine, donde los buses del MÍO  podrán realizar la maniobra de retorno a Cali, que es la gran dificultad los fines de semana, cuando prestan el servicio al sector.

 El funcionario destacó que la obra es un paso al progreso, que les va a dar mejor movilidad y calidad de vida, con mayor seguridad y un entorno agradable para el disfrute  tanto de  residentes como de  visitantes a “nuestro mar caleño”.

  “Es una obra de progreso para Pance, pero nos beneficia a todos: más  ciclistas van a venir a hacer deporte con tranquilidad porque habrá ciclorruta, los turistas van a venir con más comodidad porque habrá carriles más anchos”, dice sonriente Sandra Janeth Vanegas, encargada de un sitio de recreo.

Más sonriente está su jefe, José Antonio, quien lleva años escuchando  a sus clientes decir: “Es muy lindo, muy rico, pero no vuelvo por el trancón”. A él  lo que más le preocupaba es que cuando había accidentes, las ambulancias no podían  entrar porque no hay  por dónde pasar. “Tengo  contratada  una ambulancia  y  paramédicos que  atienden personas  que me traen  del río o de otros establecimientos, le colaboramos  a  la Policía en eso”, dice.

 José Antonio Ocampo, inquilino  hace diez años de  la esquina donde se forma el caos vehicular, resume  las ventajas: más  turismo, menos  congestión, mayor  asistencia de ciclistas y  de turistas, más  valorización de los predios, es decir, más progreso para  Pance.

 Y aunque  él  será de los beneficiados con su tienda, cita  desventajas: a mayor turismo,  mayor contaminación del río y mayor tala de árboles para ampliar la vía. “Ojalá venga la autoridad y eduque al turista o le ponga multas”, sentencia.

[[nid:437810;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/563x/2015/06/grafico-2-via-pance.jpg;full;{La separación de flujo de carros, ciclistas y peatones en carriles especiales, dará más tranquilidad a quienes frecuentan la zona y agilizará el tráfico de los mismos. Foto: Especial para El País}]]

Jafisa Murillo Velasco es  hija  de la propietaria de la casa en  la otra esquina de entrada a La Vorágine que, según ella,  el Municipio buscará adquirir para hacer la rotonda de retorno. Ella reconoce que la obra traerá beneficios como la entrada del MÍO, pero “nos duele que haya que    talar casi 2500 árboles para la ampliación, este es el pulmón de Cali”, reclama.

Sobre su predio  dice que “esta es una herencia de hace más de 70 años, mi papá se demoró 14 años construyendo esta casa. Por qué no hacen  la rotonda en el predio de ellos, el Club del Departamento, son más de 4000 mts2 y está inutilizado, por qué tienen que afectar a  la comunidad y derribar lo que ya está construido”, reclama la joven.

El secretario Cantillo aclaró que esas dos propiedades (las casas esquineras) “no están en nuestros planes ni diseños” de la obra. “Al menos por ahora, puede ser que a futuro si se contempla la posibilidad de hacer un segundo puente del otro lado de La Vorágine, entonces sí habría que considerarlo (la adquisición de ambas casas), pero por ahora no”.

Al respecto adelantó  que los predios por comprar no son más de diez y que todos están en buen avance de negociación. “Los Garcés Eder ya hicieron la cesión de cuatro o cinco predios; con el de Emcali  se hizo el mismo proceso; con Argos  estamos en conversaciones a distancia (son de Medellín) para delimitar bien su propiedad, y   esperamos que la Gobernación nos haga  cesión de una parte del predio del Club”, explicó.

“Los  únicos  pendientes son  tres de los  Velasco Reinales, donde hay  un muro de piedra que la familia nos pide que no lo toquemos porque es de una hacienda antigua, pero no es inamovible; estamos mirando  cómo lo podemos destacar en el diseño”, dijo el funcionario.

Garzón afirma   que la obra ya no tiene reversa. Además, que “es necesaria, ya la pagamos y ya la aprobó el Concejo;  esto es una zona turística, que como  Jamundí, Rozo, Yumbo, debe tener más entradas”.

 Igualmente advierte que “hay  tres o cuatro ambientalistas que no están de acuerdo, pero en estos casos prima el bien común sobre el bien particular; a estas personas  les toca comprar en otra parte, porque la ley dice que   el Estado puede expropiar si es para una obra de beneficio comunitario”.

 Jairo Enrique Ipuz,  segunda generación del restaurante  La Curva (del Bofe), conoció el camino de herradura a Pance cuando sus padres, Jairo Ipuz y Ángela Ortega, instalaron  un  kiosko de comidas allí hace 48 años. Él cree que esta vía moderna  mejorará la movilidad y   evitará accidentes y  muertes.

“En la curva y la contracurva es  muy cerrada la vía y la señalización no dura por los mismos choques”, dice Ipuz.  Alejandro Albarracín, ciclista, sonríe con el tema: “justo hoy casi me levantan tres veces. Uno no sabe qué vehículo viene o va porque la vegetación no deja ver”, dice mientras su amigo de ruta Johnatan  Bonilla, aprueba que  ya no estarán expuestos a los “vehículos que pasan a gran velocidad y muy pegados a nosotros”.

Sin embargo, IPuz anota que le vendría bien “terminar vías alternas, pues la que va del Colegio Bolívar aún no sale a La María y eso desembotellaría más el sector”. De igual parecer es Fernando Velasco Mosquera,  coordinador del Movimiento Cívico de Pance, quien reconoce la importancia de la obra, pero coincide en que es necesario terminar el tramo entre el Colegio Bolívar y la entrada al Parque de la Salud.

Villa no discute que  la vía que se ampliará quedará  bien, pero cuestiona que no se  hable del mantenimiento ni mejoramiento de ese “camino de herradura” que es el ascenso a pueblito Pance, Pico de Loro y  Peón. “Así hagan rotonda en La Vorágine, quedamos con el cuello de botella hacia arriba”.

 Cantillo cree que el embotellamiento cuesta arriba es consecuencia del caos  en el puente, pero que con la ampliación,  el flujo vehicular se va repartiendo a lo largo de los carriles y eso se reflejará en mejor  movilidad Vorágine adentro. 

“Todos transitarán con mayor  tranquilidad y en menos tiempo, se promoverá  el uso de transporte alternativo como la bicicleta y se preservará la vida de peatones, ciclistas, motociclistas y conductores”, puntualizó sobre esta obra que hará más accesible a todos el disfrute “ del mar de los caleños”.

 La obra y su costo La ampliación  de la vía Pance - La Vorágine,  empezará en este mes de julio y va de la curva El Bofe al puente de La Vorágine. El presupuesto estimado de $21.057.786.819 millones. La  obra se  adjudicó por licitación al  Consorcio Vía Pance, formado por los  consorcios Amézquita Naranjo Ingeniería & CIA, SCA y Fernando José Castro Spadaffora. Comenzará 80  metros antes del puente que cruza el río Pance y se encontrará junto a la Estación de Policía de ese corregimiento.Consistirá en la ampliación de  la calzada actual, la construcción de una ciclovía en toda la extensión de la vía, cuneta y andenes en ambos costados, reforma de  las redes de energía, teléfonos, acueducto y la instalación de señales y demarcación vial.
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