Una apuesta internacional para educar a los niños de Montebello

Junio 26, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Lina Uribe / Elpais.com.co

Desde hace más de una década, extranjeros y colombianos unen sus esfuerzos para brindar una educación de calidad a los niños de este corregimiento.

[[nid:437436;http://contenidos.elpais.com.co/elpais/sites/default/files/imagecache/563x/2015/06/sin-titulo-1_7.jpg;full;{Tras 11 años de existencia, el Colegio de las Aguas de Montebello ha logrado unir esfuerzos nacionales e internacionales para brindarles a los niños del corregimiento una educación de calidad. Actualmente tiene 311 estudiantes y es uno de los proyectos que hacen parte de la Fundación Escuela Para la Vida.}]]Simona Mosquera se refiere a los niños como si fueran sus propios hijos. Cuando habla de ellos y recuerda sus logros se le ilumina el rostro y se le escapan unas sonrisas que reflejan una satisfacción superior a la del deber cumplido.

Desde hace 11 años, esta mujer es la rectora del Colegio de las Aguas de Montebello, una institución educativa que ofrece educación gratuita a más de 300 niños que diariamente se reúnen en sus aulas. Ellos son los ‘hijos’ de Simona.

El Colegio de las Aguas de Montebello nació en el 2004 como primer proyecto de la Fundación Escuela para la Vida, una iniciativa liderada por el arquitecto colombo-alemán Andrés Bäppler y que actualmente tiene varios frentes de desarrollo que generan más oportunidades para los jóvenes de la región.

Con su mente ubicada en el pasado, Simona cuenta que al principio tenían únicamente 40 estudiantes, pero este número creció rápidamente y surgió la necesidad de buscar apoyos económicos para seguir sosteniendo la institución. En ese momento lograron ponerse en contacto con la Secretaría de Educación, la cual actualmente subsidia a 200 estudiantes por medio del plan de ampliación de cobertura.

Además, desde el año 2007 establecieron un convenio con el Ministerio Federal para la Cooperación y el Desarrollo Económico (BMZ, por sus siglas en alemán) y gracias a esto cuentan con voluntarios que vienen cada año a compartir conocimientos y experiencias en los distintos proyectos de la fundación, entre ellos el colegio.  

Este año, por ejemplo, la Fundación Escuela Para la Vida tienen cerca de 30 voluntarios en la zona rural de Cali que prestan un servicio social de acuerdo a sus habilidades: música, idiomas, trabajo social, comunicación y muchas otras áreas.

“Nuestro mayor reto es el mejoramiento de la calidad educativa, porque estos niños de estratos 0, 1 y 2 deben tener unos excelentes desempeños. Estamos buscando recursos y personas comprometidas para mejorar la calidad de vida de los niños y que cuando lleguen a su grado 11 puedan acceder más fácilmente a la vida laboral”, cuenta Simona. Para lograr este objetivo tienen en mira implementar un bachillerato técnico en gastronomía, mercadeo y otros campos de formación.

Helena Cing y Bianca Brieden llegaron hace poco menos de un año a Colombia como voluntarias a través del programa Weltwärts. Ambas vivían en Alemania y se sintieron atraídas por la idea de hacer labor social en un país de América.

En el Colegio de Las Aguas Montebello, Helena es la encargada de administrar la página web. Con su sonrisa tímida y su español entrecortado, esta europea de raíces asiáticas cuenta que estar en Cali le ha cambiado la forma de ver el mundo e, incluso, su experiencia en la ciudad y el conocimiento de las construcciones en guadua le hizo darse cuenta de que su verdadero interés profesional es la arquitectura: “es una profesión que ayuda a transformar vidas y es aplicable en todas las partes del mundo”, dice. 

CONTINÚA LEYENDO
Publicidad
VER COMENTARIOS
Publicidad