Un chef en la Copa Mundo de Pastelería

Noviembre 05, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Ángela María Collazos | Especial para El País
Un chef en la Copa Mundo de Pastelería

Julio Alberto Mojica representará a Colombia en la Copa Mundo de Pastelería.

Julio Alberto Mojica representará a Colombia en la Copa Mundo de Pastelería.

Colombia tendrá representantes de lujo en la Copa Mundo de Pastelería, el concurso más importante de pastelería en el mundo, que se realiza en Lyon, Francia.Julio Alberto Mojica, gerente de la escuela de gastronomía CocinArte, de Cali, y los chefs bogotanos Maribel Cervera y Saúl Bejarano, serán los encargados de conquistar al país de la Alta Gastronomía.Luego de haber pasado por unas largas eliminatorias regionales, nacionales y continentales, Julio Alberto y compañía viajarán en enero del 2011 a Francia, donde tendrán que elaborar diversos postres con propuestas artísticas.Aunque Julio Alberto sabe que Europa les lleva mucha ventaja a los países latinoamericanos en cuanto a técnicas, tecnología y desarrollo culinario, el chef bogotano residente en Cali desde hace 14 años le apuesta a “la creatividad, la iniciativa y la innovación que nos llevaron a estar entre los 20 mejores equipos del mundo en pastelería”.No ha sido fácil. El equipo ha tenido limitaciones para llegar a este punto, ya que sólo contó con US$2.600 para viajar a México, para las eliminatorias de Latinoamérica el pasado septiembre, mientras que el equipo de México contó con US$80.000 otorgados por el gobierno.Para Julio Alberto, “estar presente en este evento es un logro muy importante, ya que es la primera vez que Colombia va al concurso luego de pasar por todo el proceso de eliminatorias”.Pero ¿cuál es el secreto que guardan los pasteles de Julio Alberto? ¿Qué los hace tan especiales? Según él “un buen pastel siempre será recordado por su inicio y su final”. Aclara que la pastelería es una ciencia exacata y al mismo tiempo es el único arte que satisface el sentido del gusto del ser humano. “Por eso es importante que su nombre transmita algo, que su presentación en el plato y las sensaciones que se experimenten al comerlo sean únicas”, dice. No hay nada mejor después de un buen plato que inyectar una dosis de dulce al cuerpo para alegrar el momento. Pero que el postre vaya al final no es solamente un placer más. Julio Alberto explica que “el postre es siempre lo último, porque el azúcar es un elemento que produce gran cantidad de encimas que ayudan en el proceso digestivo”, como los vinos dulces en cortas proporciones, las frutas o los postres elaborados.Este amante de los flanes de queso, renunció a su sueño de ser arquitecto para dedicarse a la gastronomía. Ahora, mientras alista maletas para viajar a Francia, sabe que tomó la decisión correcta, pues construye torres de chocolate y edificaciones de caramelo a las que nadie pude resistirse.

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