Una ciudad verde y con más espacio para peatones, las apuestas de Cali para el futuro

Una ciudad verde y con más espacio para peatones, las apuestas de Cali para el futuro

Mayo 19, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Zulma Lucía Cuervo Plazas Reportera de El País
Una ciudad verde y con más espacio para peatones, las apuestas de Cali para el futuro

La Dirección de Planeación de la Alcaldía de Cali se encuentra elaborando el nuevo POT. Conozca cuáles son sus ejes principales de cara a los próximos doce años.

La visión sobre Cali para los próximos doce años, aunque está en proceso de construcción, ya tiene un norte definido. En ella se plantea como una ciudad más verde, creciendo en altura y con más espacio para caminar.Estos son los tres ejes principales del Plan de Ordenamiento Territorial, POT, que está elaborando la Dirección de Planeación de la Alcaldía de Cali, cuyo documento final será radicado a finales de este mes a la CVC para su conciliación ambiental.Óscar Pardo, director de Planeación de Cali, explica que el nuevo POT busca aprovechar las potencialidades de la ciudad. “La oferta ambiental es lo que sobresale en Cali: un parque nacional natural cercano y siete cuencas hidrográficas que la gente usa como zonas recreativas. No se puede estar a espaldas de esa condición”, dice. Algunos de los sitios destinados a lo verde, con vocación recreativa, serán el jarillón del río Cauca, el parque de la Bandera, Bataclán y Cristo Rey. Se proyecta sacar la pista de la Escuela Militar de Aviación Marco Fidel Suárez de la zona urbana. Este espacio se convertirá en el Parque Metropolitano del Aire o el Aeroparque. La cárcel de Vista Hermosa también saldría del lugar para darle paso al Parque Urbano de Villanueva. Un espacio similar quedaría en la zona de expansión del corredor Valle del Lili.Los corredores de los ríos tendrán senderos parecidos a los que actualmente tienen las cuencas del Cali en el Oeste o a los del parque de El Ingenio, en la cuenca del Meléndez. En cuanto a la construcción de vivienda nueva, seguirá la zona de expansión del corredor Cali-Jamundí (donde hay 1629 hectáreas disponibles) y Navarro (1400 hectáreas). En este último se plantea oferta combinada de casas de interés social (estratos 1 y 2) con urbanizaciones para familias de mayor capacidad adquisitiva (estratos 3, 4 e incluso 5). “En el POT estamos abriendo la posibilidad de aprovechar estas hectáreas, pero esto no quiere decir que se vayan a empezar a edificar urbanizaciones allí desde la promulgación del POT, porque se necesitan estudios más detallados, especialmente en el tema ambiental”, afirma León Darío Espinosa, subdirector del POT.Frente a este tema, el director de la CVC, Óscar Libardo Campo, dice que “el sellado definitivo del botadero de Navarro aún está en proceso porque aunque ya no se disponen residuos allí, todavía está pendiente el tratamiento de los lixiviados y del gas. Ese cierre demorará por lo menos unos 25 o 30 años”. “Allí debe existir una franja de exclusión de construcción”, dice el Director de la CVC. En las lagunas de El Pondaje y Charco Azul, la gente podrá seguir viviendo, pero de manera organizada, no en invasiones como ahora. Las viviendas para reubicar a las familias en alto riesgo, que se pagarán con recursos del Fondo Nacional de Adaptación, se harían allí. “La idea es hacer edificios de apartamentos”, dice Espinosa.Y para acercar el Gobierno al Distrito de Aguablanca, el POT contempla la construcción de un Súper Cali (algo así como un CAM, pero más pequeño). Aunque no se tiene un espacio definido, se plantea que este sera vecino del hospital y a la institución educativa Isaías Duarte Cancino, en Mojica.Otro punto central será el Corredor Verde (paralelo a la red férrea), que tendrá: senderos para caminar (con áreas verdes y andenes), el Parque Metropolitano del Tren y un carril para el sistema de transporte masivo. Está por definirse si son buses eléctricos o a gas, tranvía o metro ligero, lo que, según Metrocali, dependerá de los costos y la demanda de pasajeros. También habrá un fuerte componente de renovación urbana. En los alrededores de lo que hoy es la carrilera del ferrocarril se permitirá construir en altura (con edificios de hasta ocho pisos) y zonas como la Galería de Santa Elena deberán sufrir una transformación (con la instalación de parqueaderos y espacio público para el peatón).En la antigua zona industrial (donde quedaban Bavaria y Postobón) se permitirá la instalación de industria ligera, servicios y vivienda, especialmente en apartamentos.Se mantendrá Ciudad Paraíso (la renovación del Centro), donde se permitirá la construcción de edificios que tengan locales comerciales y oficinas en los primeros pisos y apartamentos en las plantas superiores, especialmente en el barrio San Pascual, porque El Calvario y Sucre tendrán una vocación más comercial y de servicios. La primera etapa de Ciudad Paraíso ya comenzó con la entrega del lote para la sede de la Fiscalía y la llegada de un inversionista para desarrollar la estación intermedia del MÍO. Esta área cambiará en cinco años.Referente al Centro Histórico, cuyo manejo depende de la aprobación del Plan Especial de Conservación que debe aprobar el Consejo Nacional de Patrimonio, contempla más plazoletas, muy parecidas a las del Bulevar de la Avenida Colombia y la Jairo Varela, con parqueaderos subterráneos. Las vías no se peatonalizarán, pero sí se dará prelación al caminante instalando pompeyanos (resaltos en la vía que son la continuidad de los andenes para que las personas no se bajen de la acera).Otro eje que cambiaría de cara sería la Avenida del Río, entre la Torre de Cali y la antigua licorera del Valle, donde se espera que quede el nuevo centro financiero de la ciudad, gracias a la recuperación de la ribera del río Cali en ese tramo. En los corredores troncales del MÍO también se permitirá construir edificios de apartamentos, con el objetivo que la gente viva más cerca al sistema de transporte masivo.Aunque la ciudad tiene algunas centralidades definidas (Tequendama, Chipichape, Sena y Pance, donde existe oferta concentrada de servicios y comercio), este POT permitirá y reglamentará el comercio en las calles principales. “Granada seguirá con su vocación gastronómica, de bares y de boutiques, al igual que El Peñón. En la Autopista Sur seguirá la oferta de apartahoteles y en la Carrera 66 no se retirarán los bares y discotecas. Lo que no se permitirá es que este comercio llegue al interior de los barrios, estos seguirán en los corredores viales de alto tráfico”, dice Espinosa. Al interior de los barrios se permitirá comercio menor, como tiendas, misceláneas y peluquerías.

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