Cali, una ciudad que se llena de 'piscinas' con cada aguacero

Cali, una ciudad que se llena de 'piscinas' con cada aguacero

Enero 21, 2018 - 07:55 a.m. Por:
Alda Mera, reportera de El País
MÍO Inundaciones Lluvias Cali Chipichape puente

Un bus padrón del MÍO cruza bajo el puente de Chipichape en medio de una inundación.

Bernardo Peña / El País

Que el alcantarillado de Cali se quedó pequeño para el creciente número de habitantes y de construcciones de vivienda. Que las invasiones en zonas de riesgo no mitigable y conexiones ilegales de agua. Que las basuras, escombros y muebles van a parar a los canales de aguas lluvias. Que la pérdida de humedales donde los ríos se expandían.

Estas y otras causas de las inundaciones están sobrediagnosticadas. Pero hay 24 puntos críticos en Cali donde históricamente se forman enormes piscinas que infartan la movilidad cada que llueve y causan cortes de los servicios de agua y luz. El Ideam confirmó que hay un 76 % de probabilidades de que el Fenómeno de la Niña sea un hecho.

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Rodrigo Zamorano, gestor del riesgo de Cali, dice que toda la ciudad es vulnerable a las inundaciones mientras la gente no se concientice de hacer una correcta disposición de basuras y escombros y enfatiza en que evitar el riesgo es una corresponsabilidad de ciudadanía, empresarios y
Estado.

Av. Cañasgordas, Panamericana y Calle 13 con Carrera 80

Aunque parezca insólito, la Comuna 22 tiene alcantarillado de aguas residuales (las que salen de las casas), pero no de aguas lluvias. Al carecer de un sistema que drene el agua de los aguaceros y ya no haya campo abierto que la absorba, esta se escurre hacia las intersecciones de las vías, explica Gustavo Jaramillo, gerente general de Emcali, como pasa en la Av. Cañasgordas.

En ello coincide Claudia María Buitrago, directora del Dagma, quien señala como otra causa de las inundaciones, el que ante el aumento de volúmenes de lluvias, cada vez más intensas y más prolongadas, no encuentran cómo drenar en superficies cada vez más impermeabilizadas (pavimentadas) y con más construcciones y con menos zonas verdes, como sucede en la Av. Cañas- gordas y en la zona de Centro Empresa (norte). Para Hugo Salazar, presidente de Acodal, las aguas escorrentías hay q ue retenerlas y esa es responsabilidad del Municipio, no de Emcali, que presta es servicios domiciliarios, no manejo de aguas lluvias”. Para ello propone construir tanques subterráneos de almacenamiento, como lo tiene el río Cañavera- lejo en la ladera. Igual fórmula plantea Salazar en sitios como debajo del Parque El Ingenio o del Batallón Pichincha.

Esta opción muy usada en Europa y Estados Unidos, resultaría muy costosa para Cali. Esa sería la solución para evitar las inundaciones del canal Nápoles, en la Calle 13 con Cra. 80.

Según el ingeniero Salazar, este se rebosa en reflujo porque allí tuvieron que hacer “una maroma: achiquitar el tubo porque no les daba la medida”. Y sobre todo, porque “al río Meléndez no le dejaron la playa de 30 metros a lado y lado que exige la ley, para que el río se expanda si se crece, sino que le hicieron los jarillones a la orilla, algo totalmente irregular, pero el poder económico de los urbanizadores aquí es muy grande y el río quedó como en una garganta”. Por ello inunda
El Caney, Ciudadela Comfandi, Parques del Limonar y El Ingenio.

Rodrigo Zamorano, gestor del riesgo del Municipio, enfatiza en que ahora el riesgo no es responsabilidad exclusiva del Estado, sino que los ciudadanos son los primeros corresponsables. “No piense dónde se va a inundar, sino qué voy a hacer yo para que no nos inundemos”.

Comuna 7

Los asentamientos subnormales que están en zonas de riesgo no mitigable, son los más proclives a sufrir las inundaciones históricas de siempre, por estar donde nunca debieron: sobre el jarillón. Esos son los asentamientos Puerto Nuevo, Brisas del Cauca, La Playita, Las Palmas y un sector de Navarro.

Juan Diego Saa, gerente del Plan Jarillón, encargado de la reubicación de las familias que allí habitan, destaca que ya no habrá inundaciones en Venecia, Cinta Larga ni Brisas de un Nuevo Amanecer, porque ya forman parte de las 3240 familias reasentadas para un total de 15.757 metros lineales del jarillón liberados de 1339 techos demolidos.

Sin embargo, Carlos Alberto Cifuentes Romero, veedor de la Comuna 7, dijo que 191 familias sí están dispuestas a desocupar sus casas, pero que no han hecho las casas que les van a adjudicar. “Nos vamos, pero con las llaves de la nueva vivienda. No queremos ese subsidio de arrendamiento, son $680.000 para 3 meses y eso no alcanza. ¿En qué parte le alquilan una casa a uno y cuatro muchachitos por $220.000 al mes?”.

Rubén Darío Materón, gerente de la CVC, destacó también el reforzamiento prioritario en 80 mts. lineales del dique en el sector Calimío-Desepaz, que presentaba filtraciones. Se le hizo una pantalla de cemento de 9 metros de profundidad, evitando una ruptura, con una inversión de $328 millones por parte de la CVC.

Calle 5 y Calle 9

El crecimiento habitacional y por ende poblacional de la zona de ladera, en el Oeste, sería la causa de que las calles 5 y 9, entre carreras 39 y 36, se inunden cada que llueve en Cali.

“El problema es que esa zona blanda la convirtieron en zona dura y empezaron a construir edificios en el Oeste y eso hace que baje agua sin misericordia de la ladera”, señala Hugo Salazar, presidente de Acodal. Y que, a pesar de que desde la Circunvalar bajan unos colectores de aguas lluvias gigantescos que pasan por el Parque Panamericano y la sacan hasta la Autopista Sur, frente a las piscinas olímpicas de la Unidad Deportiva, se forme otra piscina de agua y barro.

Señala que el 46 % del agua de la ladera se drena por el Canal Interceptor Sur y que no tiene esa capacidad para evacuarla, señala el ingeniero Salazar. Gustavo Jaramillo, gerente de Emcali, señala que lo que era vegetación de los cerros, que absorbía el agua lluvia, desapareció por las invasiones o asentamientos irregulares y porque se pavimentaron las zonas verdes en la parte plana. Hoy la lluvia que se filtraba por tierra, es agua de esco- rrentía que no tiene por dónde drenar.

Salazar plantea que “el Parque de las Banderas, de 1000 mts.2, si le hacen un tanque de 3 mts. de fondo, puede almacenar 30.000 mts3 de agua y evitar inundaciones de las calles 5 y 9”.

Rodrigo Zamorano, secretario de Gestión del Riesgo del Municipio, complementa que las conexiones erróneas (ilegales) de agua que predominan en las viviendas de la zona de ladera, comunas 1 y 20, causan saturación de suelos y movimientos en masa de tierra (deslizamiento o derrumbe). “Esas conexiones que gotean sobre la casa del vecino son la cuota inicial para una tragedia”, dice Zamorano.

Comuna 6

“Llevamos más de 35 o 40 años con el mismo alcantarillado, ha mejorado con la estación de bombeo Paso del Comercio, pero la red sigue siendo pequeña. En noviembre nos inundamos en Calimío, San Luis I y II, Petecuy I, II y III, Jorge Eliécer Gaitán, Fonaviemcali, Comfenalco y el domingo pasado se repitió la historia, se necesita la intervención de Emcali”, reclama Carlos Alberto Idárraga Mejía, líder de la Comuna 6, una de las más grandes de Cali con 27 barrios y 181.000 habitantes de estratos 1, 2 y 3.

Para mostrar la magnitud de la inunda- ción ocasionada por el represamiento del agua en el Canal Oriental, que circunda la comuna, cita que en la Calle 73 con Cra. 1D, cerca al Centro de Salud Petecuy, en noviembre pasado el agua subió un metro de altura de las casas. Y añadió que la basura en los canales sí influye y reconoce los esfuerzos de Emcali, “pero no es una justificación, falta mantenimiento en las estaciones de bombeo”. El gerente de Emcali, Gustavo Jaramillo, responde que la reposición de esta red en la Comuna 6 y las otras que requiere Cali para evitar las inundaciones, están en el Plan Maestro de Acueducto y Alcantarillado que Emcali ya radicó ante el Ministerio de Vivienda y se construirá con los recursos que Emcali le paga a la Nación y que esta le devolverá a la ciudad en obras.

Además, ya adquirió por $2000 millones, una máquina que extrae con una pala la basura, muebles, escombros y animales muertos que los caleños arrojan al Canal Oriental. El moderno equipo está en fase de prueba en la estación de bombeo de Puerto Mallarino y en dos semanas empezará a funcionar, dijo Jaramillo. Eliminar todos esos residuos sólidos facilitirá el bombeo de las aguas lluvias de ese canal al río Cauca y evitará que se devuelvan por el alcantarillado e inunden los barrios de la comuna 6.

Chipichape, Av. 4 Norte y Calle 70
Inundación bajo el puente de Chipichape en Nov. 24 de 1994.

Inundación bajo el puente de Chipichape en Nov. 24 de 1994.

Archivo de El País

Ante las inundaciones en la zona de Chipichape, el presidente de Acodal, Hugo Salazar, propone construir almacenamientos subterráneos de aguas lluvias, que se van evacuando en las 24 horas siguientes al aguacero. El ingeniero dice que esa obra estaba contemplada en los planos de remodelación de Chipichape, pero que no se cumplió.

“Chipichape todavía tiene espacio libre dónde construir esos tanques de retención de agua y en el caso de que no haya, el Municipio debería ponerse duro y exigirle desocupar un sótano de unos 200 sitios de parqueo y construirla allí”.

María Claudia Buitrago, del Dagma, atribuye toda la problemática, especialmente en la zona de ladera, a la inadecuada disposición de basuras y residuos sólidos tipo escombros en vías públicas, que son arrastrados por las lluvias hasta los sumideros obstruyendo el libre flujo del agua.

Rodrigo Zamorano, de Gestión del Riesgo, enfatiza en que ningún sistema de limpieza de los canales será suficiente si los caleños no se concientizan y les siguen arrojando 111 toneladas de basuras al mes.

Puntos...

Hundimientos de Cra. 8 y Cra 5 con Calle 26.

Av. 4 Norte, en los cruces de quebradas canalizadas.

La Comuna 4 también se ve afectada con la creciente del río Cali, en barrios La Isla, Berlín, Camilo Torres, Pacará, Floralia, Álamos y Brisas de los Álamos.

Juanchito: hay inundación recurrente, pero está en jurisdicción de Candelaria.

Pese a que el Ideam advierte un inminente Fenómeno de la Niña, Cali no está entre las zonas con alerta roja.

La Gestión del Riesgo de Cali tiene listo un plan de contingencia con 10.000 personas, entre voluntarios, organismos de socorro y funcionarios de las secretarías del Municipio, para activarlo en una eventual emergencia.

El Dagma realiza el estudio de inundaciones pluviales en los 24 puntos críticos de la ciudad, con miras a hallar solución técnica y eficiente y así reducir esa problemática.

Puntos críticos de inundaciones en Cali.
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