Una caleña tiene el récord nacional de horas de servicio a los más necesitados

Octubre 18, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Juan Carlos Moreno, especial para Vivir Ciudad Jardín
Una caleña tiene el récord nacional de horas de servicio a los más necesitados

Fabiola reconoce que su labor como presidenta de la Cruz Roja le deja poco tiempo para disfrutar de sus nietos, pero es feliz de saberlos orgullosos de tener una abuela que usa el internet y las redes sociales para ayudar a los más necesitados.

Fabiola Pineda de Villegas, nueva presidenta de la Cruz Roja del Valle, tiene el récord nacional de horas de servicio a los más necesitados: 66.000. Perfil de un apostolado.

Para la nueva presidenta regional de la entidad social más reconocida en el mundo, su día empieza a las 6:00 de la mañana, cuando sale a caminar con su esposo por los senderos verdes del Club Campestre. Dos horas después llega a su lugar de trabajo, la sede de la Cruz Roja en el barrio San Fernando.Desde hace 37 años es voluntaria de las Damas Grises. Empezó por asistir, como todas lo hacen, cinco horas a la semana, luego ocho y actualmente ostenta el récord más alto en Colombia, con 66.000 horas de servicio a los más necesitados, por lo cual recibió una medalla recientemente.Así mismo, la Alcaldía de Cali y la Gobernación del Valle destacaron su labor cuando cumplió 35 años de trabajo y la Cruz Roja reconoció su apostolado con la máxima medalla honorífica otorgada al voluntariado.Esa vocación la heredó de su mamá, voluntaria del Instituto Ciegos, Sordos y Mudos, y su padre, servidor en San Vicente de Paúl de aquellos pobres que una vez lo tuvieron todo.Fabiola Pineda de Villegas siempre quiso pertenecer a la Cruz Roja y ser voluntaria como las mujeres que lo eran en 29 ciudades de Colombia y 21 municipios del Valle del Cauca. El 13 de julio de 1962, Clara Restrepo de Delgado fundó la agrupación voluntaria de las Damas Grises con 30 de ellas que, tras haber servido a los heridos de la explosión del 7 de agosto de 1956, tomaron la decisión de continuar con la atención de las víctimas de tragedias. Cuando tiene mucho trabajo en la institución, almuerza con otros voluntarios y continúa sin reposo hasta las 4:00 de la tarde. Entonces se dirige a su apartamento, donde la espera su mayor patrocinador, como llama a su esposo Javier Villegas.“Sin él yo no podría prestar la labor que tantas satisfacciones me ha traído, sirviendo a tantas mujeres y personas que agradecen este trabajo”.Con Javier tuvo dos hijos varones, un profesional en medicina y otro en zootecnia. A ambos los llevaba a entregar ayudas a los damnificados cuando se registraban inundaciones en los ríos Cali y Cauca.Tal vez por eso desde pequeños se sintieron orgullosos de su madre y heredaron su vocación de servicio y le colaboran en lo que más pueden a la presidenta de la seccional Valle del Cauca de la Cruz Roja. Pero las Damas Grises trabajan permanentemente, así no haya tragedias, en programas como el de ‘Educadoras comunitarias’, que realizan en más de 20 barrios con mujeres cabeza de familia y desplazadas.Les enseñan manualidades, sobre el manejo de los recursos naturales y prevención de la violencia intrafamiliar. En la Sultana del Valle tienen un programa pionero en el país con mujeres reclusas a las que apoyan en su resocialización, a través de talleres para olvidar sus odios y cuando queden libres tengan una nueva mentalidad.Sin embargo, la labor de toda una semana se compensa con una familia que disfruta compartiendo con una ‘dama’ de gran valor.

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