Tras los pasos de un drama animal que se vive en Puerto Tejada

Tras los pasos de un drama animal que se vive en Puerto Tejada

Febrero 02, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

El maltrato a los animales parece cotidiano, pero pocos se percatan. Es más, casi nadie quiere hablar de la tortura que padeció una perra por parte de un patrullero de la Policía y varios auxiliares. A quién se le pregunta sostiene que no sabe si el animal tenía dueño o en qué lugar se cometió el crimen.

En Puerto Tejada, en el Cauca, abundan los perros callejeros. Deambulan con heridas profundas en la piel, con dolencias en sus patas y, seguramente, con hambres que no terminan.El maltrato a estos animales parece cotidiano, pero pocos se percatan. Es más, casi nadie quiere hablar de la tortura que padeció una perra por parte de un patrullero de la Policía y varios auxiliares. A quién se le pregunta sostiene que no sabe si el animal tenía dueño o en qué lugar se cometió el crimen. Aunque el hecho ocurrió en el 2009, dicen que sólo se enteraron del caso después de ver las noticias; algunos conocen a los agresores, pero prefieren callar. “Más bien vaya pregunte a la Estación”, recomiendan.Aún así, cuentan de otras historias que evidencian que en Puerto Tejada la agresión contra animales no es cosa de hechos aislados. Relatan que hay un grupo de niños menores de 12 años que acribillan gatos con palos, piedras y patadas. “Les dicen los ‘matagatos’ y salen por la tarde a cazar a esos animalitos”, dice un hombre que visita esporádicamente la Alcaldía.Allí, una funcionaria que prefiere omitir su nombre, sostiene que esa ‘fiebre’ se registra desde el 2008 cuando en Santander de Quilichao —un pueblo vecino— aparecieron felinos contagiados con el virus de la rabia.Exactamente un año después, la perrita de quién nadie da información fue amarrada y golpeada por un grupo de policías que grabaron el hecho en medio de chistes grotescos y festejos. Después se escudaron diciendo que sacrificaron el animal porque tenía rabia.Pero Alirio Pulido, director de La Huella Roja, fundación animal que denunció el asesinato, sostuvo que esa información es falsa. “La perrita sólo tenía sarna, una afección en la piel que es curable. Además, el virus de la rabia se evidencia en exceso de salivación, situación que no muestra el video”.Paola Sinisterra, coordinadora del Sistema de Epidemiología de la Secretaría de Salud de la localidad, también asegura que hasta ahora no han tenido ningún caso que haya dado positivo por el virus.“En enero tuvimos dos reportes de exposición moderada de rabia, es decir, mordeduras de animales a personas, pero fueron descartados. Lo mismo pasó en el 2010, cuando hubo 61 casos”, explica.Dice que en la ciudad se hacen jornadas de vacunación y desparacitación cada seis meses y en los constantes recorridos en los últimos dos años nadie alertó sobre una situación relacionada con el “sacrificio por rabia” de una perra.Édgar Olaya, veedor de Puerto Tejada, denuncia que en la ciudad no existe una asociación protectora de animales. “No ha habido una voluntad política. Hemos buscado los medios pertinentes y hasta ahora no ha sido posible”, reitera.Algo curioso pasa cuando se pregunta por la perrera en Puerto Tejada. Algunos no entienden el término. Otros remiten al edificio de la Alcaldía.—¿Dónde queda la perrera?- Aquí. —¿Podemos hacer una foto? -¿De los muchachos?, yo no sé. —Cómo así, ¿revuelven a la gente con los perros? -No, los muchachos: esta es la perrera, el sitio de reclusión transitorio de menores, precisa un funcionario.El caso es que en este municipio del norte del Cauca hay cerca de 3.200 perros y gatos en la calle, sin un dueño, expuestos a vejámenes como el que padeció la perrita criolla que desde el pasado domingo protagoniza un impactante video que ya generó movilizaciones masivas en las redes sociales. Más de 50.000 personas piden castigos ejemplares a los agresores. Uno de los hombres ya fue destituido por el general Óscar Naranjo, director de la Policía Nacional.

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