Unos 600 casos de errores médicos son estudiados por Tribunal en Valle del Cauca

Unos 600 casos de errores médicos son estudiados por Tribunal en Valle del Cauca

Mayo 22, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Jessica Villamil Muñoz, reportera de El País
Unos 600 casos de errores médicos  son estudiados por Tribunal en Valle del Cauca

Procesos. En una oficina pequeña, ubicada en Imbanaco, reposan cerros de expedientes de casi un metro de altura. Se trata de casos en los que se exponen presuntos errores médicos. Cada proceso tiene cinco años para ser analizado y fallado.

Diez de cada cien pacientes tienen problemas en sus tratamientos médicos, según el Tribunal de Ética Médica del Valle. Algunos hechos están relacionados con cirugías estéticas.

En la oficina del Tribunal de Ética Médica del Valle del Cauca, ubicada en la Calle 5 No. 38D-153, hay más de 600 carpetas apiñadas. Los arrumes superan el metro de altura. Todas cuentan la historia de un paciente que considera que en su proceso de atención se cometió un error médico.Los legajadores están en el piso y debajo de las mesas porque sobre éstas ya no hay espacio. Y cada día se acumulan uno sobre otro porque quienes evalúan los casos ya no dan abasto. Luis Gerardo Salcedo Prieto, presidente del Tribunal, asegura que la sala “está en cuidados intensivos”. Teme que si no se invierten más recursos por parte del Gobierno Departamental (actualmente tienen un presupuesto de $223 millones) algunos procesos tengan que ser archivados por vencimiento de términos.El anestesiólogo no necesita más argumentos. La crisis es evidente: El agua para el cuerpo colegiado que define la culpabilidad o absolución de los médicos implicados en situaciones adversas, se sirve en vasos que antes fueron frascos de mermelada. Aclara que no hay plata para archivadores y a los magistrados y asesores solamente se les puede pagar una sesión semanal de cuatro horas.Augusto Cuéllar, abogado asesor de la sala, explica que por ahora la prioridad es evacuar las quejas que fueron elevadas ante ellos en el segundo semestre del 2007 para evitar que caduquen. Agrega que cada caso tiene un tiempo procesal de cinco años y “el esfuerzo actual lo estamos enfocando para que no prescriban las investigaciones”.Salcedo insiste en que la falta de recursos se refleja en la acumulación de procesos. Entre enero 17 y abril 30 del 2012 se radicaron ante el tribunal 52 casos; se han hecho 39 autos interlocutorios (respuestas al demandante), cinco resoluciones y una sanción. En ese tiempo, 35 procesos fueron archivados. Pero en total, reitera, son más de 600 carpetas. Dramas que no son sistematizados por “falta de equipos” y de los que se tienen “pocos detalles”.Errores que se pagan con la vidaEntre los legajadores abundan historias que “todavía no se sabe si son susceptibles de estudio”, dice Salcedo. En uno de ellos, que tal vez siga tirado en el piso, figura el drama de Sandra Larrahondo. La mujer acusa a un galeno de haber retrasado la atención del parto de su hija. “Ella tenía dolores, ya estaba dilatada, pero el médico le dijo que tenía que esperar. Que ella durmiera y que en la mañana siguiente nacería mi nieto. Pero no, el bebé hizo sus necesidades en el vientre y se infectó. El resultado fue un síndrome de hidrocefalia”, resume Sandra.Liliana Hurtado también está a la espera de que se resuelva su caso. En abril de 2010 su bebé perdió la vida como consecuencia, al parecer, de una fibrosis quística. Una enfermedad genética que afecta los pulmones, el páncreas y el hígado, pero que fue tratada y diagnosticada inicialmente como “un problema de reflujo”.El sufrimiento del recién nacido duró cuatro meses. Dice su madre que fue remitido de clínica en clínica porque “no le encontraban cura”.Todos los casos no son tan complejos. Diana Julieta Olivo, abogada del Tribunal de Ética Médica, indica que también abundan los casos de personas que instauran un proceso porque el médico no los miró mientras exponían sus dolencias.Los más frecuentesLas infecciones adquiridas dentro y fuera de los quirófanos por no seguir los protocolos ocupan el primer lugar de fallas en la atención médica en todo el país. Así lo indica Astolfo Franco, director de Seguridad del Paciente del Centro Médico Imbanaco y quien fue coordinador del Simposio Internacional de Ética Médica. Explica que le siguen los errores en la prescripción de medicamentos y que los casos en los que a una persona se le operaba la extremidad que no era o se le extraía el órgano equivocado no son tan frecuentes en Colombia. “Esa situación ocurre, sobre todo, en el exterior donde en las clínicas hay personal médico de diferentes países y la comunicación es difícil debido a los idiomas”, precisa.Sin embargo, Nelson Roa, abogado especialista en demandas médicas, asegura que los episodios en los que médicos generales son involucrados en cirugías estéticas con malos resultados aumentaron. Indica que antes se recibían tres casos al mes en su oficina y ahora llegan hasta diez quejas en el mismo tiempo.Cuenta los casos de mujeres que quedaron con sus rostros deformados después de la aplicación indebida de la toxina botulínica o botox, liposucciones ambulatorias que terminaron en infecciones; de senos asimétricos, muslos perforados por la aplicación de biopolímeros.Luis Gerardo Salcedo, presidente del Tribunal de Ética Médica del Departamento, advierte que no todos los casos son protagonizados por médicos generales. En muchos hay involucrados impostores o esteticistas y en esas situaciones la institución no puede hacer investigaciones.Por lo que, puntualiza Roa, en estas situaciones los casos son elevados ante la justicia ordinaria y se tipifican como falsedad ideológica o en documento público o privado.

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