Un físico con 'química' para enseñar

Un físico con 'química' para enseñar

Junio 25, 2010 - 12:00 a.m. Por:
María Teresa Arboleda G. / Cali Sur

Aunque no estudió allí, Pedro Prieto es uno de los docentes más representativos de la Universidad del Valle. Para conmemorar los 65 años de fundación del centro de educación superior más importante del occidente colombiano, Cali Sur muestra algunas facetas de su vida personal y profesional.

Camina rápido y atiende múltiples ocupaciones a la vez: califica exámenes, mira cómo van las cosas en el laboratorio y atiende llamadas de quienes lo invitan a dar conferencias en cualquier parte del mundo... Así es el discurrir diario de Pedro Antonio Prieto Pulido, uno de los científicos más connotados de la Universidad del Valle, institución que está celebrando 65 años de fundación. “Con 36 años aquí ya soy parte del inventario de esta universidad”, sostuvo quien se vinculó al alma máter al llegar de Bogotá, su ciudad natal, pues “quería construir algo independiente de donde me había formado, probar que podía hacer cosas”. Hablar de su trayectoria resultaría dispendioso; baste saber que, gracias a la técnica desarrollada por este físico con científicos de Alemania, Estados Unidos, Inglaterra y Corea, hoy es posible almacenar mil veces más información en el disco duro de un computador mucho más pequeño que uno tradicional.Uno de los reconocimientos obtenidos por Prieto fue noticia en el 2009, cuando se hizo acreedor al premio Scopus Colombia 2009, otorgado por la editorial Elsevier Holanda y Colciencias, el cual reconoce la productividad científica a escala mundial de los ocho científicos que, trabajando en su país, cuentan con mayor número de publicaciones. Recubrir herramientas (como brocas y cuchillas) con materiales duros para que tengan mayor resistencia, no pierdan el filo y duren más es uno de los proyectos actuales de este amante de la lectura y el cine a quien el trabajo con sus alumnos lo enriquece, pues siempre llegan con ideas nuevas.Trabaja, además, en la utilización de partículas de dióxido de titanio para purificar el agua y atacar las bacterias, como también en la invención de fertilizantes menos contaminantes para la agricultura. “El éxito en la vida está en saberse rodear, de lo contrario estás perdido”, asegura este científico que, a sus 59 años, confiesa que espera a que “aparezcan los nietos” provenientes de su hija y de sus tres hijos.Otro factor de éxito, según el docente, es publicar lo que se hace y someterlo a las críticas: “hay colegas con muy buenos trabajos, pero les da temor enfrentarse a un auditorio y exponerlos”.Su labor en el campus de Univalle constituye su proyecto de vida, al lado de colegas como su esposa, María Elena Gómez, profesora de física, a quien conoció cuando estudiaba en la Universidad Nacional. ¿En ese encuentro no hubo química sino física?, le pregunté a ella, que, sonriente, respondió: “compartimos las mismas metas y los mismos colegas, pero cada uno tiene sus propias ocupaciones”.Prieto sigue caminando raudo, con la paciencia de quien sabe que la investigación es un trabajo a largo plazo. “El inmediatismo nos mata”, sentencia este gran científico, detrás del cual una gran universidad, de seis décadas y media de existencia, se erige orgullosamente.

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