Universidades de Cali ponen en marcha planes para evitar matoneo

Febrero 07, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Universidades de Cali ponen en marcha planes para evitar matoneo

El ‘matoneo’ afecta más a un becario porque las burlas se suman a la presión académica y económica que ya se tiene, afirma un estudiante beneficiario de las becas otorgadas por el Gobierno.

En Cali no se han conocido denuncias de acoso a los becarios de la Nación en universidades.

Con estrategias como el Programa Papiro, de Icesi, y Pilos, de la Autónoma, las universidades en Cali apuntan a prevenir el acoso y la discriminación contra los estudiantes beneficiarios de las becas otorgadas por el Gobierno nacional a través del programa ‘Ser pilo, paga’. Las medidas, que se pusieron en marcha antes de iniciar las clases, han sido reforzadas en varias instituciones tras conocerse esta semana los supuestos casos de ‘matoneo’ a través de redes sociales en las universidades de Los Andes y La Sabana, en Bogotá.Al parecer, estudiantes estarían señalando a los becarios por el “detrimento de la imagen de la universidad” y la pérdida de objetos de valor, como celulares, tabletas y computadores. Los mensajes se dieron a conocer a través de las llamadas páginas de confesiones, donde de forma anónima se puede publicar cualquier tipo de mensaje u opinión, por lo general relacionado con la vida universitaria.Hasta el momento en Cali no existen denuncias formales sobre situaciones similares. Y en las páginas web de confesiones de las universidades locales esto no ha sido detectado.Se calcula que en Cali hay alrededor de 800 beneficiarios de estas becas del gobierno Nacional, que cubren en total a 10.000 estudiantes.Prevención Los programas Papiro y Pilos, creados en cumplimiento a las exigencias del Ministerio de Educación, buscan acompañar de manera integral el proceso académico y personal de los nuevos estudiantes, para evitar la deserción y reforzar su potencial.Gladys Rebellón, directora del Centro para la Excelencia Académica de la Universidad Autónoma, explica que “estos planes ya existían para acompañar a beneficiarios de otras becas y con la llegada de la propuesta del Gobierno se ampliaron para ofrecer un apoyo no sólo académico sino social a los estudiantes”.En el plan Papiro, los alumnos toman una clase de dos horas semanales en donde se integran becarios de distintas carreras, con el acompañamiento de la dirección de Bienestar Universitario, monitores estudiantiles y profesores. En las clases se trabajan métodos de estudio, pero también de creación de vínculos y crecimiento personal.De acuerdo con voceros de Icesi, esto es acompañado de un subsidio de alimentación y material bibliográfico, con el fin de ampliar los beneficios otorgados por ‘Ser pilo paga’. William Mondragón es uno de los 390 ‘pilos’ que ingresó a Icesi a través de la beca. El joven, oriundo de Tumaco, dice no sentirse discriminado por los compañeros. Por el contrario, señala que lo respetan y que le tienen cariño. “Desde la inducción a uno le aclaran que tiene que respetar las diferencias y le entregan el manual de convivencia, que se estudia con los compañeros”, dice este estudiante de sicología, quien no se cambia por nadie. Sin embargo, otro alumno de la misma universidad afirma haber escuchado comentarios negativos. “Me fui a la biblioteca y tres ‘pelados’ estaban adivinando si la gente que pasaba era becada. Por la forma de vestir y de hablar, decían que se les notaba lo becados, porque los zapatos no eran de marca”.Un docente de esta institución explicó que aunque episodios como el anteriormente descrito no son muy frecuentes, sí se han presentado.

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad