Un diálogo grabado pone en jaque a la Contraloría de Cali

Septiembre 06, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Unidad Investigativa de El País
Un diálogo grabado pone en jaque a la Contraloría de Cali

Rodrigo Jordán, exgerente de Corfecali, pidió a la Fiscalía que investigue al Director Operativo de la Contraloría de Cali.

El País revela el caso tras la denuncia penal por el presunto delito de prevaricato por acción contra un alto funcionario de la Contraloría de Cali.

Rodrigo Jordán fue gerente de Corfecali entre mayo de 2012 y febrero de 2013, cuando renunció. Tras su retiro, la Contraloría comenzó a indagar si cumplió con los reportes obligatorios que toda entidad que maneje recursos públicos debe presentar. Por las aparentes inexactitudes o la ausencia de varios de esos reportes a Jordán se le abrieron tres procesos de responsabilidad fiscal.En enero pasado fue llamado a notificarse de una de esas investigaciones y acudió a la Contraloría, junto con el jefe de prensa de Corfecali, Guillermo García, quien le presentó a Jorge Eliécer Ruiz, director Operativo de Responsabilidad Fiscal de la entidad.Al exponer su caso al funcionario, Ruiz comenzó una especie de asesoría que aparentemente buscaba evitar la sanción. Jordán se presentó a las audiencias para dar versión libre y aportar pruebas en su defensa. En ese proceso estaba cuando el 17 de junio tuvo una conversación que grabó y cuyo contenido está en poder de la Fiscalía.En la charla Ruiz le advierte a Jordán que tiene tres procesos en su contra. Que la sanción puede ir de uno a cinco salarios mínimos mensuales, lo cual puede ascender a $40 millones, ya que su salario en Corfecali era de $8 millones al mes.Además, Ruiz le ratifica que existe un “compromiso” del Contralor de Cali con su caso y que por eso, Gilberto Zapata, le permitió quedarse con uno de los tres procesos, el cual, tal como le había dado su palabra y gracias a la mediación de varios amigos y conocidos, él archivaría, para que Jordán no tuviera mayores dificultades.El Director Operativo de Responsabilidad Fiscal le hace saber al exgerente de Corfecali que en los otros dos procesos no lo podrá ayudar y que esos fallos están listos. Eso a pesar de que ambos procesos se encontraban en etapa de pruebas. “Denunciamos un prevaricato por acción, pues no puede ser que un funcionario le diga al sujeto de control, con antelación a finalizar el proceso, el fallo definitivo y que, además, le ofrezca que se lo entrega sin firma del Contralor para que lo pueda estudiar”, explica Élmer Montaña, abogado de Jordán.Llaman la atención los ofrecimientos que el funcionario de la Contraloría le hace al exgerente de Corfecali. Primero le asegura que va a archivar a su favor, uno de los tres procesos, porque ese es el compromiso adquirido por Gilberto Zapata, Contralor de Cali.El segundo punto es que ofrece entregarle antes de que el Contralor firme, los fallos que supuestamente ya están listos y no lo favorecen. Ruiz le dice a Jordán que se ha tomado el atrevimiento de pedir al Contralor que la sanción que le imponga al exgerente sea la mínima cuantía posible, o sea, $8 millones, tal como efectivamente sucedió.Para sustentar esto Ruiz explica que la funcionaria a la que Jordán delegó la presentación de los informes, no los hizo. Que cuando se fue de Corfecali removieron a todo su equipo y que, seguramente, nadie continuó con las acciones para corregir los hallazgos de la Contraloría y por eso aparece con tres procesos fiscales pendientes.También le dice que no es el único que está metido en problemas y le da como ejemplo el caso del director de Girasol, empresa de aseo en liquidación, que aunque no tiene empleados ni contratistas ni un peso para gastar, debía presentar informes cada mes y como no lo hizo a tiempo, “ya lo mandaron para acá”.Y agrega el Director Operativo de Responsabilidad Fiscal que al menos ocho secretarios de la Alcaldía están en vueltas, “revisamos que es lo que deben hacer y si les falta algo… tome para que lleve”.En ese momento Jordán le insiste a Ruiz en su inocencia, en que las omisiones como gerente de Corfecali no son graves y que no se robó ni un peso de la entidad.“Porque como dije… no hay nada… yo no he incurrido en ningún dolo…”, afirma Jordán y Ruiz le responde: “Lo que yo tengo entendido es… y perdóneme porque desconozco los demás procesos… en ese que yo me metí le puedo decir… tengo entendido que había que presentar unos informes y había que pasarlos… no se presentaron… y que dice la norma: de la presentación extemporánea o con inexactitudes se presume que no se presentó… y a reglón seguido dice… el incumplimiento de dicha información dará lugar a las siguientes sanciones… de uno a cinco salarios mínimos mensuales tomando como base lo que se gane el sujeto… desafortunadamente dentro del manual de funciones eso se lo habían encargado a una funcionaria pero la resolución de la Contraloría establece que el responsable es el representante legal de la entidad… al usted asumir ese cargo le toca entrar a responder…”.En ese momento Jordán le recuerda que fue el propio Contralor quien le dijo que no se retirara de Corfecali, que personas honestas como él eran las que se necesitaba al frente de entidades públicas.A lo que Ruiz le contesta: “Esa es la circunstancia… de todas maneras cuando salga (el fallo en contra) procede el recurso de reposición… yo se lo puedo mandar antes sin la firma … para que lo revise y lo haga ver de Fernando (un hermano de Jordán que es abogado) para el pataleo… ese es el ejercicio y uno no se ha comido esa plata… esto son sanciones por no rendir información… porque los procesos de responsabilidad es otro cuento… básicamente ese es el escenario… usted me puede dar su teléfono… un correo… para cuando yo tenga esto…”.Y el funcionario le advierte que: “Yo le mando la información… pero en el proceso que usted vino a rendir… en ese no se preocupe… porque lo tengo yo y cuando digo una palabra la cumplo… en los otros dos no puedo hacer nada… ya jurídicamente defiéndase como pueda… pero sí es mi obligación decirle como es… yo hablé con el Contralor y le dije… bueno al menos póngale la (sanción) mínima… porque le pueden colocar la máxima pero le van a poner la mínima… para que usted salude también…”.Al final de la charla Ruiz le aclara que la ayuda que le está brindando es desinteresada y se la presta porque conoce a su hermano, una persona que respeta. Además, le ofrece concertar una cita con el Contralor para que sustente la teoría de su defensa, la cual, ofrece, él puede ayudar a argumentar: “y le tiene que decir, usted es el que me va a sancionar por esto y esto… ¡ayúdeme doctor!”.

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