Tráfico de flora, crimen ecológico

Diciembre 04, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Cali Norte
Tráfico de flora, crimen ecológico

operativos. Las autoridades ambientales realizan frecuentes controles en las vías de la ciudad para evitar el transporte y la venta de especies de flora silvestre.

La flor nacional está incluida en la categoría de silvestre y no se puede explotar, comercializar ni propagar sin salvoconducto.

A doña Teresa Cobo le encanta orquídeas. Tanto, que ha hecho cursos y ha aprendido técnicas para sembrarlas en su finca, exhibirlas en su casa y poder regalarlas a familiares y amigos. Lo que ella no sabía era que para llevar a cabo el hobbie que practica desde hace tantos años debe tener un permiso expedido por la CVC, pues la flor nacional está incluida en la categoría de silvestre y no se puede explotar, comercializar ni propagar sin salvoconducto.Pero la orquídea es tan sólo una de las muchas especies que cada año son explotadas en la región sin ningún tipo de control ambiental, con el fin de comercializarlas en el mercado ilegal.Tatiana Meza, integrante del grupo de Fauna y Flora Silvestre del Dagma, aseguró que la extracción y el tráfico de flora es tan grave como la comercialización de animales exóticos.“Estas actividades causan un daño irreversible a los ecosistemas que son intervenidos. La solución a este problema está en manos de la ciudadanía, que debe abstenerse de comprar estas especies y denunciar ante las autoridades a quienes trafican”, manifestó.Según estadísticas del Dagma, entre las especies más comercializadas en forma ilegal en Cali se encuentran la guadua, el pino, el eucalipto, la tierra de capote, la palma de cera y los helechos arbóreos.Las graves consecuencias de la explotación artesanal de los ecosistemas se hacen evidentes cuando el verano intenso aparece o las fuertes lluvias arrecian.“Los ejemplos más claros son el de la guadua y el musgo. Las primeras mantienen el cauce de los ríos y evitan que se desborden en invierno, mientras que el musgo los mantiene vivos y evita escasez de agua en verano”, señaló Meza.Se ha identificado que los lugares por donde más flora silvestre ingresa a la ciudad son la vía al mar y la carretera a Jamundí, seguidas de la Autopista Simón Bolívar, el Paso del Comercio y Sameco.Al tiempo, las galerías son los lugares donde el comercio ilegal se desarrolla en mayor cantidad, siendo Alameda, Santa Elena y La Floresta donde más se presenta este delito.Aunque todo el año se hacen controles en las vías y se incautan grandes cantidades de especies, las autoridades ambientales invitan a la comunidad caleña a adquirir conciencia y no ser partícipes de este crimen ecológico.La mejor manera de hacerlo es no extraer plantas de su entorno natural, informarse sobre cuáles son las que se pueden sembrar y solicitar el salvoconducto respectivo para su tránsito y comercialización.

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