"Vemos un Ministerio de Educación farandulero": Édgar Polanco

Noviembre 27, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Luz Jenny Aguirre Tobón | Editora de Cali

Edgar José Polanco, secretario de Educación de Cali.

El secretario de Educación de Cali, respondió a las duras críticas del Ministerio sobre calidad y contratación.

Falta  un compromiso serio con la calidad educativa y con la disminución de cupos por ampliación de cobertura, programa en el que meten mano los políticos locales. Ese señalamiento, hecho al Gobierno de Cali por parte del viceministro de Educación, Víctor Saavedra, sacó de la diplomacia al secretario de Educación de Cali, Édgar Polanco.

En su defensa, el funcionario cuestiona la “estrecha” visión de la calidad desde la Nación, califica al Ministerio como “farandulero” y dice que el recorte en los recursos para alimentación escolar es una falta de respeto con los municipios.    

¿Esperaba esos señalamientos de Gobierno Nacional?

Hasta ahora la relación con el Ministerio ha sido cordial. Inesperadamente todo cambia el 16 de septiembre con la expedición del decreto 1851, que establece una nueva reglamentación para la contratación de ampliación de cobertura.

El Viceministro afirma que han  pasado dos meses y que no hemos hecho un plan, lo que pasa es que solo el  18 de noviembre el Ministerio hizo oficial la relación de colegios que están por debajo del percentil 20 (con los que por baja calidad ya no se podrá contratar y que atienden hoy a 25.500 estudiantes). Quien está improvisando no es la Secretaría  sino el Ministerio de Educación. Y el  golpe más fuerte lo recibimos el 5 de octubre, cuando se excluye a Cali de alimentación escolar.

Pero el Municipio sabía desde el 16 de septiembre que se avecinaba el recorte del banco de oferentes para ampliación de cobertura ¿por qué no se prepararon?

Porque lo vislumbramos y sabemos de las necesidades que tiene un proceso de traslado de estudiantes, más en esa cantidad, advertimos al Ministerio desde el primer día sobre la  necesidad de q ue nos dieran un año de gracia que permitiera a las secretarías y establecimientos alistarse para los nuevos requisitos de la contratación.  Trasladar estudiantes no es como cambiar bultos de papa de una bodega a otra, estamos hablando de seres humanos, de familias y de contextos sociales. 

El Viceministro dice que no hay voluntad del Municipio para disminuir los cupos contratados, no solo con lo que va a pasar ahora sino a lo largo de todo el gobierno, que usted se comprometió  con eso pero no muestra resultados…

Le puedo decir al Ministerio que le cumplimos, la matrícula contratada en el 2010 estaba en 104.000, en 2011 (periodo de Jorge Iván Ospina) llegó a 106.000. La regulamos desde el 2012 a 100.000, en el 2014 tuvimos 103.000 (en gran medida porque hubo que reintegrar mucha gente por acciones de tutela). Aquí es cuando me llaman del Ministerio, y la bajamos en el 2015 en casi tres mil estudiantes (llegó a 100.565).

El  Viceministro desconoce la realidad que encontramos en el 2012: un sistema paralelo llamado ‘Simatcito’, en el que se manejaba una información paralela a la del Ministerio. Depuramos esa matrícula, implementamos el reconocimiento  biométrico  para evitar duplicidades. 

¿Cuáles eran las  metas del descenso de cobertura contratada? Es evidente que para el Ministerio 3000 cupos no es suficiente…

El Ministerio tenía en mente que se disminuyeran al menos 5000 cupos. Lo que ocurre es que Cali ha venido adelantando un proceso de mejoramiento de la infraestructura educativa, los recursos propios para infraestructura  se ven reflejados en la autorización de vigencias futuras que  nos permiten intervenir cerca de 20 colegios.

El Viceministro afirma que a Cali le falta  compromiso ¡por Dios! nunca antes en la historia se han visto las inversiones en educación que ha tenido esta secretaría, lo que reconoce la comunidad. 

Tanto  la Ministra Gina Parody como el Viceministro dijeron  que la ampliación de cobertura está marcada por la politiquería local. Ese es un señalamiento al Municipio y a usted directamente…

Si conocen de alguna situación en particular es su deber presentar la denuncia correspondiente. No sabemos cuáles son los fundamentos para que hagan tales afirmaciones, esta administración se ha caracterizado por regular y controlar  el servicio educativo, especialmente el contratado, alejándolo de todas esas prácticas clientelistas y de incidencia de algunos políticos.

Hasta el momento la ampliación de cobertura en las auditorías  ha tenido una buena evaluación y ha mostrado un avance importante. El Viceministro acusa al sector de la cobertura de jalonar hacia abajo los resultados de las Pruebas Saber.

Si comparamos los resultados de las Pruebas Saber 11  del sector oficial y contratado tenemos que el índice del oficial es de 0,66 y del contratado de 0,65, estamos muy equiparados, por supuesto, tenemos que mejorar. Cuando yo defino la calidad de la educación únicamente con Pruebas Saber es un grave error. 

Para nadie es un secreto que la ampliación de cobertura siempre se ha relacionado con los políticos locales y que carga un Inri que usted mismo ha reconocido.  ¿Cómo garantiza que ahora sí limpiaron el programa de todos estos pecados?

Lo hemos constatado en territorio y hablado con las comunidades, he visitado muchos de esos establecimientos y me ha sorprendido el gran avance que han mostrado en el mejoramiento de la calidad, mejor dotación, mejor capacitación de sus maestros, por ejemplo.  

Dice que medir la calidad solo con las Pruebas Saber es un error, pero alguna herramienta deben usar para saber qué tanto avanzan los estudiantes...

Medir la calidad solo con Pruebas Saber va a generar segregación de los estudiantes. Si hoy la reglamentación exige que para contratar el servicio educativo debo tener ciertos resultados en Pruebas Saber, los colegios contratados van a empezar a seleccionar qué estudiantes reciben.

¿Qué va a pasar con los estudiantes de bajo logro o problemas de aprendizaje? hay estudiantes con contextos familiares y sociales muy complejos. ¿Qué va a ocurrir con los niños que se atienden por Fe y Alegría en Altos de la Cruz, con los jóvenes que se atienden por El Señor de los Milagros en el Vergel, con los de la Arquidiócesis en el Retiro? Son comunidades complejas donde el concepto de calidad no se debe limitar a unas pruebas. Eso va a llevar a tener estudiantes parias que no van a aceptar en ningún colegio. 

¿La ampliación de cobertura debe desaparecer en Cali?

Estamos de acuerdo con el Ministerio en que se tiene que fortalecer la matrícula oficial. Observo una obsesión del Ministerio en terminar el programa de ampliación de cobertura, Cali hoy no puede terminarlo, si bien es cierto podemos seguir descendiendo en la matrícula contratada, estimamos que esa matrícula a menos de 90.000 estudiantes difícilmente se puede bajar. No es solo comparar cuántos cupos tengo disponibles en el sector oficial versus la contratada, son otras variables las que hay que ver, como  ubicación,  escolaridad,  grados.

¿Por qué el Gobierno local no le apostó la construcción de colegios? El Ministerio dice que ha tenido disponibles contrapartidas del 70 %, pero que está a la espera de voluntad para que el Municipio participe de esto…

Ese es un error en el que incurre el Viceministro, sí ha habido una apuesta significativa en mejoramiento de la infraestructura ha sido la de Cali. Hemos comprometido recursos por $60.000 millones, cuando encontramos ese presupuesto en $12.000 millones. Además está la construcción de los Centros de Desarrollo Infantil, Nidos,  en Santa Elena, Portrerogrande, Llano Verde, Sucre, en las zonas más necesitadas, para eso no hemos recibido un peso del Ministerio. 

¿Cuáles  colegios se construyeron  en esta administración?

Cali tiene un problema para la disposición de los predios para construcción de nueva infraestructura. Gestionamos la obra de la Comuna 20, la institución Juana de Caicedo, mejoramos los ambientes escolares de las sedes del Eustaquio Palacios, que están aledañas a las estaciones del MÍO Cable. En la Comuna 21 llegamos con mejoramiento de ambientes escolares, a propósito del proyecto de educación digital, que requería una mayor inversión por parte del Municipio en infraestructura para adecuación de las aulas en todas las instituciones.  

Pero cuáles son los colegios nuevos…

La obra de Llano Verde, que avanza y en la que  la Secretaría invirtió $2500 millones, más $4000 millones que cuesta el CDI, que es una obra complementaria y la institución Juana de Caicedo y Cuero, cuyo costo fue $14.200 millones. 

Las cuentas del Ministerio son que de los 25.500 niños que hay que trasladar de colegios de ampliación de cobertura de baja calidad, el sector oficial puede recibir 20.000, porque en esa cantidad ha descendido su matrícula en los últimos años. ¿Eso es posible?

No, porque existen variables sociales que tienen que considerarse en un traslado. Las cifras vistas desde los cuadros de Excel dicen que es una solución fácil, pero cuando vemos la ubicación de las instituciones y los sectores donde viven los estudiantes,  hay  problemas de acceso. Buena parte de los cupos están en el sector rural. Por eso sostenemos que podemos recibir 8000, en un plan optimista, fortaleciendo estrategias como el transporte escolar. 

La calidad de la educación, no solo de ampliación de cobertura sino del Municipio en general, también fue puesta en entredicho. Dicen que falta una apuesta agresiva de la ciudad en ese sentido…

Nuestra visión de la calidad es mucho más amplia que  la visión estrecha del Ministerio, la calidad no se mide solo con Pruebas Saber, es el  bienestar de los estudiantes en el aula, por eso hablamos de aulas digitales, de capacitación a los maestros, de alimentación escolar, de jornada complementaria. Si centramos la discusión en Pruebas Saber estamos dejando de ver otras realidades que solo se conocen cuando estás en terreno y creo que al Viceministro le falta pueblo, le falta untarse de comunidad.

Al comienzo de esta entrevista usted dijo con el Ministerio todo iba bien y que inesperadamente todo cambió ¿qué está pasando?

No es una situación solo de Cali, estoy en contacto permanente   con secretarios de todo el país y la preocupación es general por el recorte sustancial de recursos de alimentación escolar, $400.000 millones en todo el país. Nosotros fuimos excluidos y hay municipios que van a recibir $12 millones, eso es una afrenta a las entidades territoriales, una falta de respeto del Ministerio de Educación.

Como ve las cosas, ¿cómo va a estar el inicio del año escolar 2016?

Ojalá el tiempo no me dé la razón, pero creo que esa política de calidad del Ministerio va a llevar a una mayor segregación de estudiantes y ahora con este complejo panorama de reubicación masiva de alumnos habrá descontento de las comunidades.

Los meses venideros van a ser muy duros. Le hemos dicho al Ministerio que si bien es cierto hay una meta de hacer de Colombia la más educada en el 2025 para consolidar la paz, si le disminuimos los recursos de alimentación escolar a los niños la paz no queda sino en demagogia. Existe una absurda contradicción entre lo que dice el Ministerio frente a lo que hace.

Parece que se desahogó con esta entrevista, ¿quiere añadir algo?

Me preocupa la ciudad desde lo que esta política puede generar en el inmediato futuro y a largo plazo. Hemos hecho inversiones como nunca antes, que incluso ha reconocido  el Ministerio cuando nos declara como territorio libre  de analfabetismo, eso no es gratuito y no se logra a punta de politiquería, como dice la Ministra.

El  Ministerio debe analizar más profundamente el tema del mejoramiento de la calidad, dejar a un lado los resultados de Pruebas Saber como criterio único y que priorice la inversión, a veces notamos un Ministerio muy farandulero en muchas cosas y creemos que muchos de esos recursos con los que se paga esa farándula podrían invertirse, por ejemplo, en el programa de alimentación escolar.

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